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6- 7 S 6 LOS SÁBADOS DE VINO Y VINO CASTILLO YGAY GRAN RESERVA 2000 BODEGAS MARQUÉS DE MURRIETA ABC Vinos POR JUAN FERNÁNDEZ- CUESTA El arte de Prado Enea aro, Barrio de la Estación. Bodegas Muga. Prado Enea. Camino de la belleza, transcurrir del tiempo. Un regalo para los sentidos. Cata vertical. Supone el regreso al pasado, el presente de una familia que desde un punto de vista personal y profesional siempre se debiera escribir con mayúsculas. Y el futuro. Prado Enea 2001 será el siguiente paso, último capítulo de una mañana de primavera que quisimos alojarnos en el corazón de Prado Enea. Doce botellas, doce añadas. Desde 1969 hasta 2000. Y esa agregada de 2001 que encierra pasión, destreza, belleza. Una primera cata, con las botellas recién abiertas, nos aproxima al examen final, aunque algunas elaboraciones permanecen (pura lógica) algo cerradas. La añada del 78, que cumple ahora treinta años, nos sorprende por su firmeza, es un vino equilibrado, largo, con carácter aún, recuerdos de la tierra, notas balsámicas, concentración de maderas finas. Ya destaca el Prado Enea 1981, mucho más que la añada 82, aunque ésta fue calificada como excelente calificación otorgada por séptima vez desde 1925 y antes del desparpajo mostrado posteriormente en las notas puestas a partir de la década de los noventa. Juan Muga, que nos acompaña en la cata, advierte posteriormente que para su bodega fue superior el año 1981. Bien distintos Ficha: D. O. Rioja Añada: 2000. Variedades: 87 tempranillo, 13 mazuelo. Grado de alcohol: 13,5 Crianza: 46 meses en barricas de roble y 3 años en botella. Precio aproximado: 40 Calificación: 9. Dirección: Bodegas Marqués de Murrieta. Ctra. Logroño- Zaragoza, km. 5, Logroño (La Rioja) 941 27 13 70. www. marquesdemurrieta. com Un nuevo camino entro de la profunda renovación de sus vinos, Marqués de Murrieta afronta ahora el último reto y también el más complicado: la actualización de Castillo de Ygay, el gran reserva de esta centenaria bodega riojana. Y la verdad es que constituye una verdadera sorpresa encontrar un vino que, tras pasar diez meses en barricas nuevas de roble americano, tres años más en barricas de roble usadas y otros tres años en botella, sale con un color tan vivo y con tanta expresividad. Se ha buscado la elegancia y la estructura frente a la juventud y a la concentración que tan de moda están hoy en día. Con este Castillo de Ygay, Murrieta reinventa los grandes reservas riojanos sin renunciar a su personalidad pero dándoles un aire nuevo. La presencia de la mazuelo junto a la tempranillo aporta frescura a un vino de tan larga crianza, y además la enóloga de la bodega, María Vargas, ha conseguido que pese a su prolongado paso por la madera esta no imponga su ley. Un vino expresivo, largo y profundo. Este gran reserva, al que también se le ha renovado la etiqueta dándole un aire más actual y elegante sin renunciar a la imagen de siempre, se embotellará sólo en las añadas consideradas excelentes (2001 y 2004, además de este primer 2000) Conviene decantarlo al menos media hora antes de beberlo. H D ambos tanto en la primera cata como en la segunda. Cualquier aficionado que tuviese en cuenta las calificaciones y buscase tesoros entre las añadas excelentes de Rioja previas a la falta de tensión mostrada en la actualidad, debiera apostar en el caso de Prado Enea por el 81, con una impresionante nariz, llena de fruta, minerales y un fondo de madera que da todo el empaque a un vino que mantiene un magnífico equilibrio, una perfecta acidez y sufi- Nuestra selección 1970 y 1973. Ya mayores, pero bien vivos. De menos a más, con un paso por boca impresionante. En el caso de 1970, largo, profundo. Calificaciones oficiales de las añadas: 1970: muy buena. 1973: buena 1978. Equilibrado, largo, envolvente, firme, maderas notables. Calificación añada: muy buena. 1981. Impresionante nariz. Magnífico equilibrio. Perfecta acidez. Calificación añada: muy buena. 1995. Algo cerrado en nariz. En boca largo, intenso, muy bien hecho, con personalidad, una gran uva. Calificación añada: excelente. 1998. La mejor nariz de toda la cata. Una gran finura, elegancia de principio a fin. Largo, sedoso, con carácter. Calificación añada: muy buena. ciente intensidad. Su hermano menor, algo cerrado en la primera cata, es un notable vino, más que agradable y con una buena estructura, pero falto de magia. Y es que un vino encierra toda la verdad y todas las verdades. Por mucho que un consejo regulador se empeñe en aportar calificaciones excelentes a un año, luego el tiempo y ese alimento encerrado dentro de una botella, cuando se descubre, aparece la verdad. Es el caso de 1994, doce años después de la última cosecha sobresaliente y con dos añadas mediocres justo antes. Y el Prado Enea mantiene un nivel muy por encima de otras catas realizadas a Riojas del 94, pero le falta carácter. La verdad del 94 empezó a comprenderse un año después, con el 95, excelente, como lo es el Prado Enea, mucha personalidad, largo, intenso, rastros balsámicos, lleno de vida... Y semejante camino puede repetirse con las añadas de 2001, 2004 y 2005. Que en los últimos doce años se hayan calificado a cinco añadas como excelentes sólo puede indicar una realidad: que no todas son tales. Pero sí lo es 2001, con un Prado Enea en reposo todavía, aunque sale grande, grande, una magnífica muestra de ese año, sabio, diferente, elegante. Así, se comporta como un perfecto ejemplo de los vinos de la familia Muga, y en concreto de estos Prado Enea, elaboraciones de ayer, de hoy, de mañana. Elaboraciones hechas con mucho arte. Carlos Maribona