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4 EDITORIALES LUNES 19 s 5 s 2008 ABC DIRECTOR GENERAL: JOSÉ LUIS ROMERO DIRECTOR: ÁNGEL EXPÓSITO MORA Director Adjunto: Eduardo San Martín. Subdirectores: Santiago Castelo, Fernando R. Lafuente, Alberto Pérez, Alberto Aguirre de Cárcer, José Antonio Navas y Pablo Planas. Jefes de Área: Jaime González (Opinión) J. L. Jaraba (España) Miguel Salvatierra (Internacional) Ángel Laso (Economía) Mayte Alcaraz (Fin de Semana) Jesús Aycart (Arte) Adjuntos al director: Ramón Pérez- Maura, Enrique Ortego y Ángel Collado. Redactores jefes: V. A. Pérez (Continuidad) A. Martínez (Política) M. Erice (Internacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura y Espectáculos) J. M. Mata (Deportes) F. Álvarez (Comunicación- TV) A. Sotillo (S 6 y D 7) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) y S. Guijarro. PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA CONSEJERO DELEGADO: JOSÉ MANUEL VARGAS PRESIDENTE DE HONOR: GUILLERMO LUCA DE TENA Área Financiera: Jorge Ortega Área de Márketing: Javier Caballero Área de Publicidad: Adolfo Pastor Área Técnica: José Cañizares Área de Recursos Humanos: Raquel Herrera DERROCHE EN N ALTOS CARGOS i austeridad, ni ahorro en el gasto público, ni códigos de buen gobierno. A la hora de la verdad, las promesas de Rodríguez Zapatero se quedan en pura retórica frente a la cruda realidad de los hechos. Como ayer informaba ABC, el Ejecutivo ya tiene 453 altos cargos, 79 más que en 2004 y muchos más que en la etapa de Aznar. Por citar un ejemplo rotundo, en 1996 había 91 directores generales y ahora la cifra asciende a 132, a pesar de la pérdida de competencias de la administración estatal. En plena crisis económica es muy significativo que el Gobierno no se sienta obligado a moderar este crecimiento desmesurado. La ministra Elena Salgado tendrá que dar explicaciones en el Congreso de los Diputados, porque no es de recibo que cada Ministerio se convierta en una pequeña corte de altos cargos y asesores sin beneficio alguno para los ciudadanos. Un mayor número de jefes no garantiza en absoluto la coordinación, la eficacia y la eficiencia que la Constitución exige a la administración pública en su artículo 103. El organigrama crece de día en día sin que nadie se tome la molestia de poner coto a un derroche innecesario. Los fondos públicos no pueden estar al servicio de los compromisos del partido gobernante para colocar mejor a los suyos. Se impone una poda muy seria en la estructura administrativa en nombre de la racionalidad que debe presidir el gasto público y para un mejor servicio de los intereses generales. CINISMO CON LAS VÍCTIMAS L valor político, si lo tenía, del acto de homenaje a las víctimas del terrorismo, celebrado ayer en el Kursaal de San Sebastián, estaba ya anulado por el acuerdo del Parlamento vasco, impuesto por la mayoría nacionalista en la que se integra el Partido Comunista de las Tierras Vascas, de responsabilizar a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado de prácticas de tortura. Tiene razón el Partido Popular cuando denuncia la esquizofrenia del nacionalismo, que un día carga contra la Guardia Civil y la Policía y al siguiente monta homenajes a las víctimas de ETA. Sin embargo, nada de esto es una ocurrencia nacionalista, sino la ejecución minuciosa de esos planes de normalización que el PNV suele aprobar para afianzar la idea del conflicto político y tratar con paridad a los terroristas que sufren torturas y a las víctimas que mueren a manos de los terroristas, para concluir que lo que le hace falta al pueblo vasco es el ejercicio del derecho a la autodeterminación, piedra angular de la paz nacionalista. En pocos días, el PNV ha escenificado esa cínica condena a dos bandas de la violencia venga de donde venga Ayer fue la violencia etarra, y la semana pasada la tortura policial. Pero, por evidente que sea esta