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ABC MIÉRCOLES 14- -5- -2008 La concentración de CO 2 en la atmósfera es la más elevada de los últimos 650.000 años 97 Más que un conjunto de células sin condición moral La encuesta plantea una cuestión delicada que divide a científicos y a expertos en bioética: ¿Qué es un embrión de pocos días? ¿un conjunto de células sin condición moral o, por el contrario, merece la misma consideración del ser humano? Pese al apoyo de los entrevistados españoles a los avances científicos, el 35,2 %o ptaron por la segunda respuesta frente a un 26,6 que lo consideraron un conjunto de células del que no tiene sentido hablar de su condición moral Al distinguir entre no creyentes y religiosos (católicos y protestantes) las diferencias fueron más acusadas. El 41,3 de los católicos españoles y hasta el 56,6 de los católicos austriacos estuvieron de acuerdo con igualar moralmente al embrión con cualquier ser humano. Por lo general, la brecha entre creyentes y no creyentes fue más acentuada en los países predominantemente protestantes. Einstein definió en una carta la religión como la superstición más infantil EMILI J. BLASCO. CORRESPONSAL LONDRES. Creyentes y no creyentes se han disputado a Albert Einstein, quien si bien estaba distanciado de su religión judía, en ocasiones hizo referencia al concepto de Dios. Sus aforismos de que la ciencia sin religión es coja, la religión sin ciencia es ciega y Dios no juega a los dados parecen presentar a un científico posiblemente agnóstico en cuanto a sus creencias, pero desde luego no a un ateo combativo. Una carta poco conocida de Einstein, que sale ahora a subasta después de casi cincuenta años de haber sido escrita, arroja algo más de luz sobre su opinión de la religión. Para mí, la palabra Dios no es más que la expresión y el producto de la debilidad humana; la Biblia, una colección de leyendas honorables pero todavía primitivas, que sin embargo son bastante infantiles. Ninguna interpretación por sutil que sea puede cambiar esto escribió al filósofo Eric Gutkind en 1954, un año antes de morir. Para mí- -añadía la carta- la religión judía, como todas las demás religiones, es una encarnación de las supersticiones más infantiles El texto, escrito en alemán, ya salió a la venta justo tras la muerte del inventor de la teoría de la relatividad, pero desde entonces ha permanecido en las mismas manos, sin ser apenas conocido por los estudiosos de Einstein, por lo que no aparece citado en las principales obras de referencia sobre el premio Nobel. La casa de subastas Bloomsbury de Londres espera que la carta sea adjudicada mañana por un precio de 10.000 euros. Albert Einstein nació en 1879 en Alemania, en el seno de una familia judía. Fue a una escuela primaria católica y recibió instrucción privada sobre el pensamiento y la religión judíos. Según la carta que ahora sale a subasta, durante su vida se sintió feliz de ser judío, pero no veía nada propio de escogidos por Dios entre quienes forman parte del llamado pueblo elegido. Un científico manipula concentraciones de células embrionarias en un centro de investigación de Brasil Primera modificación genética de un embrión humano El embrión manipulado en la Universidad de Cornell llevaba tres juegos de cromosomas en lugar de dos JOSÉ MANUEL NIEVES MADRID. El pasado otoño, durante el congreso anual de la Sociedad Americana de Medicina Reproductiva, un equipo de la universidad neoyorquina de Cornell presentó a los asistentes una investigación centrada en el que con toda probabilidad sea el primer embrión humano modificado genéticamente de la historia. La noticia, sin embargo, ha pasado inadvertida hasta este fin de semana, cuando el Sunday Times de Londres reveló la existencia de ese trabajo científico, cuyo contenido y métodos se criticaban en un informe del gobierno británico sobre técnicas reproductivas. Y a partir de ahí se ha desatado la polémica. De un lado, las críticas de quienes consideran esa clase de investigaciones como el primer paso hacia los bebés a la carta Es decir, la posibilidad de modificar genéticamente los embriones para tener hijos con determinadas características, tanto físicas como mentales. De otro, los que defienden la utilidad de esta clase de investigaciones en la lucha contra numerosas enfermedades, que podrían empezar así a combatirse desde sus fases iniciales. En concreto, los científicos de Cornell colocaron en una célula embrionaria un gen que hace que las células brillen en la oscuridad. De forma que el embrión modificado llevaba tres juegos de cromosomas en lugar de dos. Se trataba de comprobar si las células, al dividirse, eran capaces de transmitir esa información genética a las células hijas. De hecho, eso fue exactamente lo que ocurrió. Después de dividirse durante tres días, todas las células del embrión brillaban. El doctor Zev Rosenwaks, uno de los participantes en la investigación dirigida por el biólogo Nikica Zaninovic, ha asegurado que el único objetivo era comprobar si, efectivamente, el marcador fluorescente incluido de forma artificial era capaz de ser heredado por las células hijas, permitiendo así el seguimiento de los cambios genéticos ocurridos tras cada división. Una característica que, de demostrarse, podría aplicarse de inmediato al modo en que se transmiten muchas enfermedades. Pero ni eso, ni las garantías de haber actuado dentro de la legalidad, ni el hecho de que los embriones fueron destruidos después de cinco días, ha conseguido detener las críticas, ya que la misma técnica podría perfectamente ser utilizada por otros para crear niños con genes modificados para ser más inteligentes, más altos o más atléticos. Una vía para la creación de bebés de diseño Esas prácticas, además, convertirían a los niños en objetos de consumo, hechos a medida para sus padres, y contribuirían también a crear una nueva forma de desigualdad, en la que los más ricos podrían dar a sus hijos una ventaja genética sobre los demás. zada por abrir la puerta a otros usos moralmente rechazables al permitir la investigación y destrucción de embriones. ciona la percepción sobre la condición moral del embrión humano. Pero actúa de un modo particular en cada sociedad. En Japón las creencias religiosas no influyeron en las respuestas. ¿Influyen las creencias religiosas? Ser o no creyente condi- Sale a subasta en Londres Un gen fluorescente Mejor los sobrantes de los tratamientos de fertilidad. Salvo Aus- tria y Japón, se prefiere la utilización de embriones sobrantes de los tratamientos de reproducción asistida que nunca se desarrollarían y se rechaza la creación de embriones específicamente para investigar. de las sociedades prevalece el miedo a que los científicos pierdan el control de esta técnica riesgo de crear monstruos y los usos futuros reprobables que pudieran derivarse. En Dinamarca, Holanda y Suecia el rechazo se debe a la interferencia humana en la Naturaleza. Híbridos con material biológico humano y animal. En la mayoría Más información sobre el estudio en: http: www. fbbva. es Los científicos incluyeron un gen fluorescente para comprobar si pasaba a las células hijas Más información: http: www. nyp. org news hospital 908. html Más información sobre la subasta: www. bloomsburyauctions. com