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86 CIENCIAyFUTURO www. abc. es cienciayfuturo MARTES 13- -5- -2008 ABC Un análisis de sangre revelará el sexo del feto en la octava semana de gestación El kit se venderá en hospitales y clínicas especializadas, tras consulta al ginecólogo, por 120 o 130 euros S. B. N. R. C. MADRID. Hay parejas que desean mantener la incertidumbre sobre el sexo de su descendencia hasta el final del embarazo, y saber si es niño o niña sólo en el momento del parto. Sin embargo, las hay también que optan por subvertir este orden natural y acuden al ginecólogo a partir de las 14 o 15 semanas de gestación para averiguar si es un varón, o no, lo que viene de camino. Desde ahora, quienes quieran despejar la incógnita por adelantado cuentan con una herramienta científica- -no se trata de una bola de cristal- -capaz de predecir el sexo del bebé a partir de la octava semana de gestación. Se trata de un test desarrollado por la empresa granadina Laboratorios Lorgen, en colaboración con la Unidad de Medicina Fetal del Hospital Virgen de las Nieves, de Granada, auspiciados por la Fundación para la Investigación Biosanitaria (FIBAO) El procedimiento se basa en la toma de una muestra de sangre de la madre, a partir de la octava semana de gestación, para proceder al aislamiento del ADN fetal libre en el plasma sanguíneo materno. Una vez aislado, se busca en dicho ADN la presencia del gen SRY- -sex region Y chromosome- responsable del sexo masculino. Si existe dicho gen, el bebé será un niño; si no está presente, en cambio, lo que los padres recibirán será una niña. De acuerdo con las pruebas realizadas, Laboratorios Lorgen garantiza que la fiabilidad del método es de un 98 por ciento. El sistema más extendido en la actualidad para la determinación del sexo es a través de la observación por medio de ecografías. Con suerte, y dependiendo de la posición fetal en el momento en que se obtienen las imágenes por el ecógrafo, podrá determinarse el sexo a partir de las 14 o 15 semanas de embarazo, aunque en muchas ocasiones es necesario esperar hasta las veinte semanas para una mayor fiabilidad. Otros sistemas más arriesgados e invasivos consisten en la toma de muestras de células fetales por biopsia o cordocentesis, lo que supone la necesidad de acceder a la placenta en un procedimiento que no está exento de riesgos. Los padres ansiosos por conocer el secreto habrán conseguido ganar dos meses con respecto a las actuales técnicas de determinación, y con sólo dos meses de gestación sabrán si se trata de un niño o una niña con apenas un margen de error del 2 por ciento. Pero no se trata sólo de anticipar el momento en que el sexo del feto deja de ser una incógnita. Conocerlo en una etapa tan temprana de su desarrollo puede ser muy importante para el tratamiento precoz de enfermedades como la hemofilia, la distrofia muscular de Duchenne o el síndrome adrenogenital congénito, males en los que el conocimiento del sexo del feto implica tratamientos diferentes, o incluso la realización o no de diagnósticos fetales invasivos y de riesgo, tales como la amniocentesis. El procedimiento desarrollado en Granada, según manifestó ayer a ABC Javier Valverde, director general de Laboratorios Lorgen, comienza con la extracción de una muestra de sangre a la madre de apenas tres mililitros. Durante el embarazo, y aumentando con las semanas de gestación, entre el 3,4 y el 6,2 por ciento del ADN total libre en el plasma materno es de origen fetal. Una vez identificado este ADN del feto, por medio de una técnica conocida como RT- PCR- -reacción en cadena de la polimerasa- -puede determinarse si en dicho ADN está o no presente el gen SRY, responsable del sexo masculino. Todo el proceso de análisis, según Valverde, puede realizarse en apenas 48 horas El método ha sido ensayado en un estudio clínico con 120 madres gestantes y ha arrojado un grado de fiabilidad del 98 por ciento. El coste de las pruebas, para cuya realización Laboratorios Lorgen ha desarrollado un kit que facilita la tarea, será de entre 120 y 130 euros según Valverde. En principio no se comercializará En busca del gen SRY Una embarazada lee información sobre el test de determinación del sexo en el hospital de Granada EFE El próximo paso, un test para la incompatibilidad del Rh La posibilidad de aislar el ADN fetal en la sangre de la madre abre numerosas opciones para diagnosticar trastornos antes de nacer. Uno de ellos es la enfermedad causada por el factor Rh de la sangre de la madre. Si la madre tiene sangre Rh negativo y el bebe positivo puede aparecer una enfermedad hemolítica, con consecuencias fatales. Como no se puede saber el grupo sanguíneo del bebé, se suele administrar como tratamiento preventivo una inmunoglobulina a todas las mujeres embarazadas con Rh negativo para evitar complicaciones. Sin embargo, hasta en un 38 por ciento de los casos la sangre materna es igual a la de su hijo y el tratamiento es innecesario. El pasado mes de abril un grupo de investigadores británicos anunció la posibilidad de diseñar un test que identifique la posible incompatibilidad con una sencilla muestra de sangre de la madre. Ahora el laboratorio español Lorgen, el mismo que ha diseñado el test en sangre para conocer el sexo del bebé, ultima el desarrollo para comercializar esta nueva prueba que evitaría tratamientos innecesarios. El objetivo no es sólo reducir costes, sino eliminar el riesgo de infecciones como la hepatitis C o la transmisión de priones a través de las inmunoglobulinas. Este fármaco se obtiene de derivados de la sangre. Fiabilidad del 98 por ciento