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10 OPINIÓN VIERNES 16 s 5 s 2008 ABC AD LIBITUM LEGAL, PERO IMPRESENTABLE OMO nuestra elefantiásica Administración tiene de todo- -no podía ser menos con dos millones y medio de funcionarios que pagamos a escote- no falta en el Ministerio de Administraciones Públicas una Oficina de Conflictos e Intereses. Pase; peor sería otra de Gozos y Desdenes. Tan especializada Oficina acaba de dilucidar que no hay incompatibilidad alguna para que el hasta ahora director de la Oficina Económica de La Moncloa, David Taguas, pueda presidir la Asociación de Empresas de Obras Públicas de Ámbito Nacional, la patronal conocida como SEOPAN, en la que se M. MARTÍN agrupan los treinta giFERRAND gantes del sector. La ministra Elena Salgado, después de manejar el escalpelo con el que se diseccionan las fibras de la ética política, nos ha aclarado que esa compatibilidad que predica la Oficina del Ministerio que ella regenta se sostiene en que SEOPAN no es una empresa. Si Taguas diera el salto desde el trampolín de su despacho monclovita a una de las treinta sociedades que conforman la patronal, sería distinto; pero el todo, según la finta ministerial, no es de la misma naturaleza que las partes que lo integran. Aunque ya estamos acostumbrados al desparpajo que luce el equipo de José Luis Rodríguez Zapatero, como Salgado tiene un talento muy superior a la media del gabinete, sus piruetas intelectuales y dialécticas resultan más atractivas y provocadoras. Taguas, sustituto en La Moncloa de Miguel Sebastián, tenía rango y obligaciones de secretario de Estado. Formaba parte del Gobierno y su incompatibilidad para presidir un lobby de empresas privadas que tienen en el Estado su cliente principal es manifiesta desde una contemplación ética y resulta estéticamente insoportable. Aunque sea legal según la Oficina y los oficinistas de Conflictos e Intereses, de quienes supongo, dentro de la más exigente probidad, tratan también de evitar y servir los suyos propios. Si esto es legal, cosa que no dudo, resulta inexcusable y urgente cambiar la ley. Una de las mayores afecciones que padece nuestra democracia- -tan escasita, tan irregular- -toma razón de la imprecisa línea separadora entre lo público y lo privado. En esto no hay diferencias notables entre los entendimientos que lucen los responsables, muchísimos de ellos funcionarios en excedencia, de los dos grandes partidos que, como SEOPAN, presumen de su ámbito nacional. Esa línea tiene que ser más precisa e infranqueable para que no decaiga la ya muy enflaquecida confianza de la ciudadanía en quienes dicen ser sus representantes y no siempre actúan como tales. Quizá ese sea un imposible desde el supuesto socialdemócrata que, con mínimas diferencias, impregna al PSOE y al PP. El Estado de Bienestar, esa paradoja, termina siempre por beneficiar a los profesionales del Estado en perjuicio de los contribuyentes y, se supone, ciudadanos. C -Yo antes era un simple batasuno, y gracias a Zapatero y a Conde- Pumpido que nos dejaron entrar en los ayuntamientos ahora sigo sin condenar los atentados, pero ya como presidente de la corporación municipal. POSTALES QUIEN HA CAMBIADO ES EL PSOE TA ha fracasado en su atentado Rubalcaba dixit. Ministro: si matar una persona, herir a cuatro y destruir un cuartel es un fracaso, ¿a qué llama usted éxito? ¿Matar a cien? ¡Hay que ver lo que cuesta dejar de mentir! Más que de fumar. Además, lo había reconocido el consejero de Seguridad vasco, Balza: La infraestructura de ETA es muy potente Y su propio Gobierno, al aceptar, ¡finalmente! la palabra derrota en un comunicado sobre la banda terrorista. Tras lo de Legutiano, no le valían los eufemismos, como hasta ahora. Hoy sabemos que ETA no pondrá fin a la violencia hasta alcanzar todos sus objetivos. Más consideraciones que tuvo Zapatero con ella- -trato VIP a De Juana, calificación de hombre de paz a Otegui, permitir a ANV presentarse a las elecciones, ignorar la kale borroka- -no pueden tenerse. Su respuesta ha sido volver a asesinar. Más segura que nunca de los apoyos que cuenta en el País Vasco y de que habrá nuevas negociaciones, no importa que vuelva a asesinar, como ocurrió tras el atentado de Barajas. En la etapa que acaba de concluir ha conseguido lo que buscaJOSÉ MARÍA ba, que no era poco: meter a su gente CARRASCAL en los ayuntamientos vascos, y arrancar al Gobierno español promesas de un organismo común vasco- navarro, del reconocimiento de la identidad nacional vasca y de la celebración de una consulta. Todo eso se lo ofreció Zapatero en Loyola. Pero a ella le pareció poco porque lo quiere todo. Y si no lo consigue esta vez, ya saldrá otro Zapatero que se lo dé. O este mismo, pues, lo siento, pero sigo sin fiarme de él. Primero, porque fue ETA, no él, quien rompió las negociaciones. Es lo único que tenemos que agradecer a la banda, pues de no haberlo hecho ella, seguiríamos en el limbo. Segundo, porque todavía no ha dicho que no volverá a negociar con ETA. Y tercero, porque aún no ha reconocido que se equivocó, que tenían razón quienes decían que el único diálogo con ETA consiste E en sentarse a una mesa, preguntarle si deja definitivamente las armas, y si contesta que no, levantarse e irse. Es lo que hicieron todos los gobiernos democráticos anteriores, y no hizo el suyo. Lo que hizo el suyo fue prolongar la negociación, dando tiempo a los terroristas, que estaban contra las cuerdas, a reagruparse, rearmarse y reaparecer en las instituciones. Para terminar admitiendo que estamos ante asesinos despiadados y calculadores. En fin, más vale tarde que nunca, pero dejando muy claro que quien ha cambiado de política antiterrorista es Zapatero, no Rajoy, y lo que tenía que haber hecho éste era decirle: Presidente, ¡bienvenido al club de los que creemos que hay que derrotar a ETA! Pero en esto de vender su mercancía, el PP ha sido siempre una calamidad. Queda ahora el rabo por desollar. Me refiero a la actitud ante el nacionalismo moderado Pongo entre comillas por aquello que decía Arzallus de que ellos recogían las nueces del árbol que sacudían los otros. Todas sus condenas, condolencias y lágrimas no borran una realidad brutal: siguen considerando a ETA un problema político y siguen buscando salidas anticonstitucionales a un asunto que cae de lleno en la Constitución. De ahí no hay quien los mueva. Todas las concesiones que se les hagan no servirán de nada, como no sirvieron las que se hicieron a ETA. Al revés, las aprovecharán para adelantar su agenda y pedir más. Eso sí, ellos no matan, ni secuestran, ni extorsionan. ¿Para qué, si lo hace ETA? La conclusión de este artículo desgarrado, como tantos otros que uno lleva escritos en días de luto, es clara, o al menos eso esperamos: si con ETA sólo cabe la política policial y judicial, con el PNV sólo cabe la política constitucional, de respeto a la ley, a la ética y a los demás. Así que se dejen de pamplinas, lloriqueos y victimismos. En el País Vasco, las únicas víctimas son las causadas por ETA y el nacionalismo militante. A los etarras hay que enviarlos a la cárcel. A los nacionalistas, a la oposición. ¿Acaso no la hacen incluso cuando están en el Gobierno?