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34 ESPAÑA DOMINGO 4 s 5 s 2008 ABC Frutos renuncia a la reelección en el PCE y arremete contra Llamazares En IU se ha levantado un pequeño altar para que el gran líder pudiera expresarse S. E. MADRID. Francisco Frutos no se presentará a la reelección como secretario general del Partido Comunista de España (PCE) en el congreso que esta formación celebrará el año que viene, aunque seguirá vinculado a la organización. Frutos, en una entrevista a la agencia Efe, anuncia esta decisión después de casi diez años al frente del PCE y también confirma que no se presentará como candidato a coordinador general de Izquierda unida en la IX Asamblea. El dirigente comunista hace un balance positivo de su etapa al frente del partido, pero afirma que ya está cansado y considera que al PCE se le exige que esté más al loro Frutos comenta que se presentó a la reelección como secretario general en el XVII Congreso del PCE en 2005 porque se lo pidieron y asegura que seguirá trabajando para el partido después del próximo congreso. El dirigente del PCE fue elegido por unanimidad secretario general el 7 de diciembre de 1998 y se convirtió en el cuarto líder del Partido Comunista de España en la democracia tras Santiago Carrillo, Gerardo Iglesias y Julio Anguita. Asimismo, Frutos (Calella de la Costa, Barcelona, 1939) no aspirará al puesto de coordinador general de IU, que se elegirá en la Asamblea en octubre y al que tampoco se presentará el actual líder, Gaspar Llamazares. Según el secretario general del PCE, Izquierda Unida se encuentra en una situación muy delicada y tiene un problema serio lo que requiere esfuerzo e inteligencia política para salir adelante de esta crisis Frutos cree que en el cónclave de IU no se debe elegir a un coordinador general, sino que se tiene que fijar una dirección colectiva y colegiada Defiendo una cosa total y radicalmente diferente a este concepto que se conoce como liderazgo apostilla el líder del PCE, quien señala que en su partido han intentado en los últimos años trabajar de forma más colectiva y dando juego a todo el mundo En este sentido, opina que durante los últimos ocho años progresivamente se ha intentado liquidar cualquier otra personalidad dentro de IU que no fuera el propio coordinador Señala que se ha levantado un pequeño altar para que el gran líder pudiera expresarse lo que da la impresión de que en IU lo único que existía era Gaspar Llamazares, cuando hay muchos hombres y mujeres dentro de IU que tienen actitud, capacidad política y buen discurso La sociedad, que tiene que apoyar y votar a IU, tiene que ver que es un colectivo que funciona, que no es una persona sola en un momento determinado que habla de todo, del sexo de los ángeles a la guerra de Irak pasando por cualquier otro problema declara. Frutos lamenta que el núcleo de dirección que está en torno a Llamazares ha marginado al resto de la gente Por ello, cree que esta forma de dirección sectaria y oportunista hace que la organización cada vez se vaya debilitando Un núcleo de dirección fracasado no puede pretender continuar dirigiendo IU advierte Frutos. ZP, una marca con éxito En el PP se desgañitan preguntándose por qué tanto fervor con las ministras y tanta crítica a su elección de una mujer como portavoz, pero no es comparable. La derecha está en el ruido, y la izquierda, abandonada la ideología, en el marketing dríguez Zapatero significaba, simplemente, ZP, una sorpresa en el escenario de la política que, sin más, podía ser presidente. Otros, aun quejosos, admitían que, en los nuevos tiempos de la imagen y las marcas, el procedimiento ideado por los publicistas podía tener éxito aunque, tras las elecciones, habría que volver al programa y al viejo, aunque actualizado, proyecto centenario del PSOE. ciones en múltiples campos modificaba el planteamiento pero, en cuanto se renovó la confianza en las urnas al PSOE, vuelve a presentarse al presidente Zapatero como el hacedor único, con un partido en el que los acallados disidentes han sido abducidos y un Gobierno a su entera medida, de un programa a su imagen y semejanza, es decir, que responda a su imagen de marca. ZP es ahora el proyecto de desarrollo científico (sin un programa educativo serio y unas propuestas económicas realistas) de la igualdad (entre hombres y mujeres, sin un proyecto solvente para la Justicia y la prevalencia de los derechos ciudadanos) y la nebulosa de la lucha contra el cambio climático en un país que ni se ha tomado en serio el acuerdo de Kyoto ni ha resuelto asuntos tan elementales como el del agua. A la postre, la imagen y el marketing han devenido la ideología. Durante la primera legislatura, el pensamiento socialista ha sido la resultante de la negociación y no una conclusión ideológica: un pacto con el resto de la izquierda o con los nacionalistas es lo que de verdad se quería y constituía, además, la posibilidad de que todos -los elegidos- -estuvieran contentos. Había más talante sea eso lo que fuera, que socialdemocracia. No se cedía, porque no había un planteamiento intelectual previo, sino la búsqueda de un acuerdo, la preponderancia de una marca que dejara fuera de la feria del marketing, y de la pedagogía, a la derecha. Le salió bien, sobre todo por culpa de la derecha, que creyó que levantando la voz se dejaban de ver las luces de neón. Ahora, ya casi sin nadie con quien pactar, el PSOE no vuelve a una doctrina, la de siempre o la renovada, sino a una nueva operación de mercadotecnia basada en la modernidad pero falta de una sostenida posición ideológica: igualdad de género y medidas asistenciales iguales para los ricos y los pobres, una economía tecnológica sin fundamentos educativos ni separación de poderes, lucha contra el cambio climático sin criterios para el agua o el precio de los alimentos. En el PP se desgañitan preguntándose por qué tanto fervor con las ministras y tanta crítica a su elección de una mujer como portavoz parlamentario, pero no son factores comparables. La derecha está en el ruido y el barullo ideológico. La izquierda, abandonada la ideología, en el marketing. Si alguien quiere algo, se le dice- -como si se tratase de un anuncio- -ZP. Germán Yanke IU no es una persona sola Cuando los asesores electorales del presidente Rodríguez Zapatero inventaron lo de ZP (que aludía tanto a su apellido como al mensaje Zapatero Presidente) e idearon una campaña que parecía colocar en el mercado más una marca que un programa político, hubo quienes, en el campo socialista se llevaron las manos a la cabeza. Unos se negaban a que un proyecto político, del que poco antes se había tratado de vender su antigüedad de cien años, se convirtiera en una operación de marketing, más aún, en una marca personal en la que los colores, el peinado, el traje y los modos del candidato eran el elemento fundamental. Se trataba de un paso adelante, sin duda, en las técnicas publicitarias de las campañas políticas, que nada tenía que ver incluso con la presentación pública de Felipe González, a pesar del impacto de su personalidad y maneras en el electorado socialista. González significaba el cambio y hasta la derecha podía enumerar alguno de sus contenidos políticos. Ro- Gobierno radical Durante la pasada legislatura, el PP ha tachado la acción del Gobierno de radical pero no ha sido el único. También en la izquierda, aunque no siempre significando lo mismo, se han escuchado a menudo quejas basadas en el supuesto de que una política que podía considerarse radical en algunas cuestiones abandonaba las tradicionales aspiraciones sociales y la utilización de los recursos presupuestarios en favor de los grupos más desfavorecidos. Más igualdad, más Estado del Bienestar, se venía a decir, y menos continuidad de la política económica heredada de la derecha y menos empeño en modificar el modelo de Estado bajo la presión nacionalista y las tensiones identitarias Parecía que la última campaña, avanzada ya con la marca del Gobierno de España proveyendo asistencia y solu- Francisco Frutos no se ha separado de la bandera preconstitucional durante su mandato EFE