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42 INTERNACIONAL MARTES 20 s 5 s 2008 ABC Una mujer con mascarilla camina junto a una pila de desperdicios acumulados en una céntrica calle de Nápoles para protestar por la crisis en el servicio de recogida REUTERS Roma se desplaza al basurero del sur Berlusconi celebrará mañana su Consejo de Ministros en Nápoles para adoptar medidas urgentes ante la crisis de los desperdicios VERÓNICA BECERRIL SERVICIO ESPECIAL ROMA. Escucha, escucha, es música para mis oídos Así definía Bruna a ABC el ruido ensordecedor de los motores de los camiones de basura que pasaban por debajo de la casa de su hijastro en Roma. Napolitana de 60 años, Bruna está en la capital italiana para evitar la situación que se vive en su ciudad natal y me confiesa que las cosas están mucho peor que a principios de año, porque ahora las basuras se han acumulado por todos los barrios, no sólo en las afueras Lo que está sucediendo en Nápoles es una tragedia que se podía haber evitado. De hecho Roberto, compañero de Bruna, nos cuenta que hace algunos años, tenían contenedores de todos los colores pero ahora te tienes que hacer kilómetros, hasta con el coche, para encontrar donde tirar la basura, que se acumula porque los residuos se recogen como mucho una vez a la semana La pregunta es obvia, ¿por qué las basuras no se recogen todos los días? y ¿de quién es la responsabilidad? A la primera pregunta los políticos italianos responden diciendo que no tienen dónde evacuar los residuos, a la segunda, nadie se ha atrevido a contestar. Les ha costado, pero al final ayer se puso en marcha un plan de recogida de basuras en el centro de Nápoles, sobre todo porque por ahí tendrán que pasar los miembros del Gobierno Berlusconi cuando acudan al primer Consejo de Ministros que mañana se reúne en la capital de Campania. Ejércitos de barrenderos, con la ayuda de los bomberos y la policía, lavan poco a poco la cara a la ciudad, con mascarillas porque si no no se puede respirar y los primeros trenes hacia los vertederos alemanes viajan colmados de residuos napolitanos. El presidente del Consejo italiano presentará a sus ministros un plan de seguridad, finalidad principal de la reunión tras los altercados vividos siempre en Nápoles entre la población y los gitanos de etnia rumana, y algunas medidas para solucionar la última crisis. Entre el paquete de soluciones que el Cavaliere ofrecerá para solucionar la crisis de las basuras, aparecen tres medidas urgentes: abrir una decena de vertederos; acelerar los trámites de construcción de varias incineradoras; y dar más competencias al ejército para que intervenga en el territorio. Silvio Berlusconi podría pedir la aprobación de estos puntos en el Consejo de Ministros de mañana. Se le acumula el trabajo a Berlusconi que ahora tiene la mirada de Europa encima. Las autoridades italianas tienen que poner fin a esta situación que representa un riesgo para la salud pública señaló ayer la portavoz de la comisaria de Ambiente de la UE, Barbara Hellferich, en la que es una advertencia más a Italia, tras las realizadas a causa de las mozzarellas contaminadas con toxinas, y por el brote de xenofobia en todo el país contra los gitanos rumanos. Mientras Berlusconi se alojará en un hotel de más de 4.000 euros la noche, los napolitanos empiezan a escuchar los primeros acordes de la música de los motores de los camiones de limpieza. Crisis acumuladas Bruselas pide soluciones rápidas, mientras amenaza con las sanciones del Tribunal de Luxemburgo ENRIQUE SERBETO CORRESPONSAL BRUSELAS. Uno de los campos en los que la Comisión Europea tiene más competencias es el del medio ambiente, y por ello hay pocas dudas sobre la solidez de su posición ante lo que está pasando en Nápoles. En cuestión de dos o tres semanas a lo sumo se espera que entre en el asunto el Tribunal Europeo de Luxemburgo en el que se confirmará que Italia está violando la legislación europea sobre basuras, lo que supondrá sanciones económicas. Según los expertos, en este caso la multa probablemente no sería simbólicas. La portavoz del comisario de medio ambiente, Stavros Dimas, reiteró ayer su petición de que las autoridades napolitanas actúen con urgencia para remediar la situación. La legislación europea es clara en este aspecto y determina que las autoridades correspondientes están obligadas a gestionar la recogida, reciclaje y destrucción de las basuras domésticas. En caso de que no se cumpliesen estas tareas, las consecuencias de esta situación acabarían a su vez contaminando el aire y el agua de manera que rápidamente se podrían denunciar otras violaciones de la ley comunitaria. El expediente se encuentra en lo que se denomina técnicamente procedimiento de infracción que empieza con requerimientos a las autoridades del país concernido para que ponga fin a una situación irregular y termina con el asunto en manos de los jueces de Luxemburgo. El comisario Dimas hizo hace dos meses su trabajo, pero en cambio, constataba que las autoridades italianas ni siquiera han sido capaces de presentar un calendario preciso para la construcción y funcionamiento de centros de selección, descarga, incineradores y otras infraestructuras lo que no le dejaba más camino que el de las sanciones. El Tribunal camina lentamente, pero llegará sin duda a la condena contra las autoridades italianas. La incógnita es saber cuál de las dos instancias, si Roma o Bruselas, llegará a tiempo de salvar a Nápoles. Usen las mascarillas