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ABC JUEVES 8- -5- -2008 DEPORTES www. abc. es deportes 87 Un Madrid grandioso arrasa al Barça La humillación no estuvo en el pasillo, sino en la exhibición futbolística que los de Schuster dieron a los de Rijkaard Real Madrid Barcelona 4 1 mate... y gol. Otro de cabeza. El segundo en cuatro días. Fraguó su exhibición el Madrid en su centro del campo. Gago crece y crece. Diarra ya ante el Osasuna se soltó el pelo y se atrevió a hacer cosas con el balón que hasta ahora no había hecho y ayer repitió. Sneijder acaba el curso como lo empezó, con una velocidad de más, y Guti tenía ganas de dejar su sello de calidad después de haber faltado en la noche del título. Real Madrid (4- 4- 2) Casillas; Ramos, Pepe, Heinze, Marcelo; Diarra, Gago, Guti (Robinho, m. 73) Sneijder; Raúl (Van Nistelrooy, m. 75) y Robben (Higuaín, m. 61) Barcelona (4- 3- 3) Valdés; Zambrotta, Márquez (Sylvinho, m. 46) (Edmilson, m. 60) Puyol, Abidal; Xavi, Touré, Gudjhonsen (Giovani, m. 24) Messi, Bojan y Henry. Árbitro: Medina Cantalejo. Tarjetas a Touré, Márquez, Sneijder, Henry y Pepe. Roja a Xavi por protestar (m. 90) Goles: 1- 0. m. 13: Raúl. 2- 0. m. 20: Robben. 3- 0. m. 63: Higuaín. 4- 0, m. 78. Van Nistelrooy, de penalti. 4- 1, m. 87: Henry. Higuaín se une a la fiesta ENRIQUE ORTEGO MADRID. El madridismo toca el cielo con las manos, mientras el barcelonismo se hunde en la depresión más absoluta. No se puede pedir más en el Bernabéu. Celebrar el título de Liga ante el rival más enemigo y después del pasillo de rigor darle una abrumadora y magistral lección futbolística. La humillación no fue la pasarela- homenaje. La humillación llegó cuando el balón echó a rodar y los dos equipos expusieron sus argumentos. Este Real Madrid y este Barcelona no tienen nada que ver, nada en común, como atestiguan los 17 puntos de diferencia que ya existe entre ellos en la clasificación. Uno, el Madrid, es un equipo de fútbol. Solidario, motivado, seguro de sí mismo y en plena forma. El otro, el Barcelona, es un accidente. Un simulacro. Roto, desmotivado, sin confianza y en plena decadencia. El Real Madrid es un tren bala de alta velocidad. El Barcelona, el Los jugadores del Real Madrid celebran el tercer tanto ante una pancarta que alude al título tren de San Fernando, un rato a pie y otro andando. Schuster quería ayer ganar y ganar bien. Por eso preparó el partido al detalle y, como hiciera en el Camp Nou en la primera vuelta, retocó su módulo táctico. Del 4- 3- 3 habitual al 4- 4- 2 para ganar la batalla del centro del campo en base a la superioridad numérica. Salió el Madrid enchufadísimo. Al minuto Robben ya había probado los guantes de Valdés y a los trece, Raúl pescaba un balón suelto al borde del área para mandarlo pegadito al poste derecho de la puerta azulgrana. Enloqueció el capitán y por ende el Bernabéu. Brotó el in- AFP evitable: ¡Raúl, selección! y el Barça comenzó a rendirse. A partir de entonces, un vendaval vestido de blanco. Acaban los de Schuster la temporada en plenitud física y psíquica. También futbolística. Robben, muy centrado, como segundo delantero sacó lo mejor de su repertorio. Velocidad, re- No existió el Barça. Sin ritmo, difuminado. Messi y Bojan al menos lo intentaron, pero sin fortuna. El equipo se descompensó aún más cuando se tuvo que ir Gudjhonsen y entró Giovani. Aquello ya era un 4- 2- 4, un desastre. Y Rijkaard, sin enterarse. Una cosa es ser valiente y otra temerario. No marcó un par de ellos más el Madrid antes del descanso porque Valdés estuvo listo. La exhibición continuó en la segunda parte. El Madrid mantuvo su impresionante ritmo, su intensidad y almacenaba ocasiones con más claridad que nunca. Higuaín marcó en el primer balón que tocó y el Bernabéu disfrutó como hacía tiempo que no lo hacía. Entre olés pidió la manita y su equipo se puso a ello, pero se quedó en cuatro después de que Van Nistelrooy, también recién entrado, marcara de penalti, tras una mano más que dudosa de Puyol. Pese a todo, arrasó al Barça. Lo ninguneó de mala manera y al final hasta Casillas se unió la fiesta con dos grandes paradas en los coletazos finales del Barça, en los que Henry acertó el gol del honor.