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88 SALUD SÁBADO 17 s 5 s 2008 ABC CALEIDOSCOPIO VIVIR CON CON SÍNDROME DE FATIGA CRÓNICA José María Fernández- Rúa PREHIPERTENSOS POLÉMICA SOBRE os especialistas reconocen que existe cierta polémica científica sobre si aquellas personas con niveles de presión arterial normal alta (entre 130 y 139 miligramos de mercurio de sistólica y entre 85- 89 de diastólica) deben ser tratadas farmacológicamente o no. Esa situación se conoce con el nombre de prehipertensión, ya que se considera como el primer paso hacia una verdadera hipertensión arterial que es cuando los niveles están por encima de 140 90 miligramos de mercurio. En lo que sí están de acuerdo es en que hay que concienciar a los profesionales sanitarios de que la presión normal alta es un factor de riesgo que puede provocar muertes cardiovasculares y que deben ser conscientes de que requiere una vigilancia contínua. Únicamente en aquellas personas a las que se les haya diagnosticado otras patologías como enfermedad vascular o renal o diabetes, está justificado el tratamiento con fármacos para bajar la tensión. Para el resto de situaciones hay que intensificar las recomendaciones sobre cambio en la dieta y ejercicio físico moderado, con el consiguiente seguimiento médico para analizar los cambios producidos. En este punto, hay que recordar la intervención del doctor Alejandro de la Sierra, del Servicio de Medicina Interna del Hospital Clínico de Barcelona, cuando, en el marco de la decimotercera reunión de la Sociedad Española de Hipertensión y dentro del simposio Presión arterial normal alta y riesgo cardiovascular: ¿Tratar o no tratar? subrayó que hoy por hoy se estima que cerca de un 30 por ciento de la población podría presentar presión arterial normal alta. Asimismo, un 30 por ciento de los españoles es hipertenso, más la mitad de la población está en situación de riesgo. Con respecto al colectivo de los prehipertensos, de ese porcentaje dos terceras partes desarrollará hipertensión a corto plazo. Este experto reconoce que el único estudio que se ha hecho sobre estas personas concluye que el tratamiento farmacológico reduce el riesgo en estas personas, pero que iniciarlo presenta el inconveniente de que supone medicalizar a esa persona de por vida. Creía que era estrés y en unos meses me recuperaría Rafael Segrelles Díe s Afectado de síndrome de fatiga crónica El síndrome de fatiga crónica es más complejo e incapacitante de lo que su nombre deja entrever. Además del cansancio intenso que no cede, el cerebro rinde al 50 por ciento. En España afecta como mínimo a 120.000 personas, en su mayoría adultos jóvenes POR PILAR QUIJADA FOTO JAIME GARCÍA MADRID. Nunca pensé que esto iba a durar tanto tiempo comenta Rafael Segrelles Díe, de 34 años, recordando aquel verano de 2001, en el que empezó a sentir un cansancio extremo e inexplicable que achacó al exceso de trabajo y al estrés. Vivía entonces en Londres, contratado por una empresa financiera del sector del automóvil. Su cuerpo cambió. Noté que mi cabeza iba más lenta y me costaba mucho más hacer el trabajo de siempre. Cometía errores, tenía fallos de memoria y de concentración. Me cansaba hablando... Algo no iba bien explica mientras trata, no sin esfuerzo, de ordenar sus pensamientos. Al principio no sospechaba ni de lejos el diagnóstico- -síndrome de fatiga crónica- -que se concretó tras un periplo por varios especialistas porque no siempre es fácil reconocer los síntomas. El impacto cognitivo es una de las dos características más específicas de este síndrome, que disminuye el rendimiento intelectual al 50 por ciento o más. La otra característica, como bien sabe Rafael, es la intensa fatiga que se experimenta después del esfuerzo, que no remite con el reposo en la cama y empeora con la actividad física o mental. Antes de iniciar las consultas médicas decidió probar a tomar unas vacaciones de urgencia Quince días en Italia para librarse del estrés al que achacaba sus síntomas. Pero su sensación de cansancio empeoró. Cinco minutos de caminata bastaban para que se sintiera agotado. Pidió que le llevaran a urgencias pero los chequeos y análisis no mostraban nada anormal. Interrumpió las vacaciones y volvió a España, donde acudió al médico de cabecera, pero tampoco hubo suerte. Fue su médico de Londres el que finalmente hizo el diagnóstico tras seis meses de espera, tiempo exigido para cerciorarse de que el cansancio no es pasajero y se cumplen los criterios diagnósticos establecidos, que incluyen además cuatro de los siguientes síntomas mantenidos durante seis meses: faringitis o amigdalitis, nódulos linfáticos sensibles, mialgias, artralgias múltiples sin hinchazón o eritema, cefaleas de una clase e intensidad no sufrida antes, alteración del sueño y malestar prolongado después de un esfuerzo. Con el diagnóstico, Rafael intentó volver al trabajo, media jornada, pero sequía colapsado y tuve que dejarlo L Múltiples causas Ahora se prefiere hablar de encefalomielitis miálgica- síndrome de fatiga crónica y disfunción inmune porque referirse sólo a la fatiga sería como denominar al párkinson síndrome de temblor crónico -aclaran en la web de Amemsrcdi, siglas de la asociación madrileña a la que pertenece Rafael y que incluye todos esos términos- El cansancio es sólo un síntoma, explica, en realidad es una enfermedad del sistema nervioso y por eso afecta a tantos aspectos Se ha documentado mucho, aunque leer le cuesta un gran esfuerzo y prefiere acudir a conferencias. Se sabe poco sobre las causas de su enfermedad. Una hipótesis sugiere que deben concurrir la predisposición genética, un desafío inmune- -infección vírica- -y un estilo de vida ajetreado. Siete años después del diag- Rafael convive con la enfermedad desde el año 2001 nóstico, y de vuelta en España con una baja médica, Rafael no puede estar mucho tiempo de pie: Intolerancia ortostática. Me mareo porque la sangre no llega bien al cerebro Hacer las tareas domésticas supone un esfuerzo extra- -vive sólo, aunque cerca de sus padres, que le ayudan- La debilidad afecta a todos los músculos y cualquier actividad se convierte en un reto. Tuvo que dejar la cerámica porque modelar el barro le agotaba. me estoy recuperando de una neumonía que pillé el año pasado Aún así cree que ha tenido suerte porque el diagnóstico fue rápido- no es lo habitual -y se puede costear las consultas a distintos especialistas, psicoterapia y alguna terapia alternativa, como la medicina china, que le ayudó a modificar hábitos alimentarios, o la homeopatía. Así, va probando distintos tratamientos, algunos con más éxito que otros. La semana pasada se celebró el Día Mundial de la Fibromialgia y el Síndrome de Fatiga Crónica, en el que las asociaciones pidieron el pleno reconocimiento y normalización de estas enfermedades en el ámbito sanitario y social paso previo para una atención adecuada, que haga innecesario la búsqueda de soluciones a veces alternativas a las establecidas por el sistema de salud. He tenido suerte porque supe el diagnóstico en seis meses, mucho menos de lo habitual Pronóstico incierto Ha tenido que optar por un coche automático porque pisar el embrague le produce dolor lumbar y en la pierna. Se ha vuelto muy sensible a los ruidos y a la luz. Esta enfermedad me obliga a ser consciente de mis limitaciones señala haciendo suya una frase que leyó. Dice que el pronóstico de su dolencia es incierto y el curso oscilante, con momentos mejores y peores. Ahora estoy en un momento bajo, porque aún Información sobre la enfermedad en: www. sindromefatigacronica. com