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ABC DOMINGO 4 s 5 s 2008 OPINIÓN 11 CÁRCEL POR CONDUCIR SIN CARNÉ ban una carrera no la terminaron nunca, porque comEGURAMENTE usted, cuando se ha enterado de probaron que con el carné de Nuevas Generaciones o de que van a imponer pena de cárcel por conducir sin las Juventudes Socialistas podían vivir perfectamente, carné, habrá creído, como servidor, que era por no estabulados en los pesebres del aparato del partido y en llevar encima la antigua cartulina rosácea o el actual pole position para hacer un carrerón político? plástico con formato de tarjeta de crédito, el único docuDeberíamos pedir, empero, el carné a los que ejercen mento oficial donde pone lo que somos y algunos no el poder. La compañía del gas nos exige que el tío que quieren que seamos: Reino de España Y habrá pensanos arregla la caldera de agua caliente tenga carné ofido que es una barbaridad meter en la cárcel a un tío por cial de instalador, pero al que han nombrado miolvidarse el carné sobre el piano o por no llevarnistro de Industria no le han pedido carné algulo encima cuando en bañador y en camiseta de no de experiencia en la materia. A Zaplana le propaganda chunguísima vuelve de la playa. Mehan buscado una mamela de cinco estrellas en nos mal que lo han matizado: hay cárcel, sí, por Telefónica para que se ocupe de las relaciones conducir sin carné, pero cuando no se tiene porde la compañía con la Unión Europea, pero ¿tieque se ha perdido tacita a tacita en rebaja de punne carné de operador continental, o tocará de oítos por infracciones, o cuando aún no se ha sacado, tirando de agenda y de cafelitos como Miendo, o cuando se lo ha retirado a uno el juez por mano? En la carretera, cierto, ponemos en pelijuego peligroso y tarjeta roja. ANTONIO gro la vida de los demás y por eso está muy bien A mí me parece muy bien que sean inflexiBURGOS la mano dura. Pero en el camino de la política o bles con el carné. Ojalá todas las leyes se aplicade la empresa son muchos miles de millones del común ran tan a rajatabla como las de circulación. Doy un ejemlos que apalean quienes, sin carné, no tienen la menor plo: a un alcalde vasco o catalán lo pueden meter en la especialización en nada. Me sorprende que todo el que cárcel si lo pillan conduciendo sin carné, pero se va de sale del Gobierno sea inmediatamente apalancado en rositas si convoca un pleno para negarse a poner la banuna empresa pública o privada; pero no de chico de los dera de España en el balcón del Ayuntamiento, como esrecados, cargo que le vendría ancho a algunos, sino de tá mandado por las leyes del Reino que dice ese permiso presidente, ¡hala! Y la otra, la hija del revistero taurino es nuestra nación. Los pederastas se escapan por colleque quería acabar ella solita con la Fiesta Nacional, a la ras de la acción de la justicia y los maltratadores de hemOCDE, embajadora sin carné. ¿Tiene acaso carné de bras, aunque tengan orden de alejamiento, campan por conducir oposición Soraya, esa niñata intercambiable sus respetos... porque sus fechorías no tienen nada que con la igualitaria Bibiana? (Con Soraya, como es de dever con la circulación. Si hubiera sido por el carné de rechas, te puedes meter sin que te llamen machista) conducir, el asesinato de la niña Mari Luz Cortés nunca ¿Tiene carné de saber distinguir las estrellas de corose habría producido, y sus atribulados padre y abuelo nel de las de capitán la futura mamá que han puesto de no recorrerían las Españas en recolecta de firmas para ministra de Defensa, y de la que por cierto nadie defienpedir la perpetua, porque al criminal lo habrían encarde a los militares? celado por llevar un Ford Fiesta sin permiso. Nada, nada: a exigir carnés se ha dicho. Carnés de deEspaña es tierra