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4 EDITORIALES SÁBADO 3 s 5 s 2008 ABC DIRECTOR GENERAL: JOSÉ LUIS ROMERO DIRECTOR: ÁNGEL EXPÓSITO MORA Director Adjunto: Eduardo San Martín. Subdirectores: Santiago Castelo, Fernando R. Lafuente, Alberto Pérez, Alberto Aguirre de Cárcer, José Antonio Navas y Pablo Planas. Jefes de Área: Jaime González (Opinión) J. L. Jaraba (España) Miguel Salvatierra (Internacional) Ángel Laso (Economía) Juan Cierco (Cultura, Ciencia y Deportes) Mayte Alcaraz (Fin de Semana) Jesús Aycart (Arte) Adjuntos al director: Ramón Pérez- Maura, Enrique Ortego y Ángel Collado. Redactores jefes: V. A. Pérez (Continuidad) A. Martínez (Política) M. Erice (Internacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura y Espectáculos) J. M. Mata (Deