Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
100 CULTURAyESPECTÁCULOS DOMINGO 4 s 5 s 2008 ABC Aire nuestro toda la poesía de Guillén Los cinco libros del autor vallisoletano se unen por vez primera en un solo volumen de tres mil páginas FÉLIX IGLESIAS VALLADOLID. La editorial Tusquets y la Fundación Jorge Guillén presentaron ayer Aire Nuestro la primera edición conjunta de la obra poética del escritor vallisoletano. Ocho años de investigación filológica del profesor Óscar Barrero, de la Universidad Autónoma de Madrid, han cuajado por primera vez en una publicación de más de tres mil páginas con los cinco corpus poéticos de Guillén: Cántico Clamor Homenaje Otros poemas y Final A la presentación de Aire Nuestro que tuvo como marco la 41 Feria del Libro de Valladolid, acudió el poeta y premio Cervantes 2007 Antonio Gamoneda, que estuvo acompañado por el director de la Fundación Jorge Guillén, Antonio Piedra, y Juan Cerezo, de Tusquets, además del director de la edición literaria, Óscar Barrero. Gamoneda reconoció que Guillén es el poeta en lengua española que más me ha hecho pensar No en vano, el autor leonés aseguró que para Jorge Guillén la poesía es un sistema de pensamiento al modo de San Juan de la Cruz. En su intervención, Gamoneda dividió la obra poética de Guillén en tres etapas: Cántico un canto a la pureza; Clamor donde la naturaleza está amenazada por la impureza del hombre, y los otros tres poemarios, donde reconcilió el amor con el desamor, la esperanza con la desesperanza. No hay que olvidar que la contradicción es fuente de poesía concluyó Antonio Gamoneda. Óscar Barrero señaló a este periódico que comenzó a trabajar en este proyecto en 1989 por encargo de otra editorial, aunque finalmente no cuajó, si bien hace cuatro años Tusquets retomó la iniciativa. El profesor Barrero ha empleado miles de horas en rastrear y cotejar ediciones y autógrafos de los libros de Guillén, algunos depositados en el Wellesley College de Boston (EE. UU. en la Residencia de Estudiantes de Madrid o en la Fundación Jorge Guillén de Valladolid, para realizar esta edición, que él no se atreve a calificar como definitiva, pero que apunta a ser difícilmente superable, ya que como indicó el profesor de la Autónoma de Madrid, además de aspirar a ser la edición filológica más fiable de la obra poética de Guillén, ha plasmado en Aire Nuestro las comas, puntos y demás signos de puntuación que Guillén escribió Antonio Gamoneda, ayer en Valladolid durante la presentación del libro en sus originales, que por distracción personal o descuidos editoriales desaparecieron en las ediciones sucesivas. Guillén era muy meticuloso, como Juan Ramón Jiménez, pero también tenía despistes y algunas de sus anotaciones para la edición acabaron perdiéndose aseguró Barrero. En esta edición crítica se incluye un poema inédito y dos versos- poemas hasta ahora no publicados. En estos años de trabajo han aparecido otros poemas inéditos, pero Guillén dejó escrito los que se podían publicar en nuevas ediciones de su obra conocida, y esos otros poemas no tienen cabida en Aire Nuestro aseguró Barrero. RICARDO SUÁREZ POEMA INÉDITO A estas altas horas de la noche, Pienso en ese país desventurado, El Salvador, que no llega a salvarse, Con mi imaginación lo recupero, Y yo pienso en Bolivia, Nicaragua, Y aquella Guatemala de otros días Casi buenos, ahora en desamparo. Si pudiera salvar a esos países Dentro de amor fatal y permanente, A estas altas horas de la noche. JORGE GUILLÉN Poema incluido en el último volumen, Final Para el director literario de la edición, Guillén siempre pensó en la unidad de su obra poética por lo que lamentó que Cántico obra cumbre de la literatura española haya oscurecido el resto de su producción Con esta edición se puede y debe leer toda la obra de Guillén, pues mantiene esa unidad y sin leer toda su obra uno acaba perdiéndose al verdadero Guillén indicó el editor literario de la publicación. Finalmente, quiso desterrar la idea de que la poesía de Guillén es difícil de leer: Se lee con naturalidad y normalidad, aunque es verdad que no apela a lo sentimental y va más allá de lo cotidiano concluyó. Schiller pierde definitivamente la cabeza RAMIRO VILLAPADIERNA CORRESPONSAL BERLÍN. Hemos llegado al fondo de la verdad y, definitivamente, este cráneo no es Schiller. La desconcertante conclusión de la Fundación Clásicos de Weimar descabeza a la gran poesía universal y plantea el doble enigma de a quién perteneció la calavera que lleva 180 años en el panteón de los grandes de Weimar y dónde está el original. La demostración por ADN de la presencia de un impostor en los cimientos de la gran cultura alemana, cuyo símbolo imbatible es la encantadora ciudad de Weimar, tiene perplejos a expertos y peregrinos. La Cripta Principal de la Casa Gran Ducal de Sajonia- Weimar- Eisenach en el Cementerio Histórico es la sacramental más visitada de Alemania. Según la televisión MDR, que preparaba un documental sobre el eximio poeta de La campana de Breslau dramaturgo y también filósofo de Sobre la educación estética ahora parece que o se enterró por confusión a otro- -pues los restos fueron primero a una fosa común en el Cementerio Jacobeo- o algún mitómano de despojos se llevó en algún momento la cabeza del autor de Don Carlos y La doncella de Orléans quien con Goethe, Herder y Wieland constituye las cumbres del ramo. Se sabe que, tras su pronta muerte el 9 de mayo de 1805, Goethe sustrajo en otoño de 1826 el cráneo de su amigo de la Biblioteca Amaliensis, donde yacía antes de ir a la nueva Cripta Principal. Goethe sólo se lo revelaría a su amigo, el gran científico y viajero Von Humboldt, quien más tarde lo dio a conocer. Los restos de Schiller fueron trasladados en 1827 a su nuevo reposo, a cuya vera y por deseo propio se enterraría cinco años después a Goethe. El programa de identificación abordado por la Fundación Clásicos de Weimar y la MDR, para el docudrama El Código Friedrich Schiller revela a un intruso en la venerada tumba, pero no aclara dónde está el auténtico. Las pruebas de ADN se realizaron tras exhumar al hijo mayor, Carl von Schiller, y al hijo de éste, del panteón familiar en Stuttgart. Es otra maravilla de Weimar. No sólo reposan aquí poetas junto a príncipes, sino que si de alguno tenemos todos como Goethe, de otro no tenemos nada reconoce Hellmut Seemann, presidente de la fundación, al semanario Spiegel