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34 INTERNACIONAL www. abc. es internacional DOMINGO 18- -5- -2008 ABC Uribe se refiere a las últimas extradiciones a EE. UU. durante su discurso en el acto de graduación de oficiales de la Policía, en la escuela General Santander, de Bogotá AFP El triple frente de batalla de Uribe El presidente de Colombia afronta el escándalo paramilitar mientras lucha contra la guerrilla y busca un tercer mandato ALEJANDRA DE VENGOECHEA CORRESPONSAL BOGOTÁ. El presidente colombiano, Álvaro Uribe Vélez, siempre ha sido el número uno en todo. Mejor alcalde, mejor gobernador, mejor legislador y ahora mejor presidente con un 84 por ciento de popularidad tras seis años de gobierno. Cuando pierde, se las ingenia para que no se note. En su novela El olvido que seremos el escritor colombiano Héctor Abad cuenta por ejemplo cómo su hermana Vicky le rechazó y Uribe le contestó: Como usted no me hace caso, la voy a cambiar Y a su mejor yegua la llamó Vicky y decía: Ahora monto en Vicky todas las semanas Por eso, antes de que arrasara en los comicios de 2002 y recibiera un país conmocionado- -se acababa de romper el diálogo de paz con las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FARC) a pocos le extrañó la pelea que tuvo con Joseph Contreras, el corresponsal de la revista Newsweek Contreras lo acusó de haber tenido una relación con el capo Pablo Escobar. También de proteger sus fincas con paramilitares, escuadrones de la muerte que en los años noventa asesinaron a miles de colombianos. Uribe lo echó de su despacho. Esos dos temas han sido sus talones de Aquiles. Y aunque se defiende y lo niega, el paramilitarismo acosa a Uribe. Hace unas semanas, sin embargo, el cerco se estrechó al máximo. Con casi un cuarto del Congreso investigado por sus alianzas con estos ejércitos creados en los ochenta para combatir a las guerrillas, la Corte Suprema llamó a declarar a Carlos García, el presidente del Partido de la U, responsable de promover un referéndum para que Uribe pueda resultar reelegido por segunda vez. Luego le tocó el turno a la presidenta del Congreso, Nancy Patricia Gutiérrez, gran amiga del presidente. Y al final esposado y en silencio terminó en prisión Mario Uribe, el primo, el socio político con quien el presidente empezó carrera legislativa en 1986. Es que los que están presos- -33 congresistas de los más de 60 investigados- -no son simples líderes regionales, son los presidentes de los partidos oficialistas, la coalición de gobierno está en la cárcel, la crisis es la más grave en la historia de Colombia opina Camilo González Posso, director del Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz) Abatido, Uribe se vio aún más arrinconado cuando en un vídeo la ex diputada Yidis Medina contó cómo el presidente le ofreció cargos a cambio de su voto para la reelección presidencial. El voto de Medina- -18 votos a favor y 16 en contra- -fue determinante para reformar la Constitución de 1991. En 2006 Uribe fue reelegido hasta 2010 con más del 60 por ciento de los votos. Uribe, acostumbrado a no perder, cerró la crisis triunfante. El 56 por ciento pidió en las encuestas reelegirlo otra vez y sólo bajó un punto de popularidad. Así que en su acostumbrado estilo de sorprender al más incauto, Uribe pasó de acusado a acusador al extraditar a 14 de los más selectos líderes paramilitares a Estados Unidos. Les recordó que el trato para desmovilizarlos había sido ocho años de cárcel para crímenes de lesa humanidad a cambio de buen comportamiento. Incumplieron, dijo. Lo insultaron, le llamaron traidor y aunque en los corrillos se decía que con esta jugada buscaba sacudirse los fantasmas del paramilitarismo, justo en ese instante convirtió la crisis en oportunidad. Esta semana, Interpol confirmó que no se manipuló la información encontrada en los ordenadores de Raúl Reyes, el canciller de las FARC, asesinado en marzo pasado durante un bombardeo en Ecuador. Los ordenadores mostraban la fluida comunicación que Reyes sostenía con vecinos de Colombia. Venezuela, en concreto, aparecía enviando armas y fondos a la guerrilla más antigua del continente. Ecuador, por su parte, refugiaba, escondía e incluso recibía financiación del grupo terrorista guerrillero. Ambos países negaron lo dicho y amenazaron con una guerra que se quedó en simple crisis diplomática. Pero Uribe, quien no quería aparecer como manipulador y mentiroso, entregó la responsabilidad del análisis de los ordenadores a Interpol. La confirmación de todo lo dicho- -y lo que queda por revelar, pues hay más de 37.872 documentos de texto, 452 hojas de cálculo, 210.888 imágenes, 10.537 archivos multimedia- -encendió las cenizas ardientes. Hugo Chávez, el mandatario venezolano, aprovechó la V Cumbre América Latina- El Caribe y Unión Europea en Lima, para tildar a Uribe de narcotraficante y paramilitar. Los fantasmas del paramilitarismo, sin embargo, ya no existían. En Lima, Uribe cambió de tema y habló de fortalecer las iniciativas humanitarias para liberar a los 40 canjeables como se conoce al grupo de personalidades que las FARC quieren intercambiar por rebeldes presos. Insistió en Confirmación de Interpol El enfrentamiento con Venezuela y Ecuador ha añadido una nueva dimensión al conflicto con las FARC