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28 ESPAÑA VIERNES 9 s 5 s 2008 ABC Piden 103 años de cárcel para el acusado de matar y violar a dos jóvenes policías ABC BARCELONA. La Fiscalía imputa a Pedro J. G. dos delitos de asesinato, uno de agresión sexual, otro de allanamiento de morada, de profanación de cadáver, de incendio, de robo con violencia, de robo con fuerza en continuidad delictiva y grado de tentativa y otro de quebrantamiento de condena. Es decir, un total de 102 años y 11 meses de prisión y una indemnización de 780.000 euros para los padres, hermanas y novios de las víctimas, así como la reparación de los daños ocasionados en el piso. Esta truculenta sucesión de maldades se desarrolló durante el 5 de octubre de 2004. Por entonces, Pedro J. G. cumplía una pena de 30 años de prisión por dos violaciones cometidas en 1989 y 1992. Sin embargo, disfrutaba de un permiso de tres días. En libertad, la bestia se despertó. En el metro de Bellvitge, a eso de las ocho de la mañana, se encaprichó de Silvia N. una agente de Policía en prácticas de 28 años, que regresaba a casa después de haber pasado la noche de servicio en la comisaría de Castelldefels. La siguió hasta su casa, que compartía con Aurora G. otra agente en prácticas de 23 años, allí mató, violó, robó y sometió a las más crueles vejaciones a las dos jóvenes, para acabar prendiendo fuego a algunos muebles y enseres de la vivienda. Manuel Marín, a punto de empezar su primera clase como profesor de la Universidad de Alcalá de Henares Marín dejó de escuchar Me siento raro hablando tanto. Al fin y al cabo he sido el español que más ha escuchado en los cuatro últimos años reconoció ayer Manuel Marín, ex presidente del Congreso de los Diputados, durante su estreno como profesor en la Universidad de Alcalá POR DOMINGO PÉREZ FOTO DE SAN BERNARDO MADRID. Cambio de imagen para Manuel Marín en su estreno como profesor de la Universidad de Alcalá. Se presentó con la barba muy recortada y en mangas de camisa. Vamos, sin el traje y la corbata que, junto a la maza que con tanto vigor agitó, se convirtieron en sus tres principales señas de indentidad como presidente del Congreso en la pasada legislatura. Debutó en la Facultad de Derecho- No siento nada de nostalgia -con ánimo parlanchín: Al fin y al cabo me he pasado cuatro años siendo el español que más ha escuchado Ante los periodistas explicó que siempre he estado muy vinculado a la enseñanza. Trabajé con Gregorio Peces Barba en la Carlos III. Antes, en Bruselas fui presidente durante cinco años del consejo de administración del Colegio de Europa y fui el padre y la madre del programa Erasmus como comisario europeo También adelantó que esta primera clase justo antes de los exámenes sólo era una toma de contacto empezaré ya fuerte en septiembre u octubre donde daré un curso de Humanidades Aseguró que no se ha olvidado del cambio climático: Lo voy a trabajar, pero a partir de septiembre. Lo queremos abordar desde una perspectiva novedosa, desde el punto de vista de que el cambio climático, que es un problema en sí mismo, está empezando a afectar tanto a la seguridad nacional, como a la internacional Ya en el aula, ante unos 200 alumnos de Derecho Constitucional, huyó de academicismos. El enunciado del título de su intervención- La necesidad de la democracia española de arreglar los rotos y las goteras institucionales -ya presagiaba más que una docta exposición, una charla más cercana a una tertulia de café. Así, tuvo oportunidad de dar su opinión sobre la marcha de esta legislatura, al menos en este primer tránsito, se está haciendo algo muy positivo que es recuperar las maneras y las formas. Esto es bueno y positivo como contrapunto a lo que ocurrió en la anterior, en la que se perdieron las formas y las maneras de hacer política Puso el grito en el cielo porque no es propio de una sociedad avanzada, como la española, que nos acordemos de Santa Bárbara cuando truene, se podría llamar el Síndrome de Santa Bárbara No puede ser que se necesite un crimen execrable, como el de Mari Luz, para que se ponga en marcha el problema judicial; o que un juez valiente, como el juez Palop, tenga que denunciar: Oiga, yo así no puedo trabajar O que nos enteremos por medio del Consejo del Poder Judicial de que hay casi un cuarto de millón de sentencias que están en trámite de ejecución... Estos datos ponen de relieve que tal vez deberíamos tomarnos mucho más en serio el tratar de arreglar las instituciones Pero también tuvo ocasión de defender una ampliación del Parlamento a 400 diputados, con 50 más correspondientes a un colegio estatal, para recuperar la proporcionalidad de confesarse federalista de denunciar que en el Parlamento se ha perdido el gusto por los discursos con contenido, que se han visto sustituido por los titulares de prensa o de solicitar la reforma del Senado A ustedes, en el Congreso, ya les habría llamado al orden Llevaba un par de minutos Manuel Marín exponiendo su primera clase como profesor de la Universidad de Alcalá de Henares cuando se produjo una avalancha de estudiantes que irrumpieron en el aula (el salón de Grados de la Facultad de Derecho) atraídos por la figura del ex presidente del Congreso de los Diputados, pero con evidente retraso. Marín observó unos instantes el desorden producido mientras unos y otras buscaban un lugar para aposentarse, cuando espetó a los más torpes en buscar su acomodo: A ustedes en el Congreso ya les habría llamado al orden La sonrisa burlona de Marín desvelaba que su intención era una bromear, pero tres muchachas se quedaron paralizadas, pegadas junto a la pared, de pie en la última fila. El nuevo profesor prosiguió, aunque evidentemente incómodo. Enseguida volvió a interrumpirse y se dirigió a las jóvenes: Es que me cohíbe ver a la gente de pie mucho tiempo. Miren, allí y allí- -indicó con la mano- -tienen sitios libres. Acomódense por favor Esta vez sí consiguió arrancar unas carcajadas a su auditorio.