Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
Martes 6 de Mayo de 2008 Editado por Diario ABC, S. L. Juan Ignacio Luca de Tena 7. 28027 Madrid. Teléfono: 913399000. Publicidad: 902334556. Suscripciones: 901334554. Atención al cliente: 902334555 Diario ABC, S. L. Madrid 2007. Prohibida la reproducción total o parcial sin el permiso previo y expreso de la sociedad editora. Número 33.743. Depósito Legal: M- 13- 58. Apartado de Correos 43, Madrid Precios de ABC en el extranjero. Alemania: 2,05 Bélgica: 2,00 Estados Unidos: 2,50 USD. Francia: 2,05 Irlanda: 2,10 Italia: 1,75 Holanda: 2,00 Portugal: 1,35 Reino Unido: 1,20 LE. Suiza: 3.40 CHF. Marruecos. 16 Dh. COSAS MíAS Edurne Uriarte LA CÓMPLICE DEL MONSTRUO as mujeres tendremos que decidir algún día si queremos de verdad la igualdad en todos los ámbitos. También en la responsabilidad y en la culpabilidad. Lo digo por la mujer del monstruo de Amstetten, investida con la inocencia de una víctima por razones que no alcanzo a comprender más allá de su condición de una pobre mujer sometida a la tiranía del monstruo- hombre. Suponer que la mujer de Fritzl desconocía completamente las barbaridades cometidas por su pareja delante de sus propias narices durante cincuenta años es como creer que Farruquito no vio al hombre que atropelló y abandonó sobre la calzada. A Farruquito lo sometimos a un duro juicio social. Y no tanto por el atropello sino por su huida de la responsabilidad y de la culpabilidad. A esta mujer que jamás movió un dedo para salvar a sus hijos, que vive en un país libre con policías y servicios sociales que podían haber protegido a esos pobres niños, a esta mujer de quien sabemos que tiene sus facultades mentales en perfecto estado, a esta mujer le hemos aplicado la eximente... de mujer. La eximente que no hubiéramos consentido para un hombre, para un amigo, para un hermano, para un primo. Para nadie que hubiera convivido con las atrocidades de la bestia. Y lo de esta cómplice impasible y pasiva no es un hecho aislado. Es un ingrediente habitual en muchos casos de abusos sexuales en el hogar que es el lugar donde se producen una buena parte de ellos. Sin mazmorras y sin cámaras de gas como en Amstetten. Pero bajo la mirada de muchas mujeres como la compañera de Fritzl que se niegan a ser responsables. Autónomas, decentes, ni para salvar a sus hijos. L Natalie Du Toit, durante uno de sus entrenamientos en el Guadalquivir AP La sirena amputada Natalie Du Toit ha demostrado al mundo que un sueño no se quiebra por un accidente. Este fin de semana en Sevilla, con una sola pierna, logró el billete para competir en Pekín contra atletas sin discapacidad S. de C. as aguas del Guadalquivir vivieron este domingo una proeza deportiva y humana digna de entrar en los anales de la superación humana. Una nadadora de 24 años conseguía la mínima necesaria para acudir a disputar a los Juegos Olímpicos de Pekín la prueba de los 10 kilómetros en aguas abiertas. Hasta aquí, nada extraño, salvo la sensación que invade a cualquier mortal de lo imposible que parece nadar 10.000 metros en un río o un mar. Pero si a la gesta se añade que quien la protagoniza perdió una pierna y nada con sólo una de sus extremidades, la hazaña se convierte en una heroicidad. Esto es justo lo que hizo este domingo en los campeonatos mundiales de la especialidad que se celebran en Sevilla la joven surafricana Natalie Du Toit. En 2001, esta muchacha, que ya apuntaba a figura, fue víctima de un accidente de tráfico. Los médicos no pudieron hacer nada por salvarle la pierna izquierda, que le fue amputada por debajo de la rodilla. Hace siete años, un coche se cruzó en su vida y, aparentemente, truncaba la carrera deportiva de Natalie, que con 16 años había estado a punto de clasificarse para los Juegos de Sidney, en el año 2000. Sin embargo, sólo dos años después de su accidente, la nadadora ya dio muestras de lo que estaba dispuesta a conseguir: con una sola pierna, se colaba en la final de los 800 metros estilo de los Juegos de la Commonwealth, siendo la primera deportista amputada que los conseguía. Tras una arrolladora actuación en los Paralímpicos de Atenas, donde cosechó cinco medallas de oro y una de plata, Natalie se conjuró para competir contra nadadoras sin discapacidad. Siempre he soñado con participar en unos Juegos Olímpicos, y no he cambiado mi objetivo por haber perdido una pierna había comentado antes de competir en la prueba decisiva de este fin de semana en Sevilla. Du Toit, que perdió la medalla de bronce en el Guadalquivir por sólo seis centésimas frente a la española Yurema Requena, ya ha conseguido su primer objetivo. En Pekín, la prueba de 10 kilómetros en aguas abiertas se disputará por vez primera en el programa olímpico, y Natalie podrá ponerse a prueba con la tranquilidad de haber demostrado al mundo que su afán de superación ha sido mucho mayor que la minusvalía que le provocó un coche en una carretera. Du Toit es compatriota de otro famoso deportista amputado, Oscar Pistorius, corredor de 400 metros, a quien la IAAF no permite competir oficialmente por entender que las prótesis que lleva en ambas piernas le concede ventaja en el impulso. L