Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC SÁBADO 10 s 5 s 2008 INTERNACIONAL 37 Carteles electorales de candidatos del Partido Radical en uno de sus bastiones, el barrio Zemu de Belgrado ÁLVARO YBARRA las listas, el Tribunal Constitucional derogara la clásula electoral por la que, los partidos de las minorías no requerían 10.000 sino 3.000 firmas para presentarse, con grave perjuicio, si no para la gran coalición húngara o los gitanos, sí para los grupos más pequeños. El Constitucional no ha legislado sino que se ha entregado a la iniciativa radical acusa Riza Halimi, del partido albanés. El director del instituto sociológico Cesid, Marko Blagójevic, reconoce lo apresurado de la decisión y desafortunado de acabar con esta discriminación positiva pero que, requerido por un partido sobre una cláusula provisional y no de ley, sólo podía revocarla como ha hecho Djuric, presidente de la Unión Romaní de Serbia, teme que entre las voces radicales del gobierno, capaces de calificar de beso de Judas de Solana al preacuerdo con la UE, estas cesiones a los radicales pueden augurar sólo el principio de un nuevo nacionalismo si desde el lunes gobernasen los nacionalistas del DSS- -primer ministro Kostunica- -y el SRS radical de Nikolic y Seselj. También en las multiétnicas marismas danubianas de Vojvodina la pobreza y el cambio de las estructuras étnicas heredadas de la guerra y el nacionalismo vienen disparando la intolerancia, según el Institute for War and Peace Reporting con esporádicos ataques a escuelas o iglesias no ortodoxas. Húngaros o croatas de la región envían cada vez más a sus hijos a estudiar al país vecino o directamente emigran. Buen ejemplo del deterioro, entre las fuerzas democratizantes que ganaron a los socialistas Milósevic en el 2000, fue la última sesión de gobierno de ayer, en que el primer ministro Kostunica se ausentó con sus ministros para no aprobar el preacuerdo condicional de Estabilización y Asociación con la UE, que su portavoz había denunciado al grito de ¡Solana no gobernará Serbia! Estos a su vez lograron la apresurada aprobación del preacuerdo que concede al Kremlin, a través de Gazprom y por 450 millones de euros, el práctico monopolio de la energía, en un país históricamente central para el suministro y comunicaciones del Balcán como es Serbia. Leve ventaja de los prorrusos frente a los proeuropeos ante los comicios serbios Los últimos sondeos son favorables a los grupos nacionalistas, rivales del presidente Tadic y afines al premier Kostunica, con vistas a las legislativas de mañana RAMIRO VILLAPADIERNA ENVIADO ESPECIAL NOVI PAZAR (SERBIA) En el viejo Sandzak de Serbia, la región de serbios musulmanes entre Serbia, Montenegro, Kosovo y Bosnia, la situación económica es mala y el humor peor. Como todas las minorías, son los perdedores de cualquier reajuste; así sucedió a los gitanos y gorani de Kosovo, como a los judíos centroeuropeos en los nuevos estados de entreguerras. Por eso son devotamente proeuropeos, en una Serbia otra vez neoumbilical y con tentación prorrusa. Los grupos pequeños se consuelan en grupo y sienten vértigo, en cambio, de verse solos frente a la mayoría como dice el escritor y líder gitano Rajko Djuric. Por eso eran ansiosamente partidarios de la vieja Yugoslavia y hoy lo son de la Unión Europea. Un eje Kostunica- Seselj (éste hoy esperando juicio en La Haya) entre nacionalistas moderados y radicales les ofrece tan poco futuro como el que socialistas y radicales ofrecieron a Kosovo a finales de los 90. Los últimos y defintivos sondeos antes de las elecciones dan una ligera ventaja al campo prorruso frente al proeuropeo. Preguntados, pues, en el ayuntamiento y partidos de Novi Pazar si no podrían dejar a sus partidos y votar, por tanto y por una vez, a la Plataforma Pro- Europea del presidente Boris Tadic, la respuesta es perpleja e hija del viejo sistema socialista, basado en el control de grupo, la prebenda a la minoría y el clientelismo. Mientras los serbios se la juegan mañana, en un pulso en el que tanto Bruselas como Putin juegan ya abiertamente sus cartas de influencia, las minorías andan así en su pequeño negociado y no es raro por tanto que, si son vistas con desdén por los nacionalistas, no sean mucho más apreciadas por los reformistas. En una Serbia herida en Kosovo y cada vez más abandonada a los propios serbios, sus pequeños ciudadanos musulmanes, húngaros, eslovacos, rumanos o gitanos se ven arrinconados en esta nueva hora nacional como la llama el politólogo de la Universidad de Belgrado Dusan Pávlovic. Ni Serbia hace catársis ni parece encontrar la paz, y la pérdida de Kosovo, encubierta torpemente desde 1999 por todos los políticos, sólo ha sumado a la exacerbación. Nadie explicó nunca que cuando se va a una guerra, se puede perder. Gestos aún como convocar elecciones en los distritos serbios de Kosovo, por legítimos que se crean, son apenas placebos para una depresión mucho más profunda. En la nueva hora, el partido Radical (SRS) ha conseguido que, a dos semanas de cerrar Solana non grato Gestos como convocar elecciones en distritos de Kosovo son sólo placebos de una depresión profunda