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ABC JUEVES 8- -5- -2008 81 Una Bernarda masculina y al ritmo de Bach y la guitarra española J. B. MADRID. Mats Ek es una de las grandes figuras de la danza del siglo XX. A bordo del Cullberg Ballet (compañía sueca creada por la madre del coreógrafo, Birgit Cullberg, y que él dirigió durante varios años) o fuera de la compañía, muchas de sus creaciones merecen el calificativo de obra maestra. Sus actualizaciones de Giselle El lago de los cisnes o La bella durmiente son un prodigio de sensibilidad y talento. España ha estado siempre muy presente en la obra de Mats Ek; no podía ser de otra manera, ya que está casado con Ana Laguna, zaragozana y una de las más grandes bailarinas de nuestro tiempo. En 1978 estrenó Bernarda una coreografía basada en La casa de Bernarda Alba donde la música de Bach se mezcla con la guitarra española, y donde logra atrapar con garras firmes el ambiente opresor y tiránico que dibujó Lorca. Para ello hizo que Bernarda lo interpretara un hombre (la primera vez que presentó la obra en Madrid, en 1986, se sorprendió cuando un periodista le dijo que ya se había hecho un montaje en España así, con Ismael Merlo en el papel de Bernarda La coreografía ha triunfado en todo el mundo y ahora el Ballet de la Ópera de París (donde la ha repuesto Ana Laguna) la acaba de estrenar y la ha incorporado a su repertorio. Coraly Zahonero (Yerma) y Laurent Natrella (Juan) durante uno de los ensayos de la obra de Lorca lorquiano, y que estrenó en el pasado festival de Granada, de donde partió el encargo. En París, prácticamente todo el mundo conoce a Lorca- -dice Blanca Li en conversación telefónica desde la capital francesa- Fue algo que me sorprendió cuando vine aquí, porque no es frecuente que se conozca a los autores de otros países, y menos a los poetas. Le asocian con el duende una expresión que ha calado dentro del mundo de la escena Confiesa Blanca Li que cuando releyó la obra pensando en ponerla en escena se asustó porque es una obra que te toca muy dentro y que desestabiliza, porque es bastante dura y un poco dolorosa; pensaba en el Romancero gitano y en otras obras tan llenas de color y al borde de lo folclórico... Y és- ta es tan simbólica, muy sobria, sin folclorismos. Y no sabía por dónde entrar. La clave fueron las conferencias que Lorca ofreció al volver de Nueva York, donde él mismo explicaba que su obra era difícil, que había que leer varias veces para entenderla, y donde contaba el origen de cada poema o de los momentos y las situaciones que le habían inspirado cada uno de los poemas La artista granadina encontró entonces el camino, y decidió tratar su puesta en escena como un viaje Contarla desde el punto de vista de una persona que llega a un país que no conoce, que deja su cultura detrás para enfrentarse a una cultura desconocida. Quise contar el shock cultural que vivió Lorca al llegar a Nueva York, que vivía entonces una crisis económica y que imagino que debía de ser entonces una ciudad bastante bestia, agresiva y durísima. Lo que me interesó de repente fue él, como persona, como artista, enfrentándose a otra cultura y cómo, a raíz de esa experiencia, varía su manera de escribir y qué es lo que hace que surja Poeta en Nueva York La obra presenta, por tanto, a Lorca en Nueva York, y habla más, dice Blanca Li, del viaje personal interior que da nacimiento a una obra que de la obra en sí. Los poemas están, porque conforman las letras de las canciones del espectáculo; en alguno de los momentos- -en pocos- -se recitan La música de Poeta en Nueva York es original y lleva la firma de Tao Gutiérrez. Me parecía lógico que las letras de las canciones fueran los propios poemas, y no letras nuevas; mezclar otros textos con los versos de Lorca, y especialmente con los de Poeta en Nueva York me suena a imposible. Y como estábamos contando su viaje, tenía su lógica que los poemas aparecieran en el momento en que él tiene una inspiración, y ahí surgen las palabras, que se integraban muy bien en la música. Hay momentos en que el espectador siente que los poemas están dentro de Lorca Blanca Li es una artista impredecible. Su huella, firme, se difumina dentro de muy distintas formas en cada uno de sus trabajos, que quieren tener su ADN propio y que poseen personalidad e individualidad. Tengo siempre la sensación, cuando afronto una creación nueva, que de alguna manera estoy afrontando algo que no he hecho nunca. Siempre busco meterme en un lío, tener miedo y pensar que es algo que no he hecho antes. Me gusta mucho esa sensación de vivir algo nuevo. Pero en el fondo siempre sale a la luz la personalidad de cada uno No cree que Lorca sea una espada de Damocles para el creador, pero sí reconoce que partir de un texto y no de cosas abstractas, de sensaciones, imágenes o emociones, como suelo hacer yo, ya te marca una pauta a la hora de trabajar. Te da una base concreta, no es partir de cero, como estoy acostumbrada a hacer Más información sobre la compañía: http: www. blancali. fr