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48 MADRID www. abc. es madrid VIERNES 9- -5- -2008 ABC Los antidisturbios tuvieron que contener a agentes y ciudadanos, que se congregaron ante la sede de la Policía Local de Coslada en un clima de gran tensión La mafia policial de Coslada cobraba a las prostitutas en dinero o en orgías Los acusados, supuestamente, extorsionaban a locales de ocio para hacer la vista gorda en las inspecciones sobre drogas CARLOS HIDALGO MADRID. Un total de 26 agentes de la Policía Local de Coslada, incluido su jefe, Ginés Jiménez Buendía, fueron detenidos ayer en el marco de la llamada operación Bloque contra una presunta trama de corrupción y extorsión a establecimientos de ocio y a prostitutas. Actuaban como una banda criminal Al cierre de esta edición, la Policía Nacional buscaba a otros tres agentes, de los que uno está enfermo, otro de viaje, y el tercero, en casa de sus padres. Uno de los arrestados es el guardaespaldas del alcalde cosladeño, Ángel Viveros (PSOE) Se trata de la segunda fase de la operación, ya que la primera se desarrolló, como ya informó ABC en primicia (27- 04- 08) durante el pasado mes, con la desarticulación de un grupo rumano de proxenetas. Las pesquisas arrancaron hace dos meses, aunque la Policía cree que la red, que funcionaba como una verdadera mafia llevaba operando muchos años. Todo comenzó con la investigación, por parte del Grupo XVI de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV) de la Brigada de Madrid y la Policía rumana. Iban detrás de una banda liderada por dos hermanos rumanos, de 26 y 27 años, y un tercer compatriota, que se habían traído a cinco chicas de su país para que se prostituyeran. Las mujeres aceptaron. Creían que España se convertiría para ellas en lo más parecido a un paraíso del dinero fácil. Pero había una parte de los planes de la banda que desconocían: les exigían el dinero de sus servicios, entre 50 y 100 euros al día, y, además, les propinaban tremendas palizas. Estos rumanos habían llegado a España hacía un año de su país, donde habían estado ligados a una violentísima banda de matones. Trabajaban en el polígono industrial de Vicálvaro, donde también hacían la calle estas chicas. El 16 de abril, los agentes del Grupo XVI, ya en el marco de la operación Bloque detuvieron a los dos hermanos en Alcalá de Henares. Los arrestos no fueron nada fáciles, puesto que los delincuentes, acostumbrados a levantar pesas, opusieron gran resistencia. El tercer implicado cayó en la misma localidad. Y, el pasado jueves, indicaron fuentes de la investigación, se detuvo a una cuarta persona: la madre de los dos cabecillas, en la ciudad misma complutense, por su implicación en los hechos. La UDEV y la Unidad de Drogas y Crimen Organizado de Madrid (Udyco) ya sabían que, detrás de este grupo delictivo, había algo mucho más importante: una supuesta trama de corrupción policial en el Cuerpo municipal de Coslada. Es más, las chicas residían en un piso de esa localidad. Los indicios recabados por la Policía iban dando sus frutos. Aunque las cinco prostitutas en principio negaron los hechos, al saber que sus explotadores habían sido detenidos, cantaron y, además de señalar a sus compatriotas como miembros del clan, señalaron a algunos miembros de la Policía Local de Coslada. Así es como se desencadenó