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90 CULTURAyESPECTÁCULOS www. abc. es culturayespectaculos Napoleón. Pero eso aún no había ocurrido cuando las cuatro fragatas españolas: la Medea (que era el buque insignia) la Fama, la Mercedes y la Santa Clara (que montaban un total de 148 cañones y que estaban dotadas con una tripulación 1.089 hombres) al mando del brigadier José Bustamante y Guerra (el cual había comandado la famosa expedición científica de Malaspina a Alaska) divisaron la costa portuguesa del Algarve al amanecer del 5 de octubre. Esta flota había sido fletada por orden del Rey en noviembre de 1802 desde Ferrol para que trajera de las Indias el oro y la plata acumuladas en los años que había durado la guerra. La verdad es que los ingleses tenían la mosca tras la oreja, sobre todo después de que Alexander Crochane hubiera enviado a Londres informes muy exagerados que denunciaban importantes concentraciones de tropas y armamentos en los puertos de Ferrol, Cádiz y Cartagena, informes en los que asimismo se anunciaba la llegada de tropas francesas, lo cual no era cierto, como cuenta el historiador portugués Felipe Vieira de Castro en la Revista Portuguesa de Arqueología (N 2, 1998) En fin, el 7 de agosto de 1804 la flota zarpaba desde Montevideo hacia Cádiz. En la Mercedes viajaban el general Diego de Alvear, su esposa y ocho hijos, un sobrino y cinco esclavos negros que regresaban con toda la fortuna que él había amasado durante treinta años de servicio en las Américas. Aquel 5 de octubre había DOMINGO 11- -5- -2008 ABC La tragedia de La Mercedes España ha dicho ante un tribunal de Tampa que tiene la certidumbre de que el buque expoliado por Odyssey es la fragata Mercedes hundida en 1804. Este es el relato de aquella trágica jornada un preludio de Trafalgar POR TULIO DEMICHELI MADRID. La historia de la fragata Mercedes marca el comienzo de las grandes guerras napoleónicas. El 5 de octubre de 1804 reinaba la precaria Paz de Amiens suscrita en marzo de 1802 por Francia, Gran Bretaña y sus aliados, entre ellos España, aunque ya desde la Paz de Basilea- -que encumbró al valido de Carlos IV Manuel Go, doy, como Príncipe de la Paz- -los británicos desconfiaban de la futura neutralidad española. No era para menos. España había participado como aliada de Inglaterra en la guerra contra la Convención Francesa tras el regicidio pero, quizá asustada por la invasión de Navarra y las Vascongadas, o porque no se entendían muy bien las razones del conflicto, Godoy se asustó y firmó aquella paz sin consultar a su aliado. En efecto, entre España e Inglaterra aún reinaba la precaria Paz de Amiens, que había sido rota por Francia un año antes. Sin embargo, la debilidad política española ante Francia hacía suponer a Inglaterra que Godoy se estaba alineando con de combate. La flota británica al mando del comodoro Graham Moore estaba compuesta por las fragatas Indefatigable, Medusa, Amphion y Lively, que iban armadas con 184 cañones y dotadas con 1.110 hombres de tripulación, también formó línea de combate a barlovento de los españoles, a menos de un tiro de cañón. A las 09: 15 los ocho buques se encontraban emparejados en dos líneas paralelas. Todo habría de ocurrir muy deprisa. La Indefatigable arrió un bote con un oficial que se dirigió a la Medea. Bustamente hizo venir a Alvear al buque insignia porque hablaba inglés y éste acudió acompañado de su hijo primogénito. El oficial británico les comunicó que debía conducir sus barcos a Gran Bretaña y los españoles respondieron que no estaban en guerra. Cinco minutos después, la Indefatigable disparó un cañonazo entre la Clara y la Mercedes. Luego lanzaba una salva para llamar a su oficial. Bustamante se había negado, dejando claro que sólo se dirigiría a puerto inglés por la fuerza. Mientras