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ABC ETA ASESINA A OTRO GUARDIA CIVIL LA VÍCTIMA JUEVES 15- -5- -2008 ESPAÑA 19 circunstancia para reivindicar a un tiempo su hoja de ruta y su consulta Con él estuvieron en el homenaje póstumo a Piñuel el presidente del Partido Nacionalista Vasco, Íñigo Urkullu, el diputado general de Álava, Xabier Agirre, y la presidenta del Parlamento vasco, Izaskun Bilbao. Los representantes nacionalistas, que habían visitado previamente a los heridos, coincidieron en la sede de la Subdelegción del Gobierno con José Luis Rodríguez Zapatero. Ni Zapatero ni la comitiva del PNV llegaron a encontrarse, sin embargo, con los dirigentes del Partido Popular encabezados por Rajoy, quienes entraron en la capilla ardiente instantes después de la marcha de Ibarretxe. En unos momentos en los que las querellas políticas internas de la calle Génova quedaban necesariamente aparcadas todos evitaron realizar declaraciones. Como una piña, confortaron a la viuda de Piñuel y visitaron después a los heridos. Parecían otros tiempos. EL HOMBRE QUE SOÑABA CON VIVIR EN MÁLAGA Horas antes de ser asesinado en la garita del cuartel de Legutiano, Juan Manuel Piñuel había disfrutado de un permiso en Málaga, donde reside su familia J. M. CAMACHO I. R. DE LA TORRE MÁLAGA VALENCIA. Objetivo: Málaga. El recorrido profesional de Juan Manuel Piñuel en los últimos meses estuvo orientado a lograr el soñado traslado a la ciudad en la que ahora residen su mujer y su hijo de cinco años. Por eso, después de haber servido en el cuartel de la Guardia Civil de la localidad valenciana de Llombai, optó por irse voluntario al País Vasco: era la forma de ganarse el destino ansiado en un eventual concurso. Tras conocerse el criminal atentado de Legutiano, muchas lágrimas se derramaron en la barriada malagueña de El Palo, donde residía Juan Manuel. La viuda, rota por el dolor, se trasladó sobre las once de la mañana en avión hasta el País Vasco, mientras sus padres se quedaban al cuidado del pequeño, ajeno al drama. Manolo, como le conocían sus amigos, acababa de estar en Málaga con su familia. Fueron sus últimas 72 horas (lo que duró su último permiso) para disfrutar de los suyos. Sus vecinos se mostraban muy afectados por el suceso, al tiempo que calificaban al agente de buena persona Una de sus tías evocaba también ayer su carácter inquieto, desde niño, y que era muy inteligente, un buen estudiante Empezó la carrera de Derecho, pero después se desengañó y le atrapó la vocación tardía de ingresar en la Guardia Civil, en la que entró en 1997, con 29 años. Logró la quinta mejor puntuación entre casi mil aspirantes. Especialmente emotiva fue también la concentración de repulsa celebrada ante el Ayuntamiento de Málaga, pues el propio alcalde de la ciudad, Francisco de la Torre, conoce de cer- que abandonó el pueblo con un sueño: quería acercarse a Málaga, de donde es natural su esposa, pero para lograrlo tenía que alejarse un poco más; sabía que pasar un tiempo de servicio en el País Vasco le serviría de trampolín. Solicitó el traslado voluntario. Pero ETA truncó ayer su sueño. Quienes coincidían con él en la cafetería Kepan s, donde desayunaba cada mañana, en el horno próximo a la casa cuartel en la que vivía con su mujer y su hijo de seis años, en las inmediaciones del colegio San Francisco de Borja, donde a diario iba a recoger al crío, o en el gimnasio, le recuerdan como alguien afable y muy deportista alguien que ejercía de andaluz aun sin serlo- -era natural de Ceuta- no en vano, su disposición a la charla y a la broma había facilitado la integración de este agente, hijo de militares, en esta pequeña localidad de la comarca de la Ribera Alta que ayer enmudeció y lloró durante los cinco minutos de silencio que concentró a vecinos y a compañeros ante el Ayuntamiento. Cuando Manolo marchó a Legutiano, su mujer se instaló en Málaga para ayudar a su madre, con problemas de salud. Afable y muy deportista Juan Manuel Piñuel ABC ABC. es Imágenes de familiares y autoridades en la capilla ardiente en www. abc. es ca el rostro más negro de ETA, ya que la banda asesinó también a su cuñado, el fiscal jefe de Andalucía Luis Portero. La onda expansiva de la furgoneta que ETA hizo explotar ante la casa cuartel de Legutiano alcanzó igualmente de lleno a Llombai, una pequeña localidad de Valencia cuya tranquilidad se vio ayer resquebrajada al saber de la muerte del agente. Manolo llegó a Llombai hace seis años. Fue su primer destino tras el periodo de formación. No hace ni un mes