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ABC LUNES 5- -5- -2008 Primera división s El Real Madrid, campeón de Liga DEPORTES 85 El tanto in extremis de Higuaín desató la euforia merengue, que contrastó con la decepción de un Osasuna en puestos de descenso IGNACIO GIL Así jugó el Osasuna Ricardo: regular. Javier Flaño: regular. Miguel Flaño: bien. Cruchaga: bien. Monreal: notable. Puñal: regular. Astudillo: regular. Azpilicueta: bien. Plasil: regular. Vela: mal. Portillo: bien. Sola: regular. Pandiani: mal. El técnico. Ziganda: regular. Buscó la victoria con un doble cambio atacante, pero cuando la tenía no supo manejar la situación, por ejemplo con un tercer cambio, que hubiera parado el partido. Lo mejor: su orden táctico. Lo peor: la relajación final. Euforia en el avión: Laporta quédate y Raúl selección ENRIQUE ORTEGO MADRID. Si sobre el mismo césped y después en el vestuario la celebración fue corta, pero intensa, los ánimos se fueron caldeando ya en el autobús del equipo camino del aeropuerto. Dos canciones fueron las preferidas en ese momento. En la primera, la plantilla blanca se tomaba la revancha con un jugador del Barça. Eto o cabrón, saluda al campeón se escuchó nítida y repetidamente mientras todos saltaban alborozados. Del recuerdo para el camerunés al homenaje al capitán que ya tenía sobre sus hombros la bandera de España. Raúl selección, Raúl selección gritaron todos enfervorizados mientras el capitán hablaba por teléfono. El autobús condujo a los jugadores hasta la escalerilla del avión. Llovía fuerte sobre Pamplona a esas horas de la noche. También los directivos llegaron a la nave y ocuparon sus lugares en las filas preferenciales. Los jugadores, inmediatamente después. Raúl compartía asiento con Míchel Salgado. Todos los brasileños juntos y, sin duda los más revoltosos. El más bullicioso de todos, sin duda, Pepe. El brasileño- portugués estaba desatado y no dejaba de saltar y de dar con sus manos en los maleteros como si fueran tambores. Gago y Saviola se interesaban por la el dedo de Heinze, fuertemente vendado después de que se le aplicaran cinco puntos de sutura. Si Raúl lucía la bandera española, Sergio Ramos se arropaba con la andaluza y los argentinos dejaban ver la aliceleste como los brasileños la verde y amarilla. Schuster, en una ventanilla, con cara de cansancio se tapaba el rostro con las manos. Volvía a estar serio. El champán corría. Los azafatos fueron literalmetne bañados porque las bandejas se volcaban y según despegaba el avión a las 12,45 se sucedían los cánticos que iban teniendo a cada jugador como protagonista. A Robben se le reprochaba su mal español. A Diarra su fuerte carácter. A Cannavaro su fama de duro. A Guti sus devaneos pasados... Que bote Calderón, que bote Calderón... se escuchó también y el presidente no se cortó y dio un salto y casi se dio con la cabeza en el techo. Sólo hubo silencio cuando la tripulación sirvió una rápida cena fría. Más champán, cerveza y ya aterrizando, vuelta a las canciones. Laporta no te vayas, Laporta quedate fue la más repetida mientras se tomaba tierra y comenzó la guerra de almohadas. El desembarco fue rápido. Había prisa. Nos vamos a Cibeles, nos vamos a Cibeles bajaron cantando los jugadores que se perdieron por la pista en una jardinera que no paraba de moverse porque dentro todos saltaban y brincaban camino de la terminal. Serenata nocturna en el hotel y poco interés por ver al Villarreal ABC PAMPLONA. La tranquilidad que reinó en la llegada del Madrid a Pamplona el sábado, se rompió ya pasada la media noche con la presencia en la puerta del hotel de varios grupos de personas que intentaron- -consiguiéndolo- -que algunos miembros de la expedición madridista no pudieran conciliar el sueño hasta bien avanzada la madrugada. En varias ocasiones fue requerida la presencia de la Policía Nacional por parte de la seguridad del club para que disolviera al grupo en cuestión que con panderetas, botellas y gritos intentaban hacer el mayor ruido posible. Por la tarde la dirección del hotel dispuso dos salas con pantalla gigante para que los jugadores pudieran ver el Villarreal- Getafe. La convocatoria no tuvo mucho éxito, ya que hasta el final de la primera parte no fueron bajando los jugadores de sus habitaciones, y más que por el partido en sí porque era la hora de la merienda. Así jugó el Real Madrid Casillas: bien. Sergio Ramos: notable. Pepe: notable. Cannavaro: regular. Heinze: regular. Diarra: notable. Gago: notable. Sneijder: notable. Raúl: regular. Saviola: mal. Robben: bien. Torres: bien. Higuaín: notable. Baptista: bien. El técnico. Schuster: notable. Acertó con los cambios y reestructuró bien el equipo cuando se quedó con diez. Lo mejor: brillante reacción final. Lo peor: la falta de ambición en el primer tiempo. La plantilla blanca no olvida: Eto o cabrón, saluda al campeón cantaron en el autobús camino del aeropuerto