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26 ESPAÑA EN LA MUERTE DE LEOPOLDO CALVO- SOTELO UNA VIDA EN IMÁGENES DOMINGO 4 s 5 s 2008 ABC Con su madre, Mercedes Bustelo, y sus hermanas en la playa de Reinante en 1930 ción democrática. Los que no le han conocido, quizá no sepan que fue- -por encima de todo- un auténtico padre de familia. El título de sus últimas memorias Pláticas de Familia constituye algo más que una frase improvisada. Es, por el contrario, la manera que él tenía de explicar hasta qué punto su mujer y sus hijos habían sido la referencia esencial en su vida pública. Tuve la enorme fortuna, no sólo de gozar de la amistad del presidente del Gobierno de España, sino de compartirla con la de su hijo mayor, Leopoldo, con quien colaboré durante cinco años en el Ministerio del Interior. Hablé mucho más con él cuando ya no era presidente del Gobierno, pero cuando su experiencia y su sabiduría se habían agigantado, fruto también de la lejanía de la ambición lógica de quienes se sitúan en la primera línea de la política. Es cuando aprendí más de él, cuando reconocí su pasión por España y por la Libertad, ABC Jaime Mayor Oreja PASIÓN POR ESPAÑA eopoldo Calvo- Sotelo era diferente. De toda su trayectoria personal y política, lo que más destacaría es su propia personalidad. Podía haber sido recordado como un brillante Ingeniero de Caminos, o un gestor de empresas, o incluso como académico o escritor, pero escogió la actividad política para demostrar y confirmar su capacidad de servicio a los demás. No voy a rememorar los jalones más importantes de su actividad pública; con seguridad, otros muchos lo van a hacer recordando momentos trascendentales de nuestra transi- L cuando comprendí que hay personas que tienen un sentido del Estado y cuando me dí cuenta de que en España hay monárquicos de verdad. Este ejemplar padre de familia ejerció siempre como tal. Estuvo permanentemente en la política con mayúsculas Es verdad que coincidíamos en ideas, incluso en simpatías y opciones políticas, pero sus reflexiones, sus consejos, siempre estaban por encima de la confrontación partidaria, siempre por encima de la melé y siempre fiel a la Transición ejemplar impulsada por Su Majestad el Rey y Adolfo Suárez. España, la Democracia, la Monarquía y la Libertad estaban siempre en la primera línea de sus referencias permanentes, con el refuerzo de sus convicciones personales religiosas y familiares. Por ello, hoy hay muchos españoles que nos sentimos huérfanos y que recordamos a Pilar, a sus hijos, a sus hermanos, en definitiva, a su familia, de la que hoy nos sentimos de algún modo parte. El día de su boda con Pilar Ibáñez- Martín, en 1954 ABC El entonces presidente, en agosto de 1982, practicando windsurf en Ribadeo (Lugo) ABC Calvo- Sotelo con su mujer, Pilar, en La Moncloa, en 1981 ABC