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88 DEPORTES Primera división s Trigésima sexta jornada JUEVES 8 s 5 s 2008 ABC Leo Messi sobrevuela la espalda de Pepe con Henry al fondo (izquierda) mientras que Frank Rijlaard no daba crédito a lo que ocurría en el campo (derecha) AFP y EFE ÍKER SE CORONA ZAMORA EN EL VÍA CRUCIS DE VALDÉS El portero del Madrid logra el primer trofeo como meta menos goleado (32 en 36 partidos) porque está previsto que no juegue ni en Zaragoza ni ante el Levante JULIÁN ÁVILA MADRID. Víctor Valdés acabó la noche desesperado, agotado y cabreado. Con los brazos apoyados sobre las rodillas porque su guardia pretoriana parecía un muro de chicle. Exhausto de despejar de balones y de revolcarse por los suelos ante las sucesivas oleadas del Real Madrid en pleno desconcierto de su equipo. Y de uñas porque definitivamente ha perdido el honorífico título del Zamora, al guardameta menos goleado de Primera división. Empezó con 31 tantos en 34 partidos (0,89) se marchó de Chamartín con cuatro más y un promedio de 1,00. Llovió sobre Madrid y sobre su portería. Se llevó cuatro aguijonazos, pero el marcador pudo ser de escándalo si no hubiese sido porque metió unas cuantas buenas manos. Perdió los nervios en más de una ocasión y fue amonestado por el colegiado en un barullo que se montó dentro de su área. Fingió una agresión de Marcelo en un contragolpe de libro y fue cazado por el juez. Fue la imagen de la impotencia en su máxima expresión. Acabó desesperado y con ganas de regalar algún mamporro a sus colegas. Incluso a los que llevan los galones porque Puyol le puso a los pies de los caballos con un penalti infantil. Mucho más plácido fue el clásico para Íker Casillas. Sólo gastó energías en tres acciones en los últimos diez minutos del encuentro, en ponerse el brazalete que dejó Raúl después de ser sustituido; en sacar la mano derecha en un disparo envenenado de Messi después de chulear a media defensa blanca y en despejar otro arreón del argentino. Dos paradones que sirvieron para recoger la ovación a coro de todo el estadio puesto en pie. Nada pudo hacer en el gol de Henry. Pese al lunar, se llevará el trofeo de menos goleado. Ha recibido 32 tantos en 36 partidos, con un promedio de 0,88, cifra inalcanzable por sus rivales y que no empeorará porque ya no jugará más este año. Así jugó el Real Madrid Casillas: notable. Sergio Ramos: notable. Pepe: notable. Heinze: notable. Marcelo: notable. Diarra: muy bien. Gago: notable. Guti: notable. Sneijder: muy bien. Raúl: notable. Robben: notable. Higuaín: notable. Robinho: notable. Van Nistelrooy: notable. El técnico. Schuster: muy bien. Le volvió a ganar la batalla táctica a Rijkaard. Metió un hombre más en el centro del campo y ahí nació la tremenda superioridad de su equipo. Lo mejor: todo. El partido más completo de la temporada. Plenitud física, táctica, técnica y sicológica. Lo peor: nada reprochable. 07- 05- 2008: MUERE EL BARÇA DE FRANK RIJKAARD Hace dos años, Ronaldinho puso en pie al Bernabéu y el equipo azulgrana tocó el cielo. Ayer, en el mismo estadio, se consumó el final vergonzoso de este equipo ENRIQUE YUNTA BARCELONA. Homenajeado con una cerrada ovación dos años atrás, endiosado con un fútbol de salón que conquistó el planeta fútbol, el Barcelona se fue ayer del mismo escenario humillado y clínicamente muerto. En el Bernabéu tocó el cielo en la noche mágica en la que Ronaldinho arrancó el aplauso del pueblo blanco y de ahí se fue ayer con la certeza de saber que este equipo se ha consumido de la peor manera posible. Ya no respira. Es cuestión de contrastes. Debía perdurar aquel equipazo al menos durante un lustro, pero murió de éxito y ahora pasa vergüenza al verse condenado a jugar la previa de la Champions Su nefasta segunda vuelta imposibilita su acceso al subcampeonato y verá trastocados sus planes veraniegos, pues apenas tiene fechas de vacaciones. El 12 de agosto le toca debutar en la eliminatoria para entrar en la Liga de Campeones, una calamidad que no entraba en los planes de nadie. El Barcelona rozó el ridículo en el Bernabéu. Se escurría uno, caía de culo el otro, erraba un pase el compañero y Laporta escondía la cabeza desde el palco. El presidente tendrá trabajo y hoy se espera que tome las primeras decisiones comprometidas en una Junta que se presume tensa. Guardiola espera que suene su teléfono, aunque visto lo visto quizá se lo piensa. Nadie dio la talla, nadie apeló al orgullo para ahorrarse el bochorno. Salvo algún arreón de Messi o Bojan, los únicos que tienen ganas, los azulgrana corrían sin cabeza detrás del balón, ninguneados con los olés de la grada. El declive consumado con la peor imagen posible. Apenas quedan residuos de aquel equipo que sonrojó al Madrid con Ronaldinho a la cabeza. Valga el deterioro del brasileño para ejemplificar la defunción del Barça. Cuando él sonría, lo hacía su equipo. Ahora se ríen de él. El 7 de mayo de 2008 se consumó la muerte del Barcelona de Frank Rijkaard. Así jugó el Barcelona Valdés: bien. Zambrotta: regular. Márquez: mal. Puyol: regular. Abidal: mal. Xavi: mal. Touré: regular. Gudjhonsen: mal. Messi: regular. Bojan: regular. Henry: mal. Giovani: mal. Sylvinho: mal. Edmilson: mal. El técnico. Rijkaard: mal. No supo reaccionar en ningún momento y empeoró su planteamiento con el cambio de Gudjhonsen y sacando un delantero en lugar de un medio. Lo mejor: el resultado, pudo llevarse tres o cuatro más. Lo peor: absolutamente todo. Demasiado trabajo