de carnés. Hay quien vive del carné, mócratas mismo, que sabe usted que son los que expiy no precisamente de conducir. ¿Cuántos españoles viden y exigen los totalitarios que están encantados con ven tan ricamente, sin dar golpe, del carné del PSOE, nuestra amistad de peaje con el demócrata Fidel Castro, del carné del PP, del carné de liberado de Comisiones o con el demócrata Evo Morales y con el demócrata Hugo UGT? Un buen carné da más posibilidades de trabajo Chávez. que el mejor título universitario. ¿Cuántos que estudia- EL RECUADRO UNA RAYA EN EL AGUA S LEOPOLDO I EL DISCRETO E dejaron un marrón pavoroso que era para salir corriendo y no parar hasta que se acabara el resuello. Se necesitaba mucho patriotismo y mucha presencia de ánimo para enfrentarse a aquel descalzaperros endiablado. Suárez, achicharrado y exánime, se había olvidado de gobernar, y el país estaba colapsado por una crisis política, social y económica. ETA ponía sobre la mesa casi cien muertos al año. Los militares agitaban los sables en los cuartos de banderas. La izquierda embestía la puerta del poder con un ariete de desestabilización permanente. Y la UCD ardía en un incendio IGNACIO de conspiración tan cainita CAMACHO como suicida. Para colmo el día de su investidura entró Tejero en las Cortes diciendo tacos y pegando tiros. Cualquiera hubiese huido de la responsabilidad, aparta de mí este cáliz, y renunciado a lidiar aquel toro corniveleto e imposible. Pero Leopoldo Calvo Sotelo, que no era carismático ni demiurgo, sino gélido, sobrio y algo estatuario, tiró de sangre fría, se abrió de capa, paró y templó. Mandar no pudo, pero ya era más que suficiente. Durante dieciocho meses de órdago, sometido a la presión extenuante de una jauría en la que no resultaba fácil distinguir a los adversarios de los colegas, se dedicó a impedir que la flamante democracia española se fuese por el sumidero. Hombre sensato y pragmático, sabía desde el principio que poco podía hacer sino tratar de tapar los desagües y no romper nada más de lo que ya estaba destrozado. No logró evitar que el centrismo, aquel invento milagroso con el que Suárez cambió de régimen, se liquidase a sí mismo abriéndose en canal, ni contó con la ayuda de un socialismo dispuesto a abrasarlo sin piedad para acelerar su inevitable llegada al poder. Pero sin duda lo peor fue el desgaste al que le sometieron desde sus propias filas; al fin y al cabo, los enemigos tienen sobre los amigos la ventaja de que no te pueden traicionar. Como presidente hizo lo que pudo, o lo que le dejaron, pero como ex resultó ejemplar. Todos los demás han tratado de un modo u otro de proyectar su sombra más allá del poder, pero Calvo Sotelo se retiró de verdad, apartándose de los focos con la conciencia del deber cumplido y la misión terminada. Entregó las llaves y salió con las manos limpias. Ni siquiera se vengó de nadie en sus memorias, donde dejó que la ironía edulcorase los reproches y sustituyó el ajuste de cuentas por un altanero y elegante suspiro de melancolía. Fue él quien cerró la cremallera de la Transición; Felipe abrochó el saco y lo tiró al mar sin contemplaciones para comenzar una etapa nueva. Desde entonces Leopoldo Calvo Sotelo ha sido una referencia de dignidad prudente y comedida como su propio carácter: moderado, serio, metódico, posibilista y discreto. Tenía fama de altivo y cáustico, pero quizá se debiese a que era muy culto, lo que siempre provoca sospechas en el páramo intelectual de la política. El tiempo, que lo escogió en momentos tan ingratos, ha huido de él, como escribió Proust, volando hacia la memoria de aquellos años sin excusa. Si pudiese, sonreiría con escéptica retranca cuando los que le amargaron su breve mandato elogien su temple moral en los funerales de Estado. L