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ABC LUNES 12 s 5 s 2008 Arranca la IX legislatura s La reforma de la Ley Electoral ESPAÑA 21 La reforma electoral que reclama IU dejaría al PSOE mermado para lograr alianzas ganadoras El partido de Llamazares aboga por la fórmula Saint- Lagüe que discrimina a las formaciones mayoritarias S. SANZ MADRID. Reclaman un sistema más justo pero su propuesta tampoco es la panacea. Izquierda Unida (IU) tras el descalabro sufrido en las últimas elecciones generales, que le ha dejado al borde de la desaparición en el Parlamento, ha esbozado una reforma de la ley de Régimen Electoral General de 1985. Sin embargo, el método por el que abogan consta de múltiples puntos débiles. El partido de Gaspar Llamazares pretende que el Congreso pase de tener 350 a 400 diputados- -la Constitución lo permite- un cambio que se traduciría en un reparto desigual tanto de escaños como de poder. De este modo, y atendiendo a los resultados del pasado 9- M, el PSOE pasaría de 169 a 180 escaños (ganaría 11 de los nuevos 50) pero su capacidad de conformar coaliciones ganadoras se reduciría del 56 por ciento al 36,5, según el índice de poder de Banzhaf, el más extendido entre los análisis demoscópicos. En el sistema actual los socialistas gozan de ese 56 por ciento de poder, margen de maniobra suficiente para sacar adelante sus propuestas. Sin embargo, según el método de IU, dicho hipotético 36,5 por ciento de poder mermaría la capacidad de actuación de los socialistas, ya que podrían ser su- LAS GENERALES DE 2008 DESDE SISTEMAS DIFERENTES Ley electoral de 1985 Escaños Índice de poder de Banzhaf CiU 10 (9,6 REFORMA DE IU Escaños Índice de poder de Banzhaf CiU 12 (11,0 (56 PSOE 169 (9,6 PP 154 PNV 6 (9,4 ERC 3 (4,5 IU 2 (2,7 BNG 2 (2,7 CC 2 (2,7 Na- Bai 1 (1,4 UPyD 1 (1,4 (36,5 PSOE 180 (18,0 PP 170 PNV 7 (6,3 ERC 7 (6,3 IU 14 (13,7 BNG 2 (1,8 CC 3 (2,5 UPyD 4 (3,3 Na- Bai 1 (0,7 Total de escaños: 350 Total de escaños: 400 perados por un pacto entre otros partidos, a los que la propuesta comunista les daría alas. El PP obtendría 16 escaños más y su porcentaje de poder casi se duplicaría (de un 9,6 por ciento a un 18) No obstante, el mayor beneficiado resultaría, cómo no, el partido promotor del cambio, que septuplicaría la cifra de diputados (de 2 a 14) y su poder subiría de un 2,7 por ciento a un 13,7. También apuesta la coalición de Gaspar Llamazares en su iniciativa por una estimación de escaños basada en la fórmula de Saint- Lagüe, en lugar de la vigente ley D Hont. La de Saint- Lagüe, que se aplica en países pequeños con un modelo unicameral como Suecia, La coalición resultaría la más beneficiada con los cambios, ya que septuplicaría la cifra de diputados y su poder subiría de un 2,7 por ciento a un 13,7 Los grandes partidos se verían obligados a presentar más de una marca en una misma circunscripción. Por ejemplo, concurrirían PSOE y PSE en Álava Dinamarca, Bosnia, Croacia o Nueva Zelanda, presenta el inconveniente de que si con ella es fácil obtener el primer escaño, conseguir los demás se convierte en una misión complicada, por lo que discrimina en ese sentido a las formaciones mayoritarias, sostiene el Gabinete de Análisis Demoscópicos (GAD) Mientras en la Ley D Hont el número de votos se divide entre 1,2,3... en la de Saint- Lagüe se fracciona entre 1,3,5... Ese evidente desequilibrio, apuntan las fuentes consultadas, haría que los grandes partidos se viesen obligados a presentar varias marcas en una misma circunscripción. Por ejemplo, en la de Álava, los socialistas concurrirían con una lista del PSOE y otra compuesta por miembros del PSE. Además, la modificación electoral que defiende IU haría que, con su supuesto reparto de escaños, salieran beneficiadas con mayor peso las regiones de Madrid, Cataluña y la Comunidad Valenciana, siendo las dos grandes perdedoras