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24 ESPAÑA VIERNES 16 s 5 s 2008 ABC Defensa niega el derecho de pensión a un soldado de Tierra enfermo de cáncer Alega que contrajo la enfermedad antes de entrar en el Ejército, pero cuando ingresó pasó el examen médico PALOMA CERVILLA MADRID. Le corresponde una pensión por justicia, por humanidad, y nosotros vamos a luchar hasta el final porque con nuestro hijo se está cometiendo una gran injusticia Quienes así se pronuncian son los padres del soldado del Ejército de Tierra David Vega Saez, de 32 años, absolutamente desmoralizados, después de conocer que el Ministerio de Defensa le ha negado a su hijo, enfermo de cáncer (un tumor en los tejidos blandos del brazo) la concesión de una pensión o indemnización, en aplicación del real decreto 1186 2001, que regula las pensiones e indemnizaciones del régimen de clases pasivas del Estado a los militares de complemento y a los militares profesionales de tropa y marinería y se aprueban los cuadros médicos para el reconocimiento de dichas prestaciones. Desde junio de 2001, cuando se le detectó la enfermedad, los padres de este militar han batallado por que su hijo, incapacitado para realizar su trabajo en las Fuerzas Armadas, pueda tener una pensión, aunque sea mínima, para que se pueda defender en la vida Pero la burocracia y las distintas interpretaciones administrativas de este triste caso han concluido que no tiene derecho a recibirla, alegando que contrajo la enfermedad antes de ingresar en el Ejército. Pero los padres responden afirmando que los exámenes médicos que superó para ingresar en las Fuerzas Armadas lo consideraron apto, como así consta en el recurso con fecha 8 de abril, al que ha tenido acceso ABC, que se presentó ante la Subsecretaría de Defensa, en respuesta a la resolución de 24 de enero que le denegaba la pensión. Se me practicaron diversos exámenes médicos para acreditar mi condición física como apta para el desempeño de dicha profesión y poder ingresar en el Ejército de Tierra, quedando constatada dicha aptitud física favorable y, tras la firma del compromiso inicial, pasé a formar parte, como soldado, del Ejército de Tierra. Posteriormente se me efectuaron periódicos reconocimientos médicos, cuyos resultados constan en poder del Ejército, y en los cuales no se me detectó ninguna anomalía, enferme- El soldado David Vega Saez, enfermo de cáncer, con signos visibles del tratamiento que requiere su enfermedad, junto a su mujer dad o insuficiencia y renové anualmente mi compromiso Este último cartucho también le ha sido rechazado por el Ministerio de Defensa, quien ha venido asegurando que el interesado no está incluido en el ámbito de aplicación del Real Decreto y que la patología detectada es anterior a su ingreso en las Fuerzas Armadas según consta en la resolución de 24 de enero de 2008. Los padres del militar no entienden por qué una y otra vez se le deniega un derecho que ellos consideran que está reconocido por la legislación vigente y advierten que en la tramitación de su caso ha habido muchas contradicciones. Es increíble comenta a ABC el padre del militar enfermo, David Vega. Una de esas contradicciones que han marcado esta historia es el diferente porcentaje de minusvalía que se le recono- ABC Periódicos reconocimientos El ministerio reconoce a un veterano de Irak el síndrome del excombatiente E. VILLAREJO VALENCIA. El Ministerio de Defensa ha reconocido por primera vez el síndrome del excombatiente a un sargento de 35 años que sirvió en 2003 en la misión humanitaria de Irak desarrollando tareas de reconocimiento NBQ (nuclear, biológico y químico) es decir, buscando armas de destrucción masiva. El Boletín Oficial de Defensa del pasado miércoles recogió una resolución ministerial por la que pasa a retiro F. C. S. como consecuencia del trastorno por estrés postraumático que sufre informa Acuña Abogados. El Ministerio reconoce así que dicho trastorno guarda relación de causa- efecto con las experiencias traumáticas vividas en Irak. El sargento F. C. S. destinado hasta ahora en el regimiento NBQ de Valencia, estuvo sirviendo en Irak durante seis meses. A su regreso llegó con un cuadro de estrés que le causó baja. Tras el dictamen de una junta médico militar se determinó que no estaba apto para desarrollar su profesión. El síndrome del excombatiente provoca en el veterano de una guerra reacciones tales como fallas del sistema inmunológico, problemas respiratorios, dolores de las articulaciones y de músculos, dolores de cabeza, mareos. Tras esta resolución, el sargento tendrá derecho al retiro y al cobro de una pensión con un plus por ser provocada en acto de servicio. ce al militar por parte de la sanidad militar. Un dato clave, ya que el porcentaje al partir del cual se puede recibir la indemnización es del 65 por ciento. Sin embargo, en el caso de David Vega, si un informe médico de agosto de 2006 fija la minusvalía global en un 66 por ciento; posteriormente, en julio de 2006, se asegura que es del 34 por ciento. Por tanto, teniendo en cuenta este último dato, el militar no tendría derecho a la pensión que solicita. A la vista de los argumentos que expone el Ministerio de Defensa, el militar afirma en su recurso que la aplicación del articulado de la Ley que se hace es incorrecta y los fundamentos en que se basa son inciertos y no entiende por qué se ha podido pasar por alto el acta del tribunal médico de la Zona Marítima del Cantábrico que afirma que la patología que padece tiene su origen como consecuencia de un hecho ocurrido durante el período que comienza con su nombramiento como militar profesional y hasta la finalización del compromiso