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4 EDITORIALES SÁBADO 17 s 5 s 2008 ABC DIRECTOR GENERAL: JOSÉ LUIS ROMERO DIRECTOR: ÁNGEL EXPÓSITO MORA Director Adjunto: Eduardo San Martín. Subdirectores: Santiago Castelo, Fernando R. Lafuente, Alberto Pérez, Alberto Aguirre de Cárcer, José Antonio Navas y Pablo Planas. Jefes de Área: Jaime González (Opinión) J. L. Jaraba (España) Miguel Salvatierra (Internacional) Ángel Laso (Economía) Mayte Alcaraz (Fin de Semana) Jesús Aycart (Arte) Adjuntos al director: Ramón Pérez- Maura, Enrique Ortego y Ángel Collado. Redactores jefes: V. A. Pérez (Continuidad) A. Martínez (Política) M. Erice (Internacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura y Espectáculos) J. M. Mata (Deportes) F. Álvarez (Comunicación- TV) A. Sotillo (S 6 y D 7) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) y S. Guijarro. PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA CONSEJERO DELEGADO: JOSÉ MANUEL VARGAS PRESIDENTE DE HONOR: GUILLERMO LUCA DE TENA Área Financiera: Jorge Ortega Área de Márketing: Javier Caballero Área de Publicidad: Adolfo Pastor Área Técnica: José Cañizares Área de Recursos Humanos: Raquel Herrera CONVERGENCIA SE CONTAGIA a cúpula de Convergencia Democrática de Cataluña tiene previsto aprobar un documento para la refundación del catalanismo en el que propone el reconocimiento del derecho a decidir eufemismo que encubre la reclamación de la autodeterminación. También reclama para Cataluña un sistema fiscal similar al concierto económico vasco. Se trata, claro está, de una iniciativa política propuesta a sabiendas de que no tiene viabilidad y cuyo objetivo último es disputar a ERC el espacio electoral más nacionalista de la sociedad catalana. La opción de CDC es subir la puja en la subasta nacionalista y forzar las contradicciones internas del tripartiro, llevando a ERC a endurecer posiciones soberanistas que choquen con elPSOE. Los convergentes parecen contagiados por el síndrome Ibarretxe esa estrategia nacionalista de no hacer ofertas de proyectos políticos realistas y apegados a la sociedad actual, sino de embarcar a los ciudadanos a estados de conflictividad permanente sobre su identidad nacional que sólo provoca victimismo y frustración. Al igual que el PNV ha pretendido con el mundo batasuno, Convergencia quiere liderar el frente nacionalista catalán, apropiándose del espectro más radical hasta ahora encarnado por ERC. Y como ha hecho Ibarretxe, el método de los convergentes va a ser inocular en la sociedad catalana la discordia- -inútil, infundada y trasnochada- -de la autodeterminación. Mal camino el elegido por Artur Mas para recuperar el protagonismo perdido. L A LA COLA DE EUROPA ODRÍGUEZ Zapatero insiste en que seguiremos creciendomásquela mediaeuropea. Peroha tenidoquevenir elcomisarioAlmuniaa corregirle. Con datos oficiales de la agencia estadística Eurostat, España creció en el primer trimestre de este año 0,3 por ciento, menos de la mitad de la media europea y muy por debajo de Francia o de Alemania. España se estanca mientras Europa se acelera y ello pone en cuestión la explicación oficial de la crisis, que se trata de un episodio pasajero e importado. Es difícil creer que las causas de la crisis económica en España sean exógenas cuando nuestro principal socio comercial registra el mayor crecimiento económico desde 1996. La economía española padece de males propios, específicos, autoinflingidos. La crisis inmobiliaria, un ajuste inevitable y largamente esperado a una hipertrofia insostenible de la construcción, se desempeña con una magnitud y una velocidad previsibles, similares a episodios anteriores. Hace años que el Banco de España o el FMI vienen alertando de que la vivienda en España está sobrevalorada en un 30 por ciento aproximadamente y era sólo cuestión de tiempo que los agentes económicos revisasen su expectativas de revalorización permanentedeprecios y frenaran en seco su demanda. Siempre ha sido