Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC MARTES 20 s 5 s 2008 OPINIÓN 11 UN CEDA EL PASO PARA ZAPATERO LISTAS ABIERTAS UNA RAYA EN EL AGUA UN MARCIANO DE VISITA UIZÁ podamos comprender un poco a Ibarretxe a partir de la reciente teología vaticana, que ha abierto la razón a la posibilidad de que exista alguna clase de vida en otros mundos, en otras galaxias. Semejante dureza de corazón sólo está al alcance de un extraterrestre, una criatura de sangre congelada y pulsos yertos, aterrizado desde Dios qué sabe qué universos para cumplir un extraño designioautodeterminista. Ellehendakari se muestra insensiblealsufrimiento ajenoporquepor sus venascorre horchata interestelar, y la pétrea mirada con que IGNACIO obsequia a las víctimas del CAMACHO terrorismo- -en los días impares en que no le toca confraternizar con los verdugos- -no vendría a ser más que el fruto de su radical incapacidad para comprender el dolor, la soledad o el desamparo. De este modo, el personaje al que Zapatero va a recibir hoy en la Moncloa- -el presidente no encuentra por lo visto manera de cuadrar su agenda con la de Rajoy- -sería una suerte de marciano programado con un circuito unívoco de ideas fijas. La proclividad del presidente a estrechar lazos con culturas y civilizaciones extrañas le otorga prioridad a esta cita antes que a la del líder de la oposición, que representa a varios millones más deciudadanosy además noleacusa de torturar a presos. Pero incluso un optimista tan irreductible como el jefe del Gobierno debe saber que no cabe diálogo con un alienígena, y que tendrá que limitarse a recibir su extravagante propuesta, darle una negativa cerrada y acompañarlo cortésmente hasta la salida. Todo lo que no sea ese trámite corto y expeditivopodrá interpretarsecomounaveleidad presidencial por explorar caminos siderales. Las últimas veces que Ibarretxe pisó palacio fue obsequiado con largas horas de conversaciónapuertacerrada, cuyocontenidorealjamásfueexplicado por nadie. El contexto de negociaciones sobre el nefasto Proceso de concedía entonces un discreto atenuante a tan larga plática secreta, aunqueeldirigentevasconuncadiesemuestras de haberse involucrado seriamente en ningún tipo de solución que no pasara por la aceptación de sus propios planes, pero en cualquier caso se supone que ahora han cambiado las circunstancias y que, por tanto, un gobernante terrícola y un marciano tienen poco recorrido sobre el que reflexionar a solas. Salvo que Zapatero estéinteresado en sondear la presunta existencia de nuevas hojas de ruta en las que dibujar sus conocidos vuelos experimentales de ingeniería política. No hay mucho de qué hablar con un tipo quevienecon un pliego deexigencias irrevocables y de propinatetrae un expediente con sellos oficiales en el que te llama torturador con todas las letras. De hecho, recibirlo ya constituye de por sí una discutible deferencia. Escucharloes bastantemás deloquemerece, pero detenerse a discutir con él representa una concesión de generosidad rayana en lo inaceptable. Por el tiempo que pase hablando con el extraterrestre podrá colegirse hasta qué punto está ZP interesado en los detalles de la navegación interplanetaria. E rado que era, Andrés Borrego intentó incluso que lo fuera N el PP hay arrebatos de pánico, y negarlo sería esel inflamable Riego. Con Fernando VII tuvo que irse al excasamente higiénico. En algún momento tiene totranjero. En aquellos exilios fomentados drásticamente do el aspecto de una estampida de búfalos. En por los absolutistas de Fernando VII, España tuvo la suerotros casos, cierto estoicismo de buena escuela controla te de que muchos de los que habían estado en el bando exalel pánico y se mantienen las formas. A la vista de las décatado regresasen como partidarios de la moderación. A lo das recientes, un análisis comparativo de los comportamejor sería una buena cura para los más disolventes del mientos del PSOE y del centro- derecha indicaría que los PP como una sesión de aguas termales en un balneario socialistas tienen más costumbre de lavar la ropa sucia político- mediático donde uno aprenda a pensárseen casa, y la han tenido en proporciones de lavanlo dos veces antes de murmurar contra nadie. dería industrial. No así la derecha, sobre todo Borrego observa en su libro que uno de los cuando no está en el poder o cuando pone en cuesmás graves inconvenientes del espíritu de partitión su liderato en curso. En su perfil de Mirado nace de la impetuosidad de la pasión que suebeau, Ortega explica que ponía orden. En el buen le animarlos y que los hace injustos, parciales, exsentido de la palabra: Orden no es una presión clusivos, prevenidos, rencorosos y, sobre todo, falque desde fuera se ejerce sobre la sociedad, sino tos de equidad para apreciar a los hombres y a las un equilibrio que se suscita en su interior Eso cosas fuera del punto de vista de sus intereses extambién vale para los partidos políticos, aunque VALENTÍ clusivos Borrego seguramente pedía demasiasólo sea para que no ofrezcan el penoso aspecto PUIG do. La pasión política es, por definición, algo del pánico. -mucho o poco- -contaminado, aunque no tiene por qué En la actual circunstancia del PP el resumen provisio, ser sinónimo de pánico. En el caso del PP la contamina, nal es que queda trazado una especie de ceda el paso para ción fulanista es notoria. Si todo fuese un debate de ideas, Zapatero, un vado permanente y casi una suerte de servi ¿a qué vendría verlo convertido en un ceda el paso para dumbre de paso, al menos hasta que en el interior del cenZapatero y su Gobierno? tro- derecha se suscite un equilibrio duradero. Gran oporTal vez todo quede aclarado en junio, en Valencia. tunidad para la derecha disolvente, dispuesta a acariHay en aquella capital un restaurante de arroces esplénciar con sosa caústica todo lo que se mantenga en pie. didos que viene cruzado perpendicularmente por una Son mesnadas al pleno reclutadas entre rasputines, bufoservidumbre de paso en forma de escalinata que los canes, engañabobos, trileros, orgullos heridos, ambiciones mareros transitan en todo momento para ir de las cociquebradas, envidias sulfurosas, consejeros áulicos con nas a los comedores. Es como cosa de ingenio político del acceso enciclopédico, gabinetes de conspiración, periomejor lo que necesita ahora el PP Trace vados permanen. distas correveidiles y cesantes galdosianos. Tienen por tes que sean para su propio bien y no para el del PSOE en misión cerrar al paso a lo razonable, hundir lo posible, el poder. Use de la pasión política para acosar a Zapatero diezmar lo ya demediado, sea Rajoy o sea quien sea. Cey no para autoinmolarse. Recurra a la picota para castirrar el paso a todo eso y, por omisión, ceder el paso a Zapagar a los ministros socialistas y no para escarnecer a tero. La política no es cosa para geómetras, pero tampoco quienes son algo en el centro- derecha. Tome ejemplo de para búfalos. esos camareros que cruzan a todas horas los escalones de Es benemérita y oportuna la edición del libro De la orla servidumbre de paso para tener bien satisfechos a sus ganización de los partidos políticos en España del perioclientes. Es muy recomendable el arroz de la huerta. Vidista y teórico del Partido Moderado, Andrés Borrego, no, de la casa. allá por aquel siglo XIX en el que los políticos liberales y vpuig abc. es conservadores también entraban en estampida. De mode- Q