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50 ECONOMÍAyNEGOCIOS Actualidad DOMINGO 4 s 5 s 2008 ABC Dos hombres y un destino: El lobby ¿Quién teme al lobby feroz? En España, históricamente, el paso de lo público a lo privado no se ha visto nunca con buenos ojos. Pero, si el cambio es para formar parte de un grupo de presión se percibe como algo turbio. La regulación es la solución POR MARÍA JESÚS PÉREZ MADRID. Con sólo oír la palabra lobby a más de uno en España se le ponen los pelos de punta. En realidad, se trata de una actividad que en nuestro país aún levanta ampollas y, sin embargo, es tan antigua como la existencia de otra palabra con solera: democracia. Los lobbystas españoles reclaman desde hace años su regulación, para que esta oscura actividad se torne normal Tan sólo en Estados Unidos y Canadá existe una legislación que regule esta actividad, si bien, en otros otros países de nuestro entorno, como Reino Unido, Alemania y Francia, es algo tan natural que los ciudadanos no reparan en si es necesaria una regulación expresa. En Inglaterra, por ejemplo, no existe una ley como tal, pero los lobbys no están nada mal vistos. En Alemania, sí hay una ley que regula las relaciones entre los profesionales que tienen contactos con los diputados. Mientras que en Francia, existe un código de ética que legisla esta actividad. España es otro cantar. Esta semana, esa turbia actividad ha vuelto a cobrar actualidad. Primero, el ex portavoz en el Parlamento del partido en la oposición, Eduardo Zaplana, hacía público su fichaje por Telefónica, con el cargo de delegado de la operadora para Europa. Tan sólo 24 horas después, y con las habladurías e hipótesis del por qué del cambio de lo público a lo privado del popular, la sorpresa: David Taguas, último asesor de la Oficina Económica del Gobierno de Rodríguez Zapatero, y amigo personal del hoy ministro de Industria, Miguel Sebastián, da el salto a la zona privada. Será el nuevo presidente de Seopan, la patronal del sector de la construcción. Un grupo, por cierto, que aglutina a las grandes constructoras del país y que, en los últimos tiempos, está pidiendo a gritos adaptarse a los nuevos acontecimientos. De hecho, han venido reclamando ayuda al Gobierno para que, dada la situación de crisis por la que atraviesa el sector, puedan continuar con su internacionalización, y con la búsqueda de nuevas fórmulas que les haga salir del profundo bache en el que están cayendo, como la colaboración de la iniciativa pública y privada. Enrique Serbeto DE LO PÚBLICO A LO PRIVADO, UN PASO LA DEMAGOGIA CONTRA EL EURO i no se produce un milagro, las economías de dos de los grandes países de la UE, Francia y Gran Bretaña, se van a salir de las reglas del pacto de estabilidad y a lo largo de este año sus gobiernos van a ser señalados con un procedimiento de infracción. Italia no se sabe muy bien por donde va a salir, pero la experiencia de Romano Prodi no ha enderezado las cosas y la que nos espera con Berlusconi II no tiene buen aspecto. Mientras tanto, la Comisión se prepara para invitar a Eslovaquia a entrar en el euro, como recompensa a sus buen comportamiento en la gestión económica, a pesar de que el país ha estado orbitando en el área de los euroescépticos más que de los entusiastas, los resultados de su ingreso en la UE están a la vista. Unos vienen al euro, lo que reforzará aún más el prestigio de esta moneda ya tan megavalorada en el mundo, y otros van a quejarse de los efectos perniciosos del euro en sus economías. Cuando al presidente Sarkozy le aprieten las tuercas en Bruselas, o Berlusconi no vea claro como resolver sus cuentas, ya verán qué ataques sueltan contra el Banco Central Europeo y el euro. Gordon Brown, que no tiene euro al que culpar, no tardará tampoco en atacar al pacto de estabilidad; después del varapalo en las municipales, lo más socorrido para un primer ministro británico siempre es tirar unos cañonazos al continente. Y todos se equivocan. Lo que sucede es que los que tenían que hacer reformas (Francia e Italia) no las han hecho, y que los que las han hecho (Gran Bretaña) han estado mal dirigidas. El papel más socorrido de la UE