CastillaLa Mancha y Castilla y León. Ese reparto consistiría en otorgar un escaño por provincia en lugar de dos (mínimo legal de ahora) excepto Ceuta y Melilla, y el resto sería proporcional a la población. Se evitaría así que en las provincias despobladas los escaños cuesten tan poco. Si no, que se lo pregunten a los electores de Soria. ESCAÑOS A LA CARTA PSOE y PP descartan cambios de fondo en la ley, como aumentar el número de diputados como pide IU para sobrevivir, o Rosa Díez para abrirse paso ÁNGEL COLLADO MADRID. Los dos partidos mayoritarios, PSOE y PP, han empezado la legislatura con los mismos recelos de fondo con que terminaron la anterior, pero decididos a evitar el choque antes de tiempo en las cuestiones más institucionales En los primeros tanteos para acometer la reforma de la ley electoral general enunciada con suma ambigüedad por la vicepresidenta del Gobierno se constata ya un ánimo de acuerdo para mejorar el texto vigente en los aspectos más técnicos -papeleta para el Senado o voto de los emigrantes- -y un nulo interés en afrontar cambios de tanto calado como plantean IU o Rosa Díez, como ampliar el número de escaños del Congreso de los 350 actuales a 400. Tampoco están dispuestos a acotar la influencia parlamentaria de los nacionalistas. Los resultados de las elecciones inciden en una acusada tendencia de los ciudadanos a decantarse por los dos principales partidos, constante que arrancó en los comicios de 1986 y alcanza ahora su porcentaje más alto: el 84 de los españoles vota al PSOE o al PP. Ape- nas el 6 se inclina por las opciones nacionalistas catalanas, vascas o gallegas; e IU se queda con el 3,8 el peor resultado de su historia. El resto se pierde en opciones muy minoritarias o de nuevo cuño como la UPD de Rosa Díez, que con los mismos votos y porcentaje que el PNV el 1,2 por ciento, se con, forma con un solo escaño porque solo en Madrid alcanza el mínimo requerido para tener representación. Aún no pueden o no les conviene decirlo en público, pero a socialistas y populares la idea de Llamazares y Díez de elegir otros 50 diputados para mejorar la representatividad del Congreso les parece una ocurrencia comprensible para los intereses de esas, pero con poco sentido además de invendible para la opinión pública. El proyecto consiste en reservar esos nuevos escaños para los partidos de ámbito nacional con fórmulas para que les computen los vo- tos que pierden en la inmensa mayoría de las circunscripciones porque no llegan ni al 2 Con el resultado del pasado mayo, IU se garantizaría así tener grupo parlamentario propio. Para PP y PSOE la nueva fórmulasupone un claro aumento del gasto- -además en momentos de crisis- -y sirve para dar satisfacción a minorías en tránsito de defunción o nacimiento que, de cualquier forma, aspiran a sobrevivir o crecer a costa de PSOE y PP. El problema de IU es de vo- La nueva fórmula supone un claro aumento del gasto para dar satisfacción a minorías en tránsito de defunción o nacimiento tos más que de ley electoral, es que ha perdido en década y media la mitad de su electorado original y está en las proporciones de voto de lo que es un partido extraparlamentario en el resto de Europa. Después de rozar los dos millones de votos hace doce años, se ha quedado en 960.000 el 9- M pese al aumento del electorado y la mayor participación. Y de 15 a 19 diputados ha pasado a sólo dos. El PSOE no se atreve a dejar las cosas claras en este principio de legislatura porque puede necesitar el apoyo de los dos diputados de IU, pero cambiar la ley electoral- -para lo que es imprescindible el PP- -con el objetivo de contentar a IU es excesivo. Y si además se beneficia Rosa Díez, pues todavía resulta menos interesante. Aunque UPD tenga más posibilidades de crecimiento a costa del PP, también rebaña votos socialistas con su discurso de izquierda nacional