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Lunes 19 de Mayo de 2008 Editado por Diario ABC, S. L. Juan Ignacio Luca de Tena 7. 28027 Madrid. Teléfono: 913399000. Publicidad: 902334556. Suscripciones: 901334554. Atención al cliente: 902334555 Diario ABC, S. L. Madrid 2007. Prohibida la reproducción total o parcial sin el permiso previo y expreso de la sociedad editora. Número 33.756. Depósito Legal: M- 13- 58. Apartado de Correos 43, Madrid Precios de ABC en el extranjero. Alemania: 2,05 Bélgica: 2,00 Estados Unidos: 2,50 USD. Francia: 2,05 Irlanda: 2,10 Italia: 1,75 Holanda: 2,00 Portugal: 1,35 Reino Unido: 1,20 LE. Suiza: 3.40 CHF. Marruecos. 16 Dh. EN EL AIRE Mónica FernándezAceytuno LAS ABEJAS e sabe cómo empieza el día por el sonido que hacen las abejas en su colmena. Si al ir a verlas hacen un ruido apagado y sordo, como si les faltara la vida, monótono y grave, es que afuera hace frío, o sopla el viento de cizalla, de un lado para otro, o está nublado o llueve y las flores no van a abrirse. Si, por el contrario, hay un zumbido en la colmena agudo y alegre, es que afuera el día está seco y soleado. También de oído se sabe si tienen reina. Cuando una colmena se queda sin su reina, baten las obreras sus alas sin ganas, y allí no trabaja nadie y el ruido que sale de la colmena es confuso y sin armonía. Pero si la reina está en su celda, las abejas trabajan y emiten al unísono un sonido que al apicultor le suena a gloria, como también le sabe a gloria un pedazo del panal, lleno de miel, porque aunque se quede entre los dientes como un caramelo, el ruido que hace el panal al romperse y la miel saliendo a la vez en la boca, dicen los que lo han probado que es de las mejores cosas que hay en la vida, aunque al decirlo se nota que a lo que les sabe el panal, es a su infancia en el campo. Las primeras flores silvestres que visitan las abejas son las del romero, que están casi todo el año, después la aliaga, que tiene una flor muy amarilla y con mucho néctar y que da una miel muy dorada; luego vienen la ajedrea y el tomillo y por el último el espliego, y de todas ellas la mejor miel es la del tomillo, porque sabe a sus flores. Todo esto me lo contó el viernes un experto apicultor al que no le gusta la miel, pues se la deja a las abejas para que nos digan, con el batir de sus alas, cómo está hoy el día. www. aceytuno. com S Abramovich es dueño del Chelsea, que el miércoles se juega la Champions con el Manchester en Moscú REUTERS Cómo gastar 120 millones en un día El multimillonario ruso Roman Abramovich es el misterioso comprador de las obras de Freud y Bacon que batieron todos los récords en las subastas de arte contemporáneo de la semana pasada en Nueva York NATIVIDAD PULIDO n la última lista Forbes de los hombres más ricos del planeta aparece en el puesto número 15, con una fortuna de 23.000 millones de dólares, el magnate del petróleo y dueño del equipo de fútbol del Chelsea, el ruso Roman Abramovich. Uno podría preguntarse qué haría con tan obscena cifra de dinero. Soñar es gratis. Claro que despertarse también. Hasta ahora sabíamos que Abramovich se lo gasta en divorcios (ya van dos y, en el último, la avispada Irina ganó 8.000 millones de euros; ya podía aprender Heather Mills, que sólo le sacó 31 millones de euros a Paul McCartney) en yates (le compró el Perolus al cofundador del imperio Microsoft, Paul Allen) en aviones (tiene un Boeing 767 con sistema antimisiles) en guardaespaldas (dicen que más de cuarenta personas velan por su seguridad) en hijos (tiene cinco) Y ahora sabemos que a su lista de esnobismos de nuevo rico en el país donde más nuevos ricos hay por metro cuadrado, y a su fama de mujeriego (su novia es una modelo de 25 años, Daria Zhukova) hay que añadir otra pasión: el arte. Para ser exactos, la pasión por tener uno de los cuadros más caros de la Historia. Que no es lo mismo. Y, como todo se pega, su novia cambia las pasarelas por las galerías de arte y va a abrir una en Moscú en septiembre. Ya lo decía ayer Jonathan Brown en un entrevista con ABC: muchos utilizan las colecciones de arte para destacar socialmente. Según anuncia The Art Newspaper en su edición digital, Roman Abramovich es el misterioso comprador de las dos obras que han batido todos los récords en las históricas subastas de arte contemporáneo de la semana pasada en Nueva York. El martes se subastó en Christie s un cuadro de Lucian Freud, Benefits Supervisor Sleeping (1995) por 34 millones de dólares, el precio más alto hasta la fecha pagado por una obra de un artista vivo. Un día después, Tríptico, 1976 de Francis Bacon, propiedad de se remataba en la sala Sotheby s por 86,2 millones de dólares, récord del artista y la cotización más alta de una obra de arte contemporáneo en subasta. En apenas 24 horas, el magnate ruso se gastó 120 millones de dólares, dicen que para decorar su mansión de Londres. Abramovich se suma a una larga lista de magnates que están rompiendo el mercado del arte: Ronald Lauder, dueño de un emporio cosmético, pagó 135 millones de dólares por un klimt; Steve Wynn, propietario de casinos y hoteles en Las Vegas, desbarató la venta de un picasso por 139 millones por propinarle un codazo al lienzo, y David Geffen, empresario del disco y el cine, vendió un pollock por 140 millones. Abramovich se ha encargado de que sea oro (negro) todo lo que reluce en las subastas. Sólo le falta ganar el miércoles la Champion. E