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ABC MIÉRCOLES 21- -5- -2008 La Sexta pone punto final a Celebrities el programa del corazón de Martina Klein Pese a cambiar tres veces de horario, no logra buenos resultados de audiencia 107 ¿Quién mató al mensajero? Recientes decisiones judiciales en los procesos por la muerte de José Couso en Irak y de Ricardo Ortega en Haití han reavivado la voluntad de sus familiares de llegar hasta el final, en medio de enormes dificultades POR BORJA BERGARECHE MADRID. No pasa un día en que no nos cuestionamos si nuestra actitud es la adecuada, si estamos haciendo lo suficiente, o si deberíamos dejarlo ya Es la duda con la que ha aprendido a convivir Charo Fernández desde que su hijo, Ricardo Ortega, fuera asesinado el 7 de marzo de 2004 en Haití, mientras cubría como enviado especial de la cadena Antena 3 los disturbios que rodearon la salida del poder del ex presidente Jean- Bertrand Aristide. Lo que queremos es dar los pasos que sean necesarios para llegar hasta el final y que se reconozca lo que pasó explica a ABC. La búsqueda de la verdad de los hechos que rodean la muerte de un periodista se convierte así en la misión vital de quienes se resisten a que un hijo, o un hermano, o un compañero de redacción engrose la estadística que indica que el 85 por ciento de los asesinatos de informadores quedan impunes, según cifras del Comité para la Protección de Periodistas (CPJ en inglés) de Nueva York. El pasado día 9, los familiares de Ricardo Ortega dieron a conocer la decisión de un juez haitiano de absolver a Yvon Antoine y otros miembros de las milicias pro Aristide, conocidas como chimeres a quienes se imputaba la muerte de Ricardo. Como explica Jesús Martín, redactor de la sección de Internacional de Antena 3 y compañero de Ortega, esa fue la primera versión que existió sobre la muerte de Ricardo, que difundió un cable de la agencia Efe que fue rebotado por todo el mundo, a pesar de que contenía falsedades ¿La versión? Que Ricardo recibió un disparo de los chimeres mientras cubría una manifestación de júbilo de opositores a Aristide frente al Palacio Nacional de Puerto Príncipe. Mala suerte. Seis meses después, cuando llegamos a la isla para rodar un reportaje sobre los últimos momentos de Ricardo y rendirle un homenaje, vimos que esa versión no era correcta afirma. Tras pasar más de diez días en la isla- vimos unas mil veces las últimas imágenes que grabó Ricardo, frame a frame y tras escuchar a periodistas extranjeros y a testigos presenciales de los hechos, llegaron a la conclusión que, cuatro años después, acaba de alcanzar el juez al cargo de la investigación: que el disparo que atravesó a Ricardo fue disparado por militares extranjeros Cuatro años para volver al principio. Hay que dar un paso más, muchos nos dicen que deberíamos querellarnos, ¿pero contra quién? se pregunta Charo. Las circunstancias del caso y el calibre del proyectil hacen que muchas personas familiarizadas con el caso crean que el disparo tuvo que provenir de alguna de las unidades de marines de EE. UU. que actuaron aquel día en la ciudad. El CPJ envió en diciembre José Couso: 8- 4- 2003 Cuatro años después El periodista de Telecinco cubría desde el Hotel Palestine de Bagdad los enfrentamientos entre tropas de EE. UU. e iraquíes. Un tanque Abrams abrió fuego desde el puente Al- Jumhuriya. Couso y el cámara de Reuters Taras Protsyuk murieron por el disparo. Unos 100 periodistas se alojaban en el hotel en el momento del ataque según el CPJ. Ricardo Ortega: 7- 3- 2004 El enviado especial de Antena 3 grabó la última secuencia de su vida en Puerto Príncipe (Haití) durante la caída de Jean- Bertrand Aristide. Un disparo le atravesó el tórax cuando acudió a un callejón a socorrer a un periodista que estaba herido, en medio del caos de aquellas jornadas. Muchos nos dicen que nos querellemos, pero... ¿contra quién? se pregunta la madre de Ricardo Ortega una solicitud al Ejército de EE. UU. al amparo de la ley de libertad de expresión, solicitando toda comunicación militar que pudiera aclarar el caso. Buscamos determinar quién mató a Ortega, pero el Pentágono suele tardar casi un año en responder a estas peticiones explica Carlos Lauría, directivo del CPJ. Estamos muy agradecidos por toda la ayuda recibida explica la madre de Ortega. Y nos gustaría hacer las cosas por nosotros mismos si pudiéramos, pero pedimos al Gobierno que envíe una pregunta directa y por escrito al Gobierno de EE. UU. y a los países que tenían tropas allí. Confío en la justicia, aunque me cueste decirlo Javier, hermano de José Couso, el periodista de Telecinco que murió en Bagdad el 8 de abril de 2003 por el disparo de un tanque de EE. UU. contra el Hotel Palestine de la capital iraquí, tiene más dudas sobre la justicia. En España hay dos justicias, una que está a la vanguardia de los derechos humanos, y otra, como es la Fiscalía General del Estado, que está pervirtiendo su naturaleza; ac- túan como adláteres de la impunidad afirma. Hasta cuatro jueces de instrucción han visto indicios de delito en la actuación de los tres militares de EE. UU. procesados por el juez Pedraz el 27 de abril del año pasado, auto que acaba de dejar sin efecto la Sala de lo Penal de la Audiencia el pasado día trece. Hace falta que muchos magistrados se abran a una mentalidad moderna y acepten la idea de la jurisdicción universal en crímenes contra la Humanidad explican fuentes de la Audiencia Nacional, que critican el papel errático de la Fiscalía en el caso Couso Detrás de esa actitud, los familiares y compañeros del cámara de Telecinco perciben la larga mano de las presiones políticas que reciben el Gobierno español y la Fiscalía en la investigación. A lo mejor chocamos con imposibles aventura Charo Fernández. Lo más difícil es vencer el dolor: primero tienes que enterrar el luto, y nosotros todavía no lo hemos superado explica Javier, que insiste en el espíritu que guía su lucha. No nos interesa la vía civil porque no se trata de dinero. Si al final se establece que la muerte de mi hermano no fue un crimen de guerra, lo aceptaremos Mentalidad moderna Ortega, al fondo, tras recibir el disparo que acabó con su vida cuando auxiliaba a Michael Laughlin (izda. periodista de EE. UU. herido AP