así y no había ninguna razón objetiva para que esta vez fuera diferente. En su ceguera, sólo los optimistas antropológicos podrían pensar de otra manera. Su irracionalidad nos ha llevado a una situación especialmente grave, pues el necesario ajuste cíclico ha coincidido en el tiempo con el repunte de la inflación y con el despegue alemán, lo que hace prácticamente imposible que la política monetaria pueda venir en nuestro auxilio con una reducción de tipos de interés. Convendría recordar los debates económicos en el momento de la entrada en la Unión Monetaria y la tesis de algunos economistas que alertaban que en ausencia de reformas estructurales profundas, sin una verdadera liberalización de los mercados de bienes y factores, a España le iría bien siempre que a Alemania le fuese mal y vicever- R sa. Poco se ha avanzado en ese terreno y ahora que Alemania se recupera tras años de desinflación competitiva y ganancias de productividad, España se precipita al abismo. No hay que buscar culpables en la crisis financiera internacional, los tenemos más a mano. Son aquellos quemenospreciaban los efectos de un déficit exterior de diez puntos del PIB en una Unión Monetaria o que ofrecían múltiples razones para el cambio estructural del mercado de la vivienda en España. Ellos han servido de excusa para un Gobierno populista que ha preferido vender el señuelo de la reforma de estatutos y de la ampliación de derechos antes que acometer medidas eficaces para sanear nuestro crecimiento. Pero una vez más la historia se venga de sus autores y será Zapatero quien, si no toma medidas urgentes, tendrá que responder de una economía en recesión y de un paro en progresión constante. Esta semana conocíamos que las grandes empresas constructoras han pasado de ganar quinientos millones de euros a sólo veinte al caer un 72 por ciento la venta de pisos; que la venta de muebles ha caído un 20 por ciento en los tres primeros del año; o que la recaudación por el impuesto de transmisiones se ha desplomado en Madrid (19 por ciento) o Cataluña (27) Pero una cosa es la fiebre, la quiebra de la construcción, y otra la enfermedad, la pérdida de competitividad. No será con más viviendas de protección oficial, más facilidades a los compradores de pisos o más ayudas públicas a constructores y promotores que contraten socialistas de pro como lobbistas como saldremos de ésta. No es un problema de demanda sino de oferta, no se requiere más gasto público, sino más productividad y más flexibilidad. El Gobierno ha descubierto el concepto de moda en los países nórdicos, la flexiseguridad, y parece decidido aaplicarla, si ledejan los sindicatos. Peroqueno se olvide de quelosmodelos nofuncionan sinoesen su integridad; impuestos muy bajos a las empresas y muy elevados al consumo, y una negociación colectiva enfocada a la competitividad externa son también elementos nucleares del éxito nórdico. DE LA VEGA S Y LOS TÓPICOS e equivoca la vicepresidenta De la Vega cuando intenta dar lecciones sobre política de inmigración al Gobierno de un país amigo, ante todo por el respeto debido a la legitimidad democrática de Berlusconi, ganador indiscutible de las recientes elecciones en Italia, y por lo que conlleva de falta de tacto y diplomacia respecto a las decisiones autónomas de un país de la UE. Aludir a consideraciones de racismo y xenofobia para definir la política de inmigración de un país vecino no es acertado. La repatriación de inmigrantes en situación ilegal es un instrumento del que se puede discrepar- -como también de las formas empleadas por el Ejecutivo italiano- pero un Gobierno que ha cometido errores tan graves como el español no está en disposición de dar muchas lecciones. A lo largo de la pasada legislatura, la doctrina buenista de papeles para todos produjo un efecto llamada que recibió muy fundadas críticas en el seno de la UE. La vicepresidenta debería aprender de la experiencia y no incurrir en este tipo de imprudencias.