doble moral, el PNV sabe que con el acto de ayer en el Kursaal contribuye a lavar la imagen del lendakari Ibarretxe para su reunión de mañana, con el presidente del Gobierno, en el Palacio de Moncloa, y a suavizar las reacciones críticas que vaya a recibir. Que el lendakari se escude en las víctimas para impulsar su proyecto soberanista es un sarcasmo, pero se corresponde bien con la falta de escrúpulos del nacionalismo vasco. Por supuesto, las víctimas que asistieron al homenaje tenían todo el derecho a recibir un acto público de desagravio y su presencia sólo puede merecer la comprensión y el apoyo unánime. El problema no es de las víctimas, sino de la inmoralidad nacionalista que trafica con los sentimientos y las desgracias que provoca ETA sólo para mantener a toda costa el largo régimen hegemónico que en nada E ha servido para el objetivo principal de acabar con el terrorismo. El nacionalismo vasco tiene una acreditada capacidad de camuflaje y simulación, pero no resiste una valoración objetiva de su trayectoria. Para el nacionalismo gobernante, actos de homenaje como el de ayer a las víctimas de ETA son un peaje para sus verdaderos objetivos. No les confiere ningún significado político, pero le viene bien desde el punto de vista propagandístico. Por eso, el lendakari no va a alterar su campaña soberanista por esta concesión simbólica a las víctimas. Al contrario, para los estrategas nacionalistas ha sido una pieza más en la recreación de ese conflicto político vasco que, necesariamente, a su juicio, tiene que desembocar en el ejercicio del derecho de autodeterminación, como expresión de la soberanía del pueblo vasco. Estos son los impulsos que mueven al nacionalismo gobernante, y no los afectos de última hora que muestran por las víctimas de ETA, que, si fueran sinceros, habrían llevado al PNV hace mucho tiempo a desandar el camino que comenzó con el Pacto de Estella y a deslegitimar a ETA, en sus fines y, sobre todo, en sus objetivos, renunciando a cualquier iniciativa de desestabilización institucional que, por activa o por pasiva- -y más lo primero que lo segundo- -ratifique a los terroristas en sus argumentos contra el orden constitucional y estatutario. Para ETA, que hace poco más de una semana clamaba contra la tortura que sufrían los jóvenes vascos, es un aldabonazo que el Parlamento vasco secunde sus comunicados y dé forma institucional a sus calumnias contra las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Este es el contexto de la reunión que mañana tendrán Rodríguez Zapatero e Ibarretxe. Una reunión que sólo se justifica si de ella Ibarretxe sale con algo más que una clase teórica de diálogo institucional y se lleva las advertencias más serias de quien tiene en su mano poner en marcha los mecanismos constitucionales contra las deslealtades de un gobierno autonómico. FRENAR AL E AMBICIOSO IRÁN l llamamiento del presidente Bush a las naciones árabes para forjar un frente común ante las ambiciones nucleares de Irán no es nuevo, pero no por ello debe devaluarse su mensaje. El régimen persa lleva cinco años jugando al gato y al ratón con su programa nuclear y seguirá fintando otros tantos si la comunidad internacional sigue permitiéndoselo. Por ello es esencial que las naciones vecinas asuman que sólo el aislamiento de los ayatolás puede disipar el fantasma de una delicada intervención militar. Si en base a la imposibilidad de saber en qué punto exacto de su programa militar nuclear está Teherán se le sigue concediendo a la dictadura iraní el tiempo que busca para hacerse con la bomba atómica, el mundo se encontrará en breve frente a un problema inabordable. Porque si Irán no ha tenido reparos hasta la fecha en inspirar y financiar organizaciones terroristas favorables a sus intereses, mucho menos los tendría para- -amparado en su nuevo blindaje nuclear- -extender sin complejos su revolución por toda la región.