Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
50 MADRID JUEVES 8 s 5 s 2008 ABC La séptima galería, en una imagen reciente, es un reflejo del estado de abandono en que se encuentra en la actualidad la cárcel de Carabanchel Una cárcel bajo el microscopio La cárcel de Carabanchel, cerrada y abandonada desde hace diez años, se somete ahora a la disección de un grupo de investigadores del CSIC. Su objetivo: estudiar cómo su diseño favoreció la represión y qué posibilidades de futuro tiene este equipamiento POR SARA MEDIALDEA FOTOS: F. SECO C. BARROSO CSIC MADRID. Una cárcel cerrada es un ejemplo de patrimonio indeseado nadie sabe qué hacer con ella. La definición es de Carmen Ortiz, investigadora del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) que dirige en la actualidad un estudio sobre la cárcel de Carabanchel. Un lugar diseñado para la represión y, que diez años después de su cierre, se ha convertido en una completa ruina con un futuro por definir. Los investigadores apoyan la petición vecinal de mantener el complejo, dándole usos hospitalarios, educativos y culturales. La cárcel de Carabanchel, construida por un millar de presos políticos en los años 40, cerró sus puertas en octubre de 1998. Muchas de sus celdas habían estado ocupadas hasta poco antes: quedaron llenas de vestigios de los que las personalizaron Como la pintada de Javi, el niño junto a la cual escribió la fecha en que recuperaba la libertad. Él no lo sabía, pero cuando llegó el día, la cárcel ya estaba cerrada. El estudio- -financiado por la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología- lo realiza un equipo encabezado por Carmen Ortiz, que forman Cristina Sánchez y Virtudes Téllez- -del Centro de Ciencias Humanas y Sociales- Fernando Figueroa- -especialista en graffitis- los arqueólogos Víctor Fernández y Alfredo González- Ruibal- -este último experto en arqueología del presente- -y el antropólogo Javier Arteaga. Enrique Múgica y Miguel Boyer, sentados en una celda, recordaban en 1998 su estancia en esta prisión Su trabajo es un estudio de urgencia -ante el tremendo deterioro del edificio- que contemple no sólo la situación actual, sino la reutilización del edificio tras su abandono. Cuando se construyó- -por orden del BOE de 15 de junio de 1939- seguía una estrategia clara: sacar a los presos políticos del centro de la ciudad, pero a la vez recordar a la población su existencia con su impresionante aspecto. Se le dio a su planta la forma de una estrella con un punto de vigilancia central, según el sistema panóptico diseñado en 1791 por el filósofo Jeremy Bentham: Ocho brazos fornidos que parten de un ojo central que nunca dormía un modelo que permite que un solo vigilante pueda ver a todos los prisioneros sin que éstos sepan si están siendo observados o no. Si regresiva fue su construcción- -con presos como mano de obra- también lo fue su diseño: las galerías con intermi-