Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
12- 13 S 6 LOS SÁBADOS DE LUGAR DE LA VIDA Lo exótico Sortija de esmeraldas y diamantes, de la colección Pom Pom Mónica FernándezAceytuno La nueva casa ¿A que apetece pasear aquí? Era una antigua fábrica de chocolates de los años 50 y está situada en la zona más emergente de Milán. Ahora es la nueva sede de esta firma que se reinventa sin cesar. En ella se albergan los espacios de Pomellato y de Dodo (su otra línea) decorados en dos estilos totalmente diferentes, de acuerdo con el público al que se dirigen, y separadas por un jardín acuático central con fuentes y setos de bambú. Son 8000 metros divididos en cuatro plantas, diseño de Steffano Baccari cree que se utilizarán en el futuro? -No creo que haya materiales nuevos, pues todos son elementos de la naturaleza y en eso es difícil innovar. Aunque lo que sí que intentamos es reutilizar: por ejemplo, en el 2002 reintrodujimos el azabache, un fósil muy utilizado en Inglaterra en el siglo XIX, cuando la Reina Victoria estaba de luto y la joya negra era la única apropiada para la corte. Luego cayó en el olvido, pero nosotros lo adaptamos a las líneas actuales. Ha resultado fantástico, ligero y muy elástico y se puede usar en formas grandes sin que pesen mucho. Otro ejemplo: en la colección 2007 recuperamos el camafeo, también en desuso, en una línea llamada Eva. En su tiempo los camafeos estaban hechos con marfil pero hoy día está prohibido por lo que pensamos en el papá del marfil es decir, en el colmillo de mamut fósil, ya que siendo fósil, sí se puede utilizar, ¿Cual es su metal preferido? -El oro rosa. ¿Y como piedra? -Mi preferida es la turmalina rosa y tengo un amor desenfrenado a la del color lampone (frambuesa) que ya es dificilísima de encontrar- ¿Por qué? ¿Dónde se encontraba esa turmalina? -Pues por donde ahora anda Bin Laden... Hay otras minas en Brasil y en algunos países africanos también bastante complicados. -Tenemos la idea de que todo vuelve. ¿Los diseños en joyería también son cíclicos? -Creo que nada se crea y nada se destruye, sino que se reinterpreta. Estamos actualmente en un período muy romántico en la moda, en la decoración, en todo... Y nuestro modo de representar romanticismo es el nudo de amor Forever Es una reinterpretación, pues el nudo del amor siempre ha existido... -Y si soñamos un poco ¿cómo ve adornada a la mujer dentro de cien años? -Eso yo no lo puedo decir, lo dirán los creativos, pero yo pienso que hay conceptos como el minimalismo que se han acabado. Creo que somos una cultura un poco decadente, necesitamos volver a recuperar valores. ubo en el diecisiete un pintor neerlandés que tras volver de Brasil no pudo pintar otra cosa que sus paisajes. Su nombre es Frans Post y de él me han escrito porque a mí me está pasando un poco lo mismo: que aunque haya vuelto, aún no he podido volver de Brasil. Ya no es sólo la temperatura cuando te levantas por la mañana y tienes el mar delante y el sol ya te quema, mientras te dispones a desayunar con toda suerte de colores en las frutas. Es todo. Y aquí hago un inciso porque me contaron que un español llegó tan cansado que no se vio con fuerzas para bajar a desayunar y al pedir el desayuno en la habitación precisó que, por favor, le subieran un plato de frutas exóticas. Le llevaron manzanas, uvas y peras. Todo en Brasil es exótico. Y en cada cuneta, sin haber sido cultivadas, se ven las alegrías rojas que nacen silvestres y no en macetas o en parterres, y así es también la propia alegría de esta tierra: algo espontáneo. Los domingos y los días feriados cierran al tráfico Ipanema y se llena de gente que anda, corre, lleva el cochecito del niño, o monta en bicicleta. Es como una vuelta a la infancia cuando estás esperando a que te arreglen una de las bicis cochambrosas que te alquilan para recorrer unas calles de aceras anchas como mareas. Y en cada esquina, un galeto sombreado por unos árboles de los que caen flores exóticas. Acaban de abrir en Copacabana unos nuevos quioscos que parecen irreales, de lo hermosos, también llenos de racimos de cocos, como en los más viejos, pero cuyas sombrillas se iluminan de noche sobre la oscuridad de la playa. Y no digo que no esté bonito todo esto, que acabo de ver a los vencejos volar muy altos por aquí encima, y que está la glicinia blanca de la entrada, donde los pollos de golondrina ensayan sus primeros vuelos, llena de racimos blancos, y la hierba tan verde que se diría que ha sido recién sembrada. Pero me pasa como al pintor que no quiso dejar de pintar lo que había visto, para seguir allí de alguna manera, o al que pidió frutas exóticas y le trajeron las frutas de las tierras más lejanas. Lo exótico es siempre lo que no tenemos. www. monicafernandez- aceytuno. com H