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30 INTERNACIONAL www. abc. es internacional LUNES 5- -5- -2008 ABC Bruselas convierte las elecciones serbias en un tenso referéndum sobre Europa Del resultado de las legislativas anticipadas depende la posición de la UE en Kosovo y en los Balcanes ENRIQUE SERBETO CORRESPONSAL BRUSELAS. Se ha acuñado la idea de que las elecciones legislativas del próximo día 11 son las más importantes que ha tenido Serbia desde las que depusieron al nacional- comunista Solobodan Milosevic en 2000. Aunque no se menciona tanto, el resultado de las urnas es tanto o más importante para la Unión Europea, que ha comprometido en Kosovo en particular y en la estabilidad de los Balcanes en general, una de sus mayores operaciones de política exterior común. Aunque los portavoces del Consejo se empeñan en asegurar que todo va bien y que el despliegue en Kosovo de la misión EULEX continúa según lo previsto lo cierto es que los Veintisiete no saben muy bien como avanzar en un asunto en el que prácticamente no encuentran terreno sólido. La última tesis, según acordaron los ministros de Asuntos Exteriores la semana pasada, es ofrecer a Serbia un camino acelerado hacia la integración, con la esperanza de que todos los problemas se disuelvan en la espuma de un ingreso conjunto con Kosovo en la UE. Pero para ello es necesario que en las elecciones ganen los partidarios del presidente Boris Tadic y no los nacionalistas pro- rusos que se han agrupado en torno al primer ministro Vojislav Kostunica y el candidato derrotado en la votación presidencial, Tomislav Nikolic. Concentración del Partido Liberal Serbio, proeuropeo, celebrada en Belgrado ÁLVARO YBARRA ZAVALA Alberto Sotillo En la doctrina sobre Kosovo todos los partidos (salvo el minoritario Partido Liberal Demócrata) están de acuerdo en que no aceptarán la independencia. La UE, sin embargo, confía en que lo que aseguran que muchos dirigentes serbios les dicen en privado- -que en realidad están deseando pasar la página- -pueda llevarse a la práctica en cuanto se termine la lucha por el poder. Pero para ello, es necesario que estas fuerzas moderadas y proeuropeas se hagan con el Gobierno, algo que según las encuestas no está nada claro. El acuerdo de Asociación y Estabilización firmado el pasado martes en Luxemburgo, que contiene to- Un Gobierno proeuropeo LA UE PERDONA A LOS GENOCIDAS urante mucho tiempo he creído en la Unión Europea. He sido euroentusiasta hasta la exageración. Pero, a la vista de su comportamiento en los Balcanes, le entran a uno ganas de borrarse del club. Tras el reconocimiento de la ilegal independencia de Kosovo, la Unión quiere que Serbia olvide la humillación y le ofrece a modo de consuelo la impunidad de sus criminales de guerra. Los Ratko Mladic, Radovan Karadzic y demás gentuza seguirán D campando a sus anchas si Serbia se aviene a olvidar Kosovo antes de negociar su entrada en la UE. Inmensa lección de democracia la que está dando Europa en los Balcanes: promueve la creación de nuevos estados étnicamente puros, se ceba en la humillación de los vencidos y, como aliciente para la entrada en el club, ofrece el perdón de sus aprendices de genocidas. La guerra de Bosnia se saldó con la muerte de 100.000 personas, en una escabechina provocada por un ultranacionalismo etnicista frente al que Europa se cruzó de brazos. El general Mladic mandó ejecutar a sangre fría a 8.000 bosnios musulmanes en Srebrenica, declarada ciudad segura y protegida por un puñado de soldados holandeses a quienes no les quedó más remedio que agachar la cabeza durante la tragedia. Hubo un tiempo en el que la UE condicionaba sus tratados de Asociación a los derechos humanos, la democratización política y la liberalización de la economía. Ahora, la condición es la aceptación por narices del proceso unilateral de independencia de una región con el aliciente, eso sí, del perdón de los criminales de guerra del país aspirante. Imaginan que así cerrarán el paso a los mismos ultranacionalistas que desataron la carnicería y que se disponen a regresar al poder agitando la bandera de la humillación de Kosovo. Imaginan mal. El nacionalismo está llamado a convertirse en la fuerza dominante de Serbia. Y Europa una vez más actúa de partera. Ultranacionalismo, pureza de sangre, miniestados étnicos e impunidad para los crímenes de guerra: ¿son éstos los nuevos elementos con los que la Unión Euroea quiere despertar de su letargo? Dan ganas de borrarse. Desde luego, por ese camino no iremos muy lejos. da una serie de alicientes para atraer a los votantes- -como mejores condiciones en los visados o la llegada de inversiones- es todo lo que la UE puede hacer para convencer a los electores. Pero para dejar claro cuáles son sus preferencias, también ha establecido que no se ratificará hasta después de que se conozcan los resultados. Nunca antes Europa había jugado tan fuerte en la política interna de un país, y, en consecuencia, tampoco se había producido esta situación en la que se ha convertido en factor de división y no de unidad: aproximadamente la mitad de los serbios son ahora abiertamente antieuropeos. y, desde Kostunica hasta los más radicales, han dicho que consideran ese acuerdo como una traición. Para la UE, el principal desafío es la determinación de Belgrado de celebrar las elecciones también en la región de Mitrovica, al norte de Kosovo, donde viven mayoritariamente ser-