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ABC VIERNES 9 s 5 s 2008 VIERNES deESTRENO 89 CARTA AL DIRECTOR Toni García QUERIDO LARRY Y ANDY... a pasado mucho tiempo (no se cuánto y no me voy a molestar en buscarlo) y, sinceramente, no os he echado de menos; aún conservo la resaca de Matrix y la matanza de neuronas cinéfilas que supusieron la segunda y la tercera parte de una trilogía que debería haberse quedado en el original. He ido leyendo que Larry quería ser mujer, lo cual ni me va ni me viene, y que estábais ocupados en docenas de proyectos que me sonaban a chino. Uno de ellos se llamaba Speed Racer y era la adaptación de un manga sobre una familia de pilotos, con el plus de locura que los japoneses aplican a casi todo. Pues bien, ya ha llegado la cosa (después de unos 10 segundos de profunda reflexión he llegado a la conclusión de que ésa es la palabra que mejor define Speed Racer y tengo que deciros que espero que tardéis unos cuantos lustros más en volver a la gran pantalla. Lo de esta película, empezando por su ridículo protagonista y su- -no menos ridículo- -guión es, sin duda, merecedor de una querella criminal. Absurda, pomposa, delirante... Se me acaban los adjetivos y el estupor me invade al ver cómo aparecen en pantalla John Goodman y Susan Sarandon, H Speed Racer es el quinto largometraje de los hermanos Larry y Andy Wachowski, nacidos en Chicago en 1965 y 1967 respectivamente, y creadores de la trilogía de Matrix dos actores de sobrada valía que en vuestras manos parecen intérpretes de telenovelas colombianas; eso sí, perfectamente acompasados con una tonelada de efectos especiales ideales para amortiguar el ruido de las palomitas y los móviles, que son los artefactos preferidos del usuario último de este tipo de cine. Dios les bendiga. Speed Racer provoca somnolencia, aburrimiento y cabreo, no necesariamente por este orden. Eso sí, lo vuestro tiene un gran mérito: cuando no puede ser peor, es peor. Entre ronquido y bostezo, amores ¿qué caray hace ahí Christina Ricci? elaboradas intrigas (a la altura de Walker, Ranger de Texas o Rex e incomprensibles carreras que parecen filmadas por el realizador de las galas de Fama sois capaces de que el espectador entienda la palabra improvisación Me cuesta creer que unos tipos que hicieron Matrix (sí, me declaro fan incombustible del primer filme, una joya de la ciencia- ficción) hayan sido capaces de perpetrar una ridiculez como la que nos ocupa. Entiendo que el adolescente tenga derecho a productos que le traten con indolencia, pero lo que me parece discutible es que se necesiten 200 millones de dóla- res para llevarlos a cabo. Como seguramente no vais justos de dinero, os recomendaría que os buscárais un buen banco en un parque con palomas, compréis unas bolsitas de mendrugos de pan y os dediquéis a alimentar a los pájaros: una actividad inofensiva, a la altura de los esfuerzos laborales- -e intelectuales- -en vuestra última película. Y ya de paso- -por favor- -lleváos a Joel Silver. El mundo del cine os lo agradecerá. Andy Wachowski, con Keanu Reeves en la presentación de la tercera página de Matrix AP NOVEDADES EN DVD POR J. I. GARCÍA GARZÓN La Osa Mayor menos dos España 2006 100 minutos Género- -Documental Director- -David Reznak Deseo, peligro Tras el éxito de Brokeback Mountain Ang Lee viaja al Shanghai de 1942 ocupado por los japoneses y vuelve a demostrar que es uno de los cineastas con más fino pulso para dibujar el frágil y convulso mapa de los sentimientos humanos. Un filme con los termómetros de la pasión al rojo vivo y en el que las convincentes y medidas escenas de sexo son indispensables para el desarrollo de la trama, que narra una relación peligrosa y subyugante: Tang Wei, una joven miembro de la resistencia antinipona, seduce al colaboracionista y torturador encarnado por Tony Leung para conseguir información. Estupenda película. Universal (19,99 euros) Stardust La novela homónima del británico Neil Gaiman- -aclamado guionista de cómic: es autor de The Sandman -sirve de base a una muy agradable película fantástica que narra el itinerario de iniciación de un jovencito que, por amor, se interna en un mundo mágico para conseguir una estrella caída del cielo. Matthew Vaughn firma esta fábula llena de sentido del humor y de fascinación por los misteriosos y agitados caminos de la aventura. En el reparto, encabezado por Charlie Cox y Claire Danes, figuran un divertido Robert De Niro, como el capitán pirata Shakespeare, una brujísima Michelle Pfeiffer y Peter O Toole. Recomendable. Paramount (17,95 euros) Once Una historia de amor con música. Al menos aparentemente eso es esta cautivadora película irlandesa que ha logrado el Oscar a la mejor canción Falling Slowly Un compositor y músico callejero (Glen Hansard) y una inmigrante checa que vende flores en Dublín (Markéta Irglová) protagonizan una relación discreta y melancólica que se mueve a los seductores sones del pop. Esta destacable muestra de cine independiente ha sido rodada con tanto gusto y sensibilidad como economía de medios por John Carney, capaz de convertir la modestia casi amateur del filme en uno de sus valores. Avalon (14,95 euros, edición sencilla, y 17,95, edición especial) Humo huidizo sobre cielo azul JAVIER CORTIJO A los españoles, está claro, nos van las cosas de locos: nuestro mayor bastión universal es Alonso Quijano, la mejor afición deportiva es la demencia y las plusmarcas televisivas se consiguen cuando a algún ídolo caído se le va definitivamente la pinza. Incluso uno se volvió un poco loco cuando, al hilo del comentario sobre otro documental, escribió que La Osa Mayor menos dos era una de las cinco mejores películas españolas de la década. No es que aquí queramos rectificar a toro pasado, que es de sabios como dijo algún cobarde, pero se imponía una revisión que, afortunadamente, ha llegado con la estupenda noticia de estreno en salas comerciales (dos, concretamente) Y, si en un primer visionado no nos llegaba el alma al cuerpo con la impactante crónica de una temporada en el purgatorio (que es peor que el infierno, naturalmente) pasada y filmada por David Reznak en los muros del psiquiátrico de Leganés, ahora la cosa es mucho peor: sabemos, o sospechamos, que el chaval que sueña con ser concertista de trompa o Isabel, a la que el sol llamaba puta, seguirán dándose cabezazos contra los barrotes de algodón y espinas de su propio laberinto neuronal, sin ser capaces de encontrar la salida, mes tras mes y año tras año. Justo por eso este documental adquiere un valor perenne dentro del bosque petrificado y lleno de maleza y hojarasca en que se ha convertido el género. Pueden proliferar los fakes en falsete o los tediosos reportajes televisivos cebados como ocas, pero la cruda poesía cotidiana sin trampas ni simbolismos baratos de este filme permanecerá como un testimonio de hierro sobre la fragilidad del ser humano. La suya y la nuestra, porque el que esté libre de locura que tire la primera camisa de fuerza.