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36 INTERNACIONAL La Naturaleza castiga a Asia VIERNES 16 s 5 s 2008 ABC El Gobierno chino asegura que la cifra de muertos podría llegar a 50.000 Z. ALDAMA SERVICIO ESPECIAL DUJIANGYAN. Una de cal y una de arena. Ayer, las autoridades chinas elevaron el número de muertos por el terremoto del pasado lunes a más de 20.000, y aseguraron que puede alcanzar los 50.000. El número de heridos supera los 64.000, de los cuales casi 13.000 se encuentran en estado grave, y los afectados, de una forma u otra, suman ya de diez millones. Por otro lado, el rescate de una niña de 10 años que llevaba sepultada bajo los restos de su escuela en Yingxiu, muy cerca del epicentro, mantiene viva la esperanza de miles de personas que esperan un milagro. Según la cadena estatal CCTV 1, los equipos de ayuda consiguieron llegar esta medianoche a todas las localidades afectadas, ya que hasta anoche no había sido posible acceder a 24 de ellas, a las que la ayuda sólo había podido llegar a través de los 70 helicópteros que el Ejército ha destinado a la operación de ayuda humanitaria. En la capital de Sichuán, Chengdu, comienzan los problemas de suministro de alimentos básicos y agua embotellada, razón por la que ha cobrado aún más importancia la sanción que las autoridades chinas han impuesto a 17 personas por difundir rumores falsos que, un comunicado del Ministerio de Seguridad Pública asegura que minaron la confianza de la población Una confianza que el Gobierno quiere afianzar con la información sobre las 5.500 personas que han sido rescatadas de las ruinas de edificios y con la aceptación de ayuda extranjera. Tres equipos de expertos en catástrofes naturales de Japón, Rusia y Taiwán, llegarán hoy a Chengdu para unirse a los 130.000 soldados chinos desplegados en la zona afectada. China también descartó ayer la aparición, hasta ahora, de epidemias, aunque el viceministro de salud, Gao Qiang, no descartó la posibilidad de que se produzcan brotes más adelante. La meteorología, que parece que se mantendrá favorable los próximos días, jugará un papel fundamental en este asunto aseguró. El Gobierno también trató de calmar a la población cercana a las 400 presas que parecen haber sufrido daños. En cuanto a víctimas extranjeras, ayer se confirmó la muerte de la primera, un alemán, y varios siguen desaparecidos. La desesperación de los vivos La interminable serpiente verde de los camiones militares no da abasto para transportar el material que llega a Chengdu, cuyo aeropuerto recibe un vuelo repleto de ayuda cada diez minutos POR ZIGOR ALDAMA SERVICIO ESPECIAL DUJANGYAN. En la dirección opuesta, una espeluznante consecución de comitivas fúnebres, engalanadas con telas blancas y coloridos adornos florales, se lleva a los muertos lejos de donde el terremoto les arrebató la vida. En los pequeños pueblos suenan la música y los petardos de los funerales. Pero, entre supervivientes sepultados y fallecidos, pocos se acuerdan de quienes lo han perdido todo, menos la vida. Yuan Run, de 12 años, y Tan Qin, de 9, se salvaron de una muerte casi segura gracias a su clase de gimnasia. Estábamos corriendo por el patio cuando todo comenzó a temblar contaba ayer la mayor de estas dos hermanas, estudiantes de la escuela de Juyuan. No habían pasado más que unos segundos cuando escuchamos un ruido muy fuerte. El edificio antiguo se había derrumbado y todo el mundo estaba llorando y gritando recuerda Run sin poder contener las lágrimas. Novecientos jóvenes quedaban sepultados por los escombros y comenzaba la mayor tragedia de las últimas tres décadas en China. A pesar del pánico y del caos iniciales, las dos niñas no do sacar de los dormitorios para estudiantes, y bajo una improvisada tienda de campaña construida con el plástico de sacos multicolores y con sillas del Centro. No nos falta ni comida ni bebida, y agradezco la ayuda que nos han traído explica el padre de familia a la vez que muestra las botellas de agua purificada y los