Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
34 INTERNACIONAL www. abc. es internacional MIÉRCOLES 7- -5- -2008 ABC La India alertó 48 horas antes del ciclón, pero la Junta militar no dio la alarma La oposición critica los planes del Gobierno birmano de celebrar este sábado un referéndum pese a la tragedia PABLO M. DÍEZ ENVIADO ESPECIAL BANGKOK. Como siempre, cada vez que se produce una catástrofe natural, suena la pregunta del millón: ¿se podía haber evitado esta tragedia que, según las últimas cifras oficiales, ha costado ya la vida a más de 22.000 personas tras el paso del ciclón Nargis por Birmania? Seguramente sí, porque las rachas de viento huracanado de 200 kilómetros por hora que soplaron el fin de semana en esta paupérrima y aislada nación del Sureste Asiático no se habrían cobrado tantos muertos en ningún país desarrollado ni habrían dejado a un millón de personas sin hogar. Entre otras cosas, por la sencilla razón de que dichas viviendas no serían las humildes chozas o chabolas en las que viven los birmanos debido a sus míseros salarios. Pero es que, además de estos problemas propios de los países pobres como Myanmar (nombre oficial de la antigua Birmania) la India alertó dos días antes del ciclón a la Junta militar y ésta no hizo nada para dar la alarma entre la población ni preparó un plan de emergencia. Cuarenta y ocho horas antes de que Nargis golpease Birmania, informamos del punto de impacto y su gravedad explicó a la agencia France Presse el portavoz del departamento indio de meteorología, B. P. Yadav, quien aseguró que había tiempo suficiente para adoptar medidas de precaución como la evacuación Sus críticas suponen un aldabonazo más contra el régimen militar que dirige Birmania con puño de hierro desde 1962. Aunque el Gobierno del general Than Shwe, que subió al poder tras las protestas democráticas que derrocaron al dictador NeWin en 1988, asegura que hace todo lo posible para hacer frente a la grave crisis desatada en el país, su principal prioridad no es ayudar al pueblo, sino mantener el control. Así ocurrió durante la revuelta azafrán protagonizada por los monjes budistas en sep- Afectados por el ciclón en una población del delta del río Irrawaddy esperan ansiosos la llegada de la ayuda internacional tiembre del año pasado, y que fue aplastada por el Ejército tras matar a 31 manifestantes y detener a miles de ellos, y así está pasando ahora. Mientras los habitantes del delta del río Irrawaddy (Ayeyawaddy) se sobreponen a la tragedia con lo poco que les ha quedado, la Junta militar sigue adelante con su intención de celebrar este sábado un referéndum sobre la Constitución, vendido como la hoja de ruta a la democracia, pero repudiado por la oposición. La consulta se celebrará, como estaba previsto, el 10 de mayo y sólo se retrasará hasta el día 24 en 47 ciudades de las cinco zonas afectadas: las divisio- AFP nes de Yangón (antigua Rangún) Bago y Ayeyawaddy y los estados Kayin y Mon, fronterizos con Tailandia. En un país arrasado, tal falta de sensibilidad ha enervado a la oposición, que cree que es El poder como prioridad DEPÓSITO LLENO DE JATROFA Un biocombustible derivado de esa planta oleaginosa plantea un nuevo riesgo para el pueblo, al exigir la sustitución de productos primarios P. M. D. BANGKOK. Tras el devastador ciclón Nargis los birmanos no tendrán arroz suficiente para comer, pero la Junta militar se encargará de que tengan el depósito lleno. No de petróleo, sino de un biocombustible derivado de la jatrofa, una planta oleaginosa con más de 3.500 especies popularmente conocida como piñón. Dicho ar- SIN ARROZ, AUNQUE CON EL busto, capaz de producir cuatro veces más biodiesel que el maíz y diez más que la soja, ha despertado la vena ecológica- -y la económica- -del régimen militar dirigido por el general Than Shwe. Para ello, el Gobierno ha ordenado el cultivo tres millones de hectáreas de jatrofa por todo el país hasta 2009. Dicho plan no sólo supondrá la eliminación de otros productos más necesarios para los birmanos, como el arroz, sino que también podría afectar al medioambiente al producirse de manera extensiva y sin te- ner en cuenta las particularidades de cada terreno. Pero, en estos tiempos en los que el petróleo está por las nubes, todo vale con tal de encontrar un sustitutivo para mover los vehículos a un precio mucho más asequible. Y, si los birmanos no tienen coche o moto- -una segunda prioridad cuando la primera es llenar el estómago- el general Than Shwe siempre podrá exportar su producto. Al fin y al cabo, serán divisas que entren en este necesitado país del Sureste Asiático, uno de los más pobres del mun-