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S 6 3 5 08 ROSA BELMONTE LA VACA QUE RÍE 22 S 6 LOS SÁBADOS DE ¿Dónde estás apostrophes? Cher, en todo su delirante esplendor, o por qué Tom Cruise abrazó la Cienciología AP Estaba escrito. a pobre Monna Bell, que murió el 21 de abril sin mucho ruido por aquí, ya había desaparecido premonitoriamente del disco recopilatorio de Almodóvar. Del segundo B. S. O. Almodóvar 2007) porque en el primero Las canciones de Almodóvar 1997) sí estaba. En el cine del director manchego, las canciones, tan bien elegidas, son parte del guión y no un adorno para hacer bonito (aunque quedan muy bien) Pero no es el único que sabe hacerlo. Pasa también al final del episodio piloto de Daños y perjuicios cuando hemos descubierto que Patty Hewes (Glenn Close) es un bicho de cuidado y, de pronto, se escucha I think I smell a rat de los White Stripes, ejemplo de canción perfectamente elegida para la trama y la tensión del momento. La de Monna Bell en el primer recopilatorio de Almodóvar Estaba escrito era la única aportación de Pepi, Luci, Bom... película que también se cayó del cartel. Se ve que Albert Pla (de Carne trémula era más importante. Vale que se hayan suprimido varias de las loqueras de Almodóvar McNamara porque había que hacer sitio a muchas joyas (como Paco Rabal en Truhanes con La Zarzamora no me canso de escuchar Las espigadoras Pero quitar a la deliciosa Monna Bell ha sido al- L go así como despreciar la memoria histórica de la canción ligera, el festival de Benidorm, Pasapoga, El día de los enamorados Tómbola Comunicando o Un telegrama Eso que ya sólo te mandan cuando se te ha muerto alguien. Partícula elemental. ichel Houellebecq es uno de mis tíos raros vivos favoritos. Tan raro que obviamente era el más indicado para biografiar al pirado de H. P. Lovercraft. Sólo una vez he estado cerca de él (de Houllebecq, claro) escuchándolo hablar bajito. Desprendía rareza. Preferí entrevistar a Catherine Millet, que también estaba por allí y me causaba menos impresión. Aunque, como a todo hay quien gane, la que de verdad da miedo es la madre de Houellebecq, partícula elemental de su obra que, harta de que el niño la ponga verde Como madre has sido abyecta e indigna le decía en una carta) se ha descolgado con La inocente pieza de descargo y libro que saldrá a la venta en Francia el 7 de mayo. M Que le den por saco. No tengo nada que decir. Pero si por mala suerte vuelve a sacar mi nombre, se va a llevar un bastonazo en la cara que le partirá los dientes, ¡seguro! amenaza la dama. Bueno, parece que la señora Reccaldi, cuya foto ya resulta amenazante, sí tenía algo que decir. En estos casos siempre echo en falta un ¿Dónde estás corazón? literario. Un ¿Dónde estás apostrophes? In Out. o sé en qué estará pensando Cher. Va al programa de Oprah Winfrey (uno grabado en Las Vegas, no en Chicago, y que todavía no se ha emitido) y suelta la bomba de que tuvo un lío con Tom Cruise en los años 80, cuando ella estaba a punto de cumplir 40 y él tenía 23. Definitivamente, los 80 fueron un peligro, y no sólo por la guerra de las galaxias de Reagan o don Ciruelo y doña Croqueta. Este episodio recuerda (bueno, a mí sí, tengo una mente para la televisión y un cuerpo para el sofá) a Will Grace A la obsesión de Jack, el más gay de todos los personajes de la serie, con Cher (la llega a conocer en un bar pero la confunde con una drag queen) Tía, eres Cher (vale, en el gaymómetro lo mismo daría que fueras Liza Minnelli) y él es Tom Cruise. O sea. N Michel Houellebecq es uno de mis tíos raros favoritos. Tan raro que obviamente era el más indicado para biografiar al pirado de H. P. Lovecraft. Pero atención a su madre