es ser el destino de todas las quejas. Y Bruselas, la esperanza de las buenas voluntades, también añade lo suyo: después de haber sido incapaz de hacer realidad lo que se acordó en la estrategia de Lisboa, que debía de hacer de la economía europea la más competitiva del mundo, el presidente Barroso ha dicho que como se acercan las elecciones europeas del año que viene, ahora prefiere hacer una política más social. La demagogia puede ser un camino excelente para la popularidad, pero una autopista directa hacia la catástrofe. Eduardo Zaplana Nuevo delegado para Europa de Telefónica El ex portavoz parlamentario del Partido Popular hasta hace escasas semanas, ha sido fichado el pasado 29 de abril por César Alierta, que ha creado ex profeso un puesto a su medida: el de delegado de Telefónica para Europa sin poder ejecutivo. David Taguas Nuevo presidente de Seopan Otro político que cambia lo público por lo privado tras las últimas elecciones generales. El ex director de la Oficina Económica de Presidencia del Gobierno Zapatero, sucede al fallecido Aldama al frente del lobby constructor: Seopan. S ¿Una turbia actividad? En EE. UU. y Canadá el lobby está regulado por ley. En países como Reino Unido, Alemania y Francia, es algo tan natural que los ciudadanos no reparan en si es necesaria su regulación Pero ¿por qué tanto alboroto? ¿Por qué se ve con malos ojos? De momento, el nombramiento de Taguas está condicionado a que la Administración Pública estudie la posibilidad de incompatibilidad entre su nuevo cargo y el hecho de haber formado parte de la Comisión Delegada para Asuntos Económicos del Gobierno, con categoría de secretario de Estado. Se da la paradoja de que esta actividad que a los ciudadanos españoles les resulta oscura y cercana a la corrupción, es una profesión reconocida en todos los países democráticos. Joaquim Martins Lampreia, primer lobbysta portugués acreditado en Bruselas como tal, en su libro Lobby, ética, técnica y aplicación explica todo lo relacionado con esta actividad. Así, existen cuatro tipos de actores: las asociaciones cuyo objeto social es hacer lobby las empresas o grupos empresariales, los grupos de presión (ONG s, consumidores, grupos religiosos... y, por último, los consultores externos. Estos últimos se pueden dividir en abogados, periodistas, licenciados en ciencias políticas y todos los que hayan desempeñado un cargo en la Administración: ex gobernantes, ex diputados... En Washington se dice que los viejos senadores nunca mueren, se transforman en lobbystas asegura Martins Lampreia en su obra. En definitiva, para los expertos, la solución pasa por su regulación, ya que hablar de lobby en otros países democráticos no es ni peyorativo, ni se confunde con tráfico de influencias. Es más, es perfectamente normal que la sociedad civil ejerza presión sobre los gobernantes en defensa de sus intereses. ¿Quién teme pues al lobby feroz? OTRAS VIDAS DESPUÉS DE LA POLÍTICA Pedro Pérez Presidente de Itinere El actual presidente de la concesionaria de autopistas fue presidente de Tabacalera entre 1993 y 1996, y secretario de Estado de Economía con Carlos Solchaga en el Gobierno de Felipe González, entre 1988 y 1993. Presidió el Icex y fue elegido en 1984 director ejecutivo del FMI. Rodrigo Rato Lazard, Santander, Criteria Vicepresidente económico del Gobierno Aznar desde 1996, asumía la máxima responsabilidad del FMI entre 2004 y 2007, cuando volvió a España dejando clara su intención de no retornar a la actividad política. Ya en diciembre, fichaba como director general senior de Lazard. Miguel Martín Presidente de la AEB Subgobernador del Banco de España entre 1992- 2000, es desde 2006 el presidente de la patronal bancaria. Tuvo un papel destacado en los gobiernos de la transición: director general del Tesoro, subsecretario de Presupuesto y subsecretario de Economía. Narcís Serra Presidente Caixa Cataluña Formó parte del primer gabinete socialista con Felipe González en 1982, como ministro de Defensa. Desde 1991 ocupó la vicepresidencia del Gobierno, hasta su dimisión en 1995. Entre 1996 y 2000, secretario general del PSC. En 2005 fue nombrado presidente de Caixa Cataluña.