tanto, la Mercedes había hecho una extraña maniobra, decayendo a sotavento, lo que hizo pensar a los británicos que emprendía la fuga, maniobra que impidió la Amphion británica, poniéndose a tiro de pistola. Enseguida comenzó el bombardeo. Poco después de las primeras descargas, se oyó un gran estruendo: la Mercedes saltaba por los aires al explotar su santabárbara, causando heridos incluso entre la tripulación de la Amphion inglesa. Don Diego de Alvear pudo ver horrorizado cómo desaparecían con la embarcación toda su familia y su fortuna. La suerte de la batalla ya estaba decidida y con 269 muertos en combate (249 en la Mercedes) las otras fragatas se rindieron honrosamente. Los ingleses sólo habían tenido 2 muertos. Aunque algunos políticos abroncaron a su Gobierno por semejante acto de piratería, lo cierto es que Gran Bretaña saldó el asunto con unas indemnizaciones que rondaban los 250.000 pesos, cuando el botín ascendía a 3 millones. Los marinos españoles muertos no recibieron nada. España le declararía la guerra a Gran Bretaña dos meses después, en diciembre de 1804. Informes falsos Con este documento, el Rey Carlos IV ordenó la salida de dos fragatas, la Clara y la Mercedes con el fin de viajar al puerto del Callao y desde allí, doblando el Cabo de Hornos, regresar a España, junto con la Medea y la Fama, con los caudales acuñados en las cecas peruanas durante los años de guerra. Nada hacía presagiar el triste final que tendría la Mercedes dos años después, hundiéndose además con la familia y la fortuna del general Diego de Alvear Acto de piratería El general Diego de Alvear vio morir a su mujer y siete de sus hijos y desaparecer toda su fortuna La Mercedes se hundió justo un año antes de la gran derrota de Trafalgar frente a Nelson El tesoro buscado por otros ingleses T. D. MADRID. Muchos cazatesoros se han afanado por hurgar entre los restos de la Mercedes, y la localización del pecio era el relato del combate escrito por el capitán de la Fama. Miguel Zapiain y Valladares, en su relación de los hechos de aquel día, dice que divisaron a las 6 de la mañana la costa portuguesa, la sierra de Monchique, a 7 leguas al NNE, que serían, a razón de tres millas por legua, unas 21 millas náuticas de hoy. Media hora después divisan cuatro naves al NE. A eso de las 7, ciñiendo el viento, identifican las naves como buques de guerra. La flotilla española sigue navegando al Este. Poco antes de las 8 se ordena zafarrancho y en punto se ordena organizar la línea de combate por babor. Entonces acontece el combate. Por tanto, todo comienza en lo que hoy es el final de la Zona Contigua de las aguas portuguesas. En esa zona, la Marina lusa interceptó en 1997 un barco noruego que buscaba la Mercedes. En 1998 se supo que John Kingsford había descubierto en 1993 restos de lafragata a 100 km. de la costa y 1.200 de profundidad. También se dijo que el pecio estaba filmado y se habían extraído algunos objetos. Kingsford también fue expulsado por la Marina lusa del lugar. Y se supo en 1998 porque el cazatesoros ofrecía a Portugal una excavación conjunta. La táctica de Odyssey. En 1998, otro buque noruego, el Geograph, sondea cerca del Cabo de Santa María. ¿Buscaba un portaaviones? amenecido claro y se divisaba en el horizonte la Sierra de Monchique, siete leguas al NNE. Aunque no se puede precisar exactamente la dirección del viento, según todos los informes se desprende que soplaba de cuadrante Norte y que las fragatas españolas se acercaban a la costa con rumbo NE. Cerca de las 06: 30 avistaron a barlovento cuatro navíos que se aproximaban hacia la flota a buena velocidad. A las 07: 45 advirtieron que se trataba de buques británicos. Aunque los informes recientes señalaban que se mantenía la paz con Gran Bretaña, Bustamante mandó formar en línea