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ABC LUNES 5- -5- -2008 Evo Morales El Ejército boliviano avisa de que no acatará el referéndum de Santa Cruz 31 bios. Esta región constituye el reflejo más claro del bloqueo de la misión EULEX, cuyos primeros representantes tuvieron que retirarse ante la amenazante hostilidad de la población. Por ahora, Serbia ha logrado- -con la ayuda de Rusia- -impedir que la ONU legitimase el traspaso de su mandato a la EULEX y todos los analistas dan por hecho que los planes de que la misión de Naciones Unidas (UNMIK) se retirase en julio, no podrán llevarse a cabo. En ayuda de la UE, la misión de la OTAN (KFOR) hizo hace diez días unas maniobras en la región de Mitrovica, como una señal de que nuestras competencias se extienden a todo el territorio de Kosovo según un portavoz atlántico; pero, visto desde otro lado, el mensaje también quiere decir que la única forma que la ONU, la OTAN y la UE tienen de extender la autoridad de las instituciones de un Kosovo independiente a esta región es el uso de la fuerza. Pero, permitir que se celebren las elecciones serbias, que se cuenten los votos y que se elijan representantes, creará un asidero jurídico- institucional para dar pie a la partición de Kosovo. En este laberinto, la UE tampoco sabe dónde colocar el espinoso asunto de los dos fugitivos más emblemáticos de la guerra en la antigua Yugoslavia, acusados de crímenes contra la humanidad. Ratko Mladic y Radovan Karadzic siguen en paradero desconocido y la UE ha aceptado que eso no siga siendo un obstáculo para el acercamiento de Serbia, mientras los ministros puedan considerar que el Gobierno de Belgrado hace todo lo que puede para capturarlos. Para unos, es una solución pragmática; para otros, una triste dejación de principios. Al menos, la sociedad serbia no seguirá siendo sometida a un castigo colectivo. En Serbia, ningún partido renuncia a Kosovo, provincia sui generis dicen, pero la sociedad, más preocupada por el día a día, asume su pérdida. España cae bien ahora por no avalar su independencia, pero los analistas dan por hecho que lo hará POR JOSÉ GRAU ENVIADO ESPECIAL BELGRADO. Las autoridades serbias han dejado sin reconstruir muchos de los edificios bombardeados por la OTAN en 1999. Fueron aquellos petardazos contra lugares estratégicos deBelgradolosquedieron lapuntilla alrégimen dictatorialy sanguinario de Slobodan Milosevic. Entonces, un español, Javier Solana, era el secretario general de la Alianza Atlántica. Impresiona ver hoy las plantas derruidas del edificio de la Televisión o del Ministerio del Interior, en contraste con el ajetreo urbano. ¿Son esos restos una muestra de victimismo? ¿Estamos ante una decisión meditada para sacar los colores a las potencias occidentales por lo que hicieron? ¿Intereses turísticos? Probablemente haya un poco de todo. En todo caso, el próximo domingo Serbia celebra elecciones generales anticipadas y está en juego su futuro, y su futuro europeo. Belgrado quiere, además, que haya elecciones locales en Mitrovica y en otras zonas serbias de Kosovo, lo que Pristina prohíbe. Actualmente se da una situación de empate técnico entre los radicales, que, dicen ahora, darían la espalda a Bruselas, y los proeuropeos, que aspiran a integrarse lo antes posible en la comunidad internacional. La independencia de Kosovo (en teoría una provincia autónoma de Serbia, pero, de facto desde 1999, un territorio independiente) es la piedra angular de la discusión política. Pristina se declaró libre de forma unilateral el 14 de febrero. En conversaciones privadas, la gente da a Kosovo por perdido, sobre todo después de que haya sido reconocido por potencias como los Estados Unidos, Alemania, Francia y Gran Bretaña. Pero el discurso oficial es que Serbia nunca renunciará a Kosovo. Slobodan Samardzic, ministro para Kosovo, en tono moderado, afirma: Serbia no puede pagar ese precio porque se abusara de las minorías en los 90 Preguntado por ABC sobre si ve similitud entre Kosovo y el País Vasco o Cataluña, contesta: No. Ustedes tienen comunidades autónomas, y un marco constitucional claro. En Kosovo, además, casi el cien por cien de la población quiere la independencia. No. Lo de Kosovo es algo sui generis España está de moda en Serbia a pesar de Javier Solana. El hecho de que nuestro país no haya reconocido a Kosovo le ha da- BOSNIA HERZEGOVINA Uzice Kremna Cacak Krusevac Nis Novi Pazar MONTENEGRO Podgorica Mar Adriático Pirot Leskovac KOSOVO ALBANIA Pristina Dakovica Prizren MACEDONIA Una pérdida asumida do una popularidad inusitada. Todo lo español está bien visto. Lástima, porque, según señalan observadores bien informados, Madrid tendrá que reconocer tarde o temprano la secesión de Kosovo. Y entonces, todo lo que en el presente es simpatía se traducirá en rechazo, con el inconveniente añadido de que España se singularizará mucho. En opinión de esos observadores, España habría actuado mejor si hubiera reconocido con los grandes la independencia de Kosovo. La presencia real de España en Serbia es más bien anecdótica. Hay sólo 170 millones de euros de intercambio comercial, menos del 1 del global español. Mientras, por ejemplo, gran número de empresas austriacas o alemanas han tomado posiciones, España sigue olvidando esta parte de Europa. El actuar más con el corazón que con la cabeza, la falta de objetivos claros, siguen jugando una mala pasada a la clase política serbia. En lugar de enfrentarse a problemas reales, hay muchos todavía obnubilados con sueños de grandeza. La comida es casi más cara que en países europeos mucho más desarrollados. Los equilibrios de los serbios para llegar a final de mes, con un sueldo medio de unos 350 euros, son más que considerables. El paro es del orden del 19 por ciento. Hay un enorme déficit de servicios sociales y de infraestructuras, y una corrupción preocupante. Desconcierta, pues, que muchos serbios no se den cuenta de que la colaboración con Europa, como la trabada por otros países ex yugoslavos, es conditio sine qua non para su progreso. En Eslovenia ya circula el euro. Bruselas exige la implicación de Belgrado para lograr la captura de criminales de guerra como Ratko Mladic, el responsable de la matanza de Srebrenica, y Radovan Karadzic, uno de los instigadores políticos de la limpieza étnica. Bozidar Djelic, viceprimer ministro serbio, asegura que su país hace todo lo que puede para dar con ellos y entregarlos. Pero en Belgrado es un secreto a voces que el Ministerio del Interior sigue en manos de la vieja nomenclatura. La implicación de Belgrado BULGARIA Kosovo no es el problema 0 Km 50 Belgrado Pozarevac Sabac SERBIA N