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ABC SÁBADO 3 s 5 s 2008 MADRID 59 Literatura hecha arte Una exposición recrea el universo de los libros objeto. Cortazar, Aub o Paz son algunos de los autores que convirtieron sus palabras no sólo en objeto de lectura sino en objeto artístico POR VANESSA JOB VALLE FOTOS: IGNACIO GIL MADRID. Hervir un libro y envasarlo, recortar cada frase de un poema y esconderlas dentro de una botella, atravesar dos libros de Romeo y Julieta con una estaca metálica, encontrar un texto de dos pisos escrito por Julio Cortazar o ver un libro en forma de acordeón creado por Octavio Paz, no es cuestión de locura. El Centro de Ciencias Humanas y Sociales presenta una colección de libros de autores hispanoamericanos mostrados como arte objeto hasta el 20 de mayo en su sede de la calle de Albasanz 26. La exposición se llama Esto no es un libro y rompe con la idea clásica de los libros, al experimentar en cuanto a su forma. Los libros objeto son pequeñas ediciones realizadas de forma artesanal, muchas veces pagadas por el autor, que se distribuyen al margen de los círculos comerciales habituales y en las que el escritor elimina las fronteras clásicas del libro para investigar lenguajes, propuestas e ideas El comisario de la exposición y crítico literario de ABC, Jesús Marchamalo asegura que la muestra es un recorrido por ediciones de autor de libros que trascienden el lenguaje con nuevas propuestas. Son como poemas visuales y garantiza que los asistentes se sorprenderán con las formas, tamaños, colores y materiales que contienen las vitrinas Octavio Paz publicó Blanco (1957) que es un libro plegado en forma de acordeón que posibilita diferentes lecturas dependiendo de cómo se acomoden las columnas y colores en cada una de sus páginas. Además se puede apreciar el experimento que Julio Cortazar hizo con la primera edición de su libro Último Round en 1969. Su volumen, un texto en dos pisos, puede leerse conjunta o independiente según se acceda primero a un piso, y luego a otro, o a los dos al tiempo. En la muestra se pueden apreciar libros objeto de Francisco Pino, Max Aub, Antonio Gómex, Eduardo Scala, José Miguel Ullán, José Luis Castillejos, Luis Alberto Cuenca, Oliverio Girondo, Oquendo de Amat, Óscar Sánchez Lozano, Martí i Pol, entre otros. Sobre estas líneas Vrindaban de Octavio Paz. Arriba, Disparos de luz de Antonio Gómez La campaña Libro solidario lleva la aportación de Madrid hasta Honduras ABC MADRID. Centenares de madrileños entregaron ayer sus libros a la novena edición de la campaña Libro solidario Este año, su aportación se destinará a 50 bibliotecas de Honduras, ubicadas en 16 departamentos administrativos del país centroamericano. La elección de Honduras como país beneficiario se debe a la estrategia de abarcar a todos los países de habla hispana. Este año se han incorporado los municipios de Alcalá de Henares, Alcobendas, Alcorcón, Fuenlabrada, Móstoles y Torrejón de Ardoz, en los que se ha llevado a cabo la recogida de textos a través de las bibliotecas durante la última quincena de abril y en las que se han conseguido alrededor de 30.000 publicaciones. Entre los madrileños que ayer acudieron a la carpa instalada en la Puerta de Toledo destacaron el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz- Gallardón, y el consejero de Cultura, Santiago Fisas. El regidor eligió el libro Madrid en 1808. El relato de un actor de Rafael Pérez, un texto curioso -dijo- -por estar escrito por un actor de la época sobre todo lo que ocurrió en torno al 2 de mayo de 1808 y cuyo ánimo no era ser publicado. Este libro, según contó el alcalde, permaneció ocultó en una buhardilla muchos años hasta que fue descubierto. Frente a los relatos históricos, aporta- -según Gallardón- -la forma de entender los hechos por un testigo de la época. Santiago Fisas entregó Historia de España de Julio Baldeón, Josep Pérez y Santos Juliá, así como La enfermera de Brunete de Manuel Maristany, Hoy, Júpiter de Luis Landero, y El cuarto de atrás de Carmen Martín Gaite. En la pasada edición se enviaron a Colombia 52.290 volúmenes, de los cuales 14.000 correspondían a literatura infantil y juvenil. Desde que se puso en marcha esta iniciativa, los países beneficiarios han sido Venezuela, Nicaragua, Ecuador, Perú, República Dominicana, Brasil, Guatemala y Colombia.