sobres de fideos instantáneos que les ha proporcionado el Gobierno, que ayer tomó la decisión de regular los precios de los alimentos básicos para impedir que se disparen ante la falta de suministro. Pero aquí lo hemos perdido todo. Una vida ahorrando para comprar una casa y dar a mis hijas un futuro. Y ahora, nada. Me gustaría saber qué piensan hacer las autoridades con nuestras vidas. ¿Nos devolverán la casa? A veces pienso que sería mejor estar muerto Weixiong Mifang comparte ese sentimiento, pero por razones diferentes. Ya tengo casi 80 años. El terremoto me tendría que haber llevado a mí, y no a mi nieta Gritos y aplausos en la distancia rompen el silencio que reina en la ciudad. Han encontrado a una joven de 22 años viva bajo un edificio residencial. La noticia da alas a Mifang, que busca a su nieta entre los restos de la escuela de Juyuan con la ayuda del padre de ésta y de su hermano. Los equipos de rescate ya se han marchado porque no creen que haya nadie vivo bajo los escombros. El Gobierno queda muy bien diciendo que envía decenas de miles de soldados, pero luego somos nosotros los que tenemos que sacar los cadáveres de nuestros familiares se lamenta Mifang. Entiendo que la prioridad sean los vivos, pero han pasado cuatro días desde el terremoto, y todavía no han llegado grúas a pesar de que la carretera está en buenas condiciones A escasos 300 metros, la familia de Shing Li, de 23 años, rebusca entre lo poco que queda de su hogar, en cuya planta baja tenían también un pequeño restaurante, el sustento de sus cinco miembros. El problema es que aquí nadie tiene seguro explica Li. No nos lo podemos permitir, y no confiamos en las empresas que lo proporcionan. Aquí la familia y los amigos son nuestro seguro, pero ahora estamos todos igual de mal. Por eso, es imprescindible que, cuando acaben los trabajos de rescate, el Gobierno ponga el mismo empeño en la reconstrucción de nuestros hogares y negocios Pérdidas irreparables Alimentos y agua Una superviviente reza ante los restos de su casa derruida tardaron en encontrarse con su padre Yuan Ming Qiang, de 36 años. Estaba en la planta baja de nuestra casa y conseguí salir corriendo con mi mujer cuenta. El edificio se vino abajo con sus dos progenitores, que descansaban en el segundo piso, pero Ming Qiang todavía siente alivio por haber encontrado a sus hijas sin un ras- REUTERS guño. Después de haber incinerado los cuerpos de los abuelos en el atestado crematorio de Dujangyan, donde los cadáveres se alinean por decenas, sus preocupaciones son otras. Actualmente, toda la familia vive en el patio de la escuela, en unas literas que han consegui- Mejor muertos Rangún legitima su Constitución mientras aumentan las víctimas PABLO M. DÍEZ ENVIADO ESPECIAL MANDALAY (BIRMANIA) Sigue aumentando el número oficial de víctimas del ciclón Nargis que el Gobierno de Birmania situó ayer en 43.318 muertos y 27.838 desaparecidos frente a los más de 100.000 fallecidos que calcula la ONU y los entre 68.833 y 127.990 que estima la Cruz Roja. A pesar de estas cifras tan alarmantes, y de los entre 1,6 y 2,5 millones de damnificados que necesitan urgentemente alojamiento, comida o agua, la Junta militar muestra más interés en contar los votos del referéndum constitucional del sábado que los muertos por el ciclón, que siguen descomponiéndose al aire libre en muchos arrozales y ríos del delta del Irrawaddy. En un inusual caso de rapidez en el escrutinio, el Comité para la Celebración del Referéndum anunció ayer que la nueva Carta Magna redactada por los militares había sido aprobada por el 92,4 por ciento de los 22 millones de electores que votaron el pasado sábado. Otra cifra que, por su abrumadora contundencia, resulta extrañamente anómala en una consulta popular, pero que se entiende a la perfección si se tiene en cuenta el estado de terror que ha impuesto el régimen pilotado por el general Than Shwe. A la vista de las coacciones o las futuras represalias, pocos se han atrevido a rechazar la Constitución.