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24 ESPAÑA Ante el Congreso del PP s La situación del PP vasco JUEVES 22 s 5 s 2008 ABC San Gil insiste en dejar sus cargos, tras una estéril entrevista con Rajoy El líder del PP intentó convencerla de que es fiel a los principios del partido, pero la dirigente vasca reiteró que no le cree y que no ve pruebas para recuperar la confianza A. COLLADO M. L. G. FRANCO MADRID. Tres cuartos de hora reunidos a solas en un hotel próximo a la sede central del Partido Popular en la calle Génova de Madrid sólo sirvieron a Mariano Rajoy y a María San Gil para constatar sus diferencias. La presidenta del PP vasco sigue sin confiar en su jefe y mantiene la amenaza de dejar el cargo y la misión añadida de encabezar las candidaturas del partido en las próximas elecciones autonómicas. La dirección del PP quiso que la reunión fuera secreta- -ni siquiera fue citada en el despacho de Rajoy- -y, una vez celebrado el desayuno de trabajo la noticia fue facilitada desde el País Vasco sin que en la sede de Génova se avinieran ni a confirmar que se habían visto. El secretismo abonó durante todo el día las especulaciones más negativas sobre el resultado de la entrevista. Tanto medios próximos a San Gil como a dirigentes nacionales a los que se dirigió la política vasca coincidieron en calificar de bloqueadas las relaciones entre los protagonistas de la crisis, dato de por sí malo para el PP. En la entrevista, Rajoy insistió en que el partido no había cambiado sus principios ni la orientación fundamental aunque reclame un margen para nuevas estrategias de oposición. San Gil repitió que mantiene todas sus sospechas y desconfianzas después de los nombramientos y declaraciones que escucha a los ascendidos, que ya no se fía de Rajoy y que sigue decidida a renunciar a la presidencia regional del partido salvo que vea una rectificación a fondo antes o durante el congreso nacional de junio. No hubo más margen para negociar nada. Según contó María San Gil después de la reunión, Rajoy no le había ofrecido nada nuevo como prueba de que será fiel a las esencias de la organización. Tampoco la política vasca dio por buena la palabra del líder del partido, no se sintió apoyada ni vio posibilidad de cambiar su posición crítica. Sigue igual de decidida a marcharse que la semana anterior aunque el presidente del partido insistiera en pedirle que reflexionara antes de dar ese paso. Las primeras versiones sobre el contenido de la reunión, que incluían la sentencia de dar por hecho la dimisión inmediata de San Gil, alimentaron las desconfianzas mutuas. En el PP vasco sostenían que Génova filtraba el desastre de la reunión para empujarla a la retirada porque no querían contar con ella. En la dirección del PP se molestaron porque, al fin y al cabo, el único acuerdo el portavoz del partido ni los presidentes provinciales habían hablado aún con María San Gil y lo único que sabían era que se había entrevistado con Rajoy. A las pocas personas con las que habló ayer San Gil, la presidenta del PP vasco les explicó que Rajoy le había dicho que él no ha cambiado, pero no le había hecho ninguna propuesta nueva, por lo que la situación era igual a la que había antes de la entrevista. Sin avisar Mariano Rajoy Á. DE ANTONIO María San Gil I. GIL de la entrevista era no agravar la imagen pública de la crisis aunque se mantuvieran las distancias entre ambos. Al comprobar la magnitud del problema, en la dirección del PP se apresuraron a puntualizar, ya de noche, que nunca querrían dejar de contar con San Gil. Pero el choque deja poco margen para intentar reconducir la situación. Ni San Gil está dispuesta a rectificar ni Rajoy quiere o puede desandar sus planes de cambios en la dirección del partido y la táctica en la oposición, que parece ser la única prueba de fidelidad a los principios que la dirigente del PP vasco puede admitir. En la organización regional, el desconcierto fue total durante todo el día. A media tarde, cuando empezaron a circular rumores sobre una dimisión inmediata de su presidenta, ni Desconcierto vasco La presidenta del PP vasco no anunció a los compañeros de partido en el País Vasco con los que habló que se iba, sino que había informado a Rajoy de que si las cosas seguían como hasta ahora no se presentará a la reelección en el congreso que los populares vascos han convocado para julio, inmediatamente después del congreso nacional. Varios de los miembros de la Junta directiva del partido no entendían anoche cómo María San Gil no aclaraba de forma inmediata que no había anunciado una dimisión inminente a Mariano Rajoy, aunque alguno de ellos pensaba a posteriori, después de los rumores de que se iba sin esperar al congreso, que podía tomar la decisión de tirar la toalla de forma definitiva. Rajoy: Tome la decisión que tome, apoyaré a San Gil Tome la decisión que tome, como he hecho siempre, yo apoyaré a María San Gil Con esa frase el presidente del Partido Popular respondió anoche a la insistencia de la líder del PP en el País Vasco en dejar el cargo por su desconfianza en Rajoy. No quiso decir ni una palabra más. El jefe de la oposición, encerrado durante toda la tarde en el despacho que tiene en el Congreso, fue el primer dirigente del partido en pronunciarse en público sobre el nuevo capítu- lo de la crisis del partido abierto esa misma tarde ante el fallido intento de reconciliación que Rajoy y San Gil realizaron por la mañana. El presidente del PP despachó con la dirección del Grupo Popular como hace otros miércoles, sólo que esta vez las reuniones se prolongaron más de lo habitual, incluyeron una conversación con José Bono y también el seguimiento del conflicto en el PP vasco. Al salir del Congreso Rajoy iba acompañado del presidente del PP en Álava, Alfonso Alonso, ahora también portavoz adjunto del grupo parlamentario dentro de la renovación acometida en el arranque de la legislatura.