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ABC MARTES 13- -5- -2008 Para atraer al mercado de EE. UU. Lourdes Fernández presenta ARCO en Nueva York 81 Rodin, o la subversión del desnudo Las mismas salas de la Fundación Mapfre donde recientemente desplegó su genio Camille Claudel exhiben ahora 33 esculturas y 90 dibujos de su maestro y amante, con un nexo común: el cuerpo desnudo POR NATIVIDAD PULIDO MADRID. Si hay un tema recurrente a lo largo de la Historia del Arte ése es, sin duda, el desnudo. Pocos artistas se han resistido a pintar, dibujar o esculpir cuerpos desnudos. Los hay famosísimos, como los que hizo Miguel Ángel para la Capilla Sixtina (que estos días cumplen 500 años... y siguen tan frescos) y su celebérrimo David- -el prototipo de cuerpo perfecto- los carnales retratos de Caravaggio o Tiziano, la Maja de Goya, la Venus del espejo de Velázquez (la belleza en estado puro) Ya en el arte moderno, nombres como Picasso o Schiele fueron mucho más allá con sus desnudos: cruzaban a menudo la línea de lo erótico y sexual en obras que muchos consideraban obscenas y pornográficas. Pero, antes que ellos, un artista francés ya cruzó esa delgada línea: Auguste Rodin, autor de algunos de los más bellos desnudos de la Historia de la escultura. El Instituto de Cultura de la Fundación Mapfre abre al público mañana una exposición dedicada precisamente a Rodin. El cuerpo desnudo (hasta el 6 de julio) Si recientemente exponía en sus salas la obra de Camille Claudel, alumna y amante de Rodin (hoy esa muestra puede verse en el Museo Rodin de París) es ahora el maestro quien ocupa esos mismos espacios. Son 33 esculturas y 90 dibujos- -de nuevo todos los fondos proceden del museo francés- con un común denominador: el desnudo. Los comisarios, Dominique Vieville (director del Museo Rodin de París) y Pablo Jiménez, director del Instituto de Cultura de la Fundación Mapfre, nos proponen dos discursos paralelos: por un lado, el de las esculturas; por otro, el de los dibujos. El primer discurso se va entretejiendo a través de las más célebres esculturas de Rodin, como El beso La Edad de Bronce Balzac La avaricia y la lujuria Manos de amantes La gran aportación de este artista al desnudo clásico y tradicional de los grandes maestros- -quienes habían des- erotizado el cuerpo humano- -fue incorporar un concepto nuevo: el deseo. Por ello introduce en sus esculturas la voluptuosidad. Rodin se convierte en un subversivo, un transgresor. Si, hasta entonces, los artistas se veían en la necesidad de buscar pretextos para pintar o esculpir un desnudo (muchos recurrían a la mitología: las mujeres se tornaban diosas; los hombres, héroes) Rodin nos descubre la carnalidad de los cuerpos. Él mismo decía a sus amigos cuando les mostraba sus esculturas: Es carne de verdad No hay en ellas trampa, ni cartón, ni disfraz alguno. Así se aprecia en La Edad de Bronce cuando Rodin la presentó en 1877 fue acusado de haber realizado la escultura a partir del molde de un cuerpo vivo. En otras piezas, como El beso o El eterno ídolo está muy presente el deseo sexual. Las hay muy explícitas: es el caso de Iris, mensajera de los dioses o Mujer en cuclillas obras en las que el sexo femenino, lejos de ocultarse, triunfa. Incluso aborda abiertamente un tema tabú como la homosexualidad femenina. El segundo relato de la exposición se aborda a través de los dibujos. Éstos aparecen en la carrera de Rodin ya en plena madurez. Pero irrumpieron con tanta fuerza que a los 60 años los hacía de forma obsesiva. Muchos de ellos son apuntes, con una fuerte carga erótica, de las modelos que paseaban desnudas por su taller. Solía retocarlos con aguadas y acuarelas. Salvo excepciones, no formaban parte del gabinete privado del artista; nunca dudó en mostrarlos públicamente. A partir de 1900 los exhibe junto a sus esculturas. Y lo hacía de una forma muy especial, que se trata de recuperar en esta exposición. Diseñó para sus dibujos unos marcos especiales, que ahora vuelven a recuperarse; los colocaba a baja altura para que el espectador pudiera admirarlos de cerca. Incluso distribuía sillas por las salas para acomodar a los visitantes. Obsesión tardía por los dibujos Mujer desnuda de Rodin MUSEO RODIN DE PARÍS Más información sobre la muestra: www. mapfre. com fundacion es