Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
88 CULTURAyESPECTÁCULOS www. abc. es culturayespectaculos DOMINGO 18- -5- -2008 ABC FESTIVAL DE CINE DE CANNES Woody Allen Vicky Cristina, pero sobre todo Barcelona Penélope Cruz defendió la película del estadounidense en una jornada en la que se proyectaron la brasileña Línea de pase y la china 24 City dos magníficas apuestas por la Palma de Oro POR E. RODRÍGUEZ MARCHANTE ENVIADO ESPECIAL CANNES. Tras el bajonazo de El sueño de Casandra los fans de Woody Allen nos temíamos lo peor de las andanzas del clarinetista en Barcelona, y el anuncio del título de su película parecía ya una enfermedad más que un síntoma. Vicky Cristina Barcelona así, sin tildes ni toldos, suena a que a Woody Allen ha cambiado el clarinete por la flauta de Bartolo. Pues sonó por fin la flauta, en una sesión abarrotada de guiris que ha de ser, sin duda, el grueso del público que vea esta apasionada y graciosa película española de Woody Allen. Lo que ocurre es que VCB (usaremos las siglas del título, que no adolecen puntuación) nos convierte a todos en guiris ante ella, de puro exótica. Pero, al grano. Y el grano es que el tándem Javier Bárdem y Penélope Cruz se comen a bocados la pantalla, y que la mirada de Woody Allen es la mirada de dos jóvenes turistas, Scarlett Johansson y Rebecca Hall, que también se comen la pantalla, pero con el meñique levantado. Barcelona tendrá que ponerle un piso a Allen, pues sale lustrosa y hermosa, y en su faceta exclusivamente artístico turística (no olvidemos que quien nos la muestra son los ojos de esas dos jovencitas de turismo, o así, en la ciudad) que es más o menos como decir que lo que le interesa mostrar a Woody Allen es la Barcelona de Gaudí, y no la de Carod Rovira (en la exageración, se entenderá mejor el propósito de esta frase) de hecho, se ve la ciudad y la historia entre rasgueos de la guitarra de Paco de Lucía, empapada entre dos aguas. Que maldita la gracia que le hará al catalanismo roñoso tanto flamenqueo en Barcelona. El anuncio de la productora de que la estrenará en Cataluña sólo en catalán, convirtiendo, supongo, esas ametralladoras de desparpajo que son Bardem y su Cruz en algo así como en un falsete de Miguel Aceves Mejía (cantante mexicano) es un anuncio, sí, pero en la página de necrológicas. La primera aparición de Bardem y la propuesta que les hace a las apetitosas Vicky y Cristina es demo... ¿ledora? No: demo rirse de risa. Un artistazo, un pintor, eso es lo que interpreta Bardem en la película, y sus malas artes son, digamos, el motor de la trama. La relación entre su personaje con cada una de ellas tiene no sólo gracia, sino también chispa, y especialmente con la caída en tromba de Penélope Cruz, a la que aplaudió la sala en pleno en varios momentos de su interpretación, tan extrema, extrema como aquel Giuly al que echó el Barca en mala hora. VCB es, desde luego, ligera, pero con esa ligereza de lo importante, que es tan difícil de conseguir. Su propuesta es tentadora: Barcelona es un lugar maravilloso, casi mágico, en el que la grisura neoyorquina adquiere tonalidades envidiables. La noche, la pasión, la gran cultura, la cultureta, el amor, la diversión, la música, los viajes... Todo eso que, en el fondo, se ha perdido un poco en la reciente y enturbiada Barcelona, pues viene un señor de Manhattan a recordarlo con una película liviana, graciosa, apasionada y con unos personajes tan rotundos, exóticos y desgañitados que rebosan gracia y desgracia. Tal vez se le haya ido el manubrio a Woody Allen en un par de ocasiones (la de la pistola, esencialmente) pero el conjunto es para que lo promocione el Ayuntamiento, a ser posible sin desmantelarlo con correcciones políticas. Pero, además de Woody Allen y su marcianada la competición se lució ayer con dos películas formidables, cada una en su modo de serlo. Linea de pase de los brasileños Walter Salles y Daniela Thomas, y la china 24 City de Jia Zhangke. Dos miradas menos divertidas que la de Woody Allen a una ciudad. El Sao Paulo ensortijado entre hierro, velocidad, gente, fútbol, religión... Una mujer y sus cuatro hijos serán el espejo en el que se refleje la ciudad, tan agresiva que no le da un respiro a ninguno de ellos, siempre con la tostada en el suelo y por el lado de la mermelada. En los trajines de estos personajes, que se mueven con ruido de cristales rotos, consiste el argumento de Línea de pase la biografía de cientos de ronaldos y ronaldiños. La película de Jia Zhangke, 24 City comparte formulario con la que ganó en el Festival de Venecia de hace unos años, Naturaleza muerta Incluso podría haberse titulado Naturaleza muerta recomponiéndose Tal vez no haya ahora ningún cineasta en el mundo con la capacidad de Zhangke para que sus imágenes digan dos cosas al tiempo, una muy pequeña y otra muy grande. Igual que contaba la demolición de un sencillo amor ante la demolición de una gigantesca presa, aquí se le desmorona la China entera mientras resurge la nueva China, y en primer plano visual y sonoro las Brasil y China AFP Iron man Tyson besa la lona de Cannes Tímido y vulnerable sobre la alfombra roja de Cannes se confesó el ex campeón de boxeo de los pesos pesados Mike Tyson, que presenta la película de su vida, filmada por James Toback. Me drogué, frecuenté gente poco recomendable, quisieron matarme. Un milagro que viva. Hoy me porto bien dice el hombre de hierro bocas relucientes cantando la Internacional en chino. Es imposible adivinarle a Jia Zhangke lo que es ficción y lo que es documental en su narración sobre una fábrica que será unos apartamentos de lujo; lo cuenta mediante entrevistas a algunos de los que trabajaron allí, y poco a poco, lastimosa y aburridamente, nos vamos enterando no sólo de sus historias y anécdotas, sino también del profundo y gigantesco cambio del último medio siglo en China, aliñadas las elocuentes imágenes con una música tan exquisita que produce nostalgia en los occidentales (nostalgia imposible, evidentemente) y con unas rayaduras poéticas de Yeats que suenan realmente a chino. Todo el proceso final de 24 City desde donde parte hasta donde llega, es un cine tan lleno de lucidez, tan pletórico de forma y de fundamento, que agradece uno toda la paciencia y la perseverancia necesaria hasta llegar allí. Más información sobre el festival: http: www. festival- cannes. fr