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ABC JUEVES 8 s 5 s 2008 Primera división s Trigésima sexta jornada DEPORTES 91 El Valencia sale del abismo Los che ganaron al Zaragoza, que seguirá sufriendo, y dejan a 5 puntos el descenso Valencia Zaragoza 1 0 Valencia: Hildebrand; Miguel, Albiol, Helguera, Alexis; Joaquín (Arizmendi, m. 77) Marchena, Baraja, Vicente (Mata, m. 44) Silva y Villa (Albelda, m. 90) Zaragoza: César; Diogo, Ayala, Chus Herrero (Matuzalem, m. 60) Paredes; Óscar (Aimar, m. 46) Luccin (Diego Milito, m. 64) Gabi, Juanfran; Sergio García y Oliveira. Árbitro: Medina Cantalejo. Expulsó a David Silva en el 85 por doble amonestación. Amarilla a Helguera, Baraja, Albiol, Ayala, Gabi, César y Oliveira. Gol: 1- 0, m. 20: Silva. Deportivo Levante 1 0 Deportivo (5- 4- 1) Aouate; Manuel Pablo, Lopo (Valerón, m. 60) Pablo Amo, Coloccini, Filipe, Wilhelmsson, Sergio, De Guzmán, Lafita (Riki, m. 76) y Bodipo (Taborda, m. 82) Levante (5- 3- 2) Reina; Gaspar (Descarga, m. 72) Robusté, Serrano, Armando, Rubiales; Javi Fuego, Juanma (Pedro León, m. 85) Saúl; Riga e Iborra (Ettien, m. 77) Árbitro: Paradas Romero. Mostró cartulina amarilla a Robusté, Gaspar y Juanma. Gol: 1- 0, m. 87; Riki. El Deportivo sigue soñando con Europa ante un digno Levante JOSÉ LUIS JIMÉNEZ LA CORUÑA. Las prisas del Deportivo ayer por liquidar al descendido Levante- -que saltó a Riazor con camisetas reclamando una solución a los impagos de sus fichas- -y apurar sus exiguas opciones para entrar en las plazas que dan acceso a Europa, se convirtieron en el peor enemigo de los gallegos. Al Deportivo le sobró el balón. Lo tuvo cuanto quiso, porque el rival se lo cedió. Bodipo, con un balón al palo, y Lafita pudieron alterar el marcador. Tras el descanso, el Levante intentó subirse a las barbas de los deportivistas pero sin acierto en los metros finales. Fue Riki quien remató de espuela un centro de Manuel Pablo casi en el minuto noventa y llevó el delirio a la grada coruñesa que sigue soñando con Europa. RAÚL COSÍN VALENCIA. Valencia y Zaragoza se enfrentaron ayer en un partido a vida o muerte. Dos históricos buscaban eludir el descenso y fue el conjunto blanquinegro, que consiguió una victoria por la mínima con gol de Silva, el que se llevó los tres puntos acariciando la salvación a falta de dos jornadas y con cinco puntos sobre la zona peligrosa. Los maños tendrán que seguir sufriendo. Empezó el Valencia muy enchufado. Con tensión, actitud y raza. Quizá recordaba al espíritu que demostró en la final de la Copa del Rey. Y ante eso el Zaragoza poco pudo hacer. El conjunto blanquinegro jugó con las líneas muy juntas y aprovechando la velocidad que tenía tanto en las bandas, con Joaquín y Vicente- -quien se retiró en el minuto 44 por lesión- -como con Villa. Justamente fue el asturiano el que avisó primero. El Guaje cabeceó un buen centro de Joaquín, pero César resolvió con una gran estirada. Villa volvió a probar en una jugada personal, pero fue una conexión perfecta entre Rubén Baraja y David Silva la que acabó con el gol. El capitán blanquinegro encontró a los veinte minutos un hueco en el centro de la zaga maña para habilitar al canario, quien solo marcó el 1- 0. Villa, no obstante, quería su gol y lo tuvo cerca a la media hora de no haber sido porque se encontró con el palo. Vicente se escapa de la entrada de Herrero al Valencia a buscar el segundo y al Zaragoza a apretar los dientes. Fueron los pupilos de Manolo Vilanova los que ganaron terreno y atosigaron a los valencianos, que bajaron muchos enteros. Gabi tomó el relevo a Sergio García y fue el futbolista más incisivo para el cuadro zaragozano. De hecho, tuvo dos claras oportunidades para empatar el encuentro. En el 60 envió un misil que se fue rozando el palo izquierdo de Hildebrand y en el ochenta el alemán sacó con los dedos un balón REUTERS que cogía portería tras el saque de una falta del madrileño. El Valencia tiró de oficio y supo matar el partido. Marcó el tempo y jugó con las faltas tácticas para ir desquiciando a un Zaragoza que no mereció perder. Monzón del Getafe en la segunda mitad para ver la luz de la salvación JOSÉ MANUEL CUÉLLAR MADRID. Con el fútbol perdido y las pulmones flojeando, sólo quedaba una: la épica, mucho más cuando dos despistes iniciales habían puesto al Getafe en una cuesta abajo que le colocaba ante las babeantes y ansiosas fauces del abismo, presto el infierno de la Segunda. Y ya se notaba, se palpaba, esa ansiedad que denota el aliento fétido del descenso. Presionaba el Almería, pletórico, brillante en su espléndida temporada, y el Getafe se ahogaba, sin salida desde atrás, hundido De la Red sin un solo soplo de aire en el pecho ni en la cabeza. Marcó Crusat nada más empezar y con los azulones buscando todavía el partido una nueva internada por las alas propició el segundo, de Licht en propia meta. Así que todo era un Everest para el Getafe. Pero se levantó, poco a poco, tocando y sacando fuerzas de a saber dónde, con muchos redaños y mucha, pero que mucha fe, quizá por la desesperación, quizá por la creencia propia en la proposición de su ideal futbolístico. Así que el Getafe, metro a metro, toque a toque, con valentía y ardor en cada balón dividido, fue ganando terreno, saliendo del hoyo, con mucho mérito, sin el fútbol brillante que le caracteriza, pero tirando del alma que aún tenía dentro. Se percibía que aquello tenía remedio y cuando en la segunda parte Laudrup movió pieza todo cambió. Con la entrada de Manu del Moral el Getafe creció. Se fue a por el partido como un fiera, creyendo ya totalmente, y su fútbol fue un Monzón que se llevó por delante a un Almería anonado ante la entereza de un rival que creía hundido y perdido. En el empuje, aún desordenado y un tanto errático, Albín se encontró un balón muerto y lo enchufó a la red. El gol tuvo la virtud de calmar al Getafe, que volvió a encontrar su fútbol, buscó a Granero y el Pirata tomó el mando de las operaciones para desarbolar al Almería. Manu, que había estado peleado con el gol desde enero (último gol marcado por el atlético) encontró una vía por el carril del ocho y metió un zurdazo tremendo que se clavó en la escuadra. Luego, todo fue un Getafe Almería 4 2 Getafe (4- 4- 2) Abbondanzieri; Cortés, Cata Díaz Belenguer, Licht; Granero, De la Red, Casquero, Gavilán (Manu del Moral, m. 46) Albín (Contra, m. 69) y Braulio (Celestini, m. 82) Almería (4- 4- 2) Cobeño; López Rekarte, Pulido, Carlos García, Cisma: Ortiz, Juanito (Soriano, m. 75) Iriney, Crusat; Paunovic (Negredo, m. 69) y Uche (Corona, m. 59) Árbitro: Daudén Ibáñez. Amarilla a Juanito, Granero, Licht, Manu del Moral, Negredo, Carlos García y Corona. Goles: 0- 1, m. 4: Crusat. 0- 2, m. 11: Licht, en propia meta. 1- 2, m. 32: Albín. 2- 2, m. 61: Manu del Moral. 3- 2, m. 67: Manu del Moral. 4- 2, m. 74: Granero, de penalti. Ganando terreno Fuerzas igualadas La única ocasión que tuvo el Zaragoza en la primera mitad fue un remate lejano de Sergio García, el más activo para los aragoneses. Pero Hildebrand despejó a córner. El resultado corto obligaba huracán. Volvió a marcar Manu un gol marca Higuaín, llegando desde la derecha y pegándola raso y abajo, y Granero, de penalti, firmó la casi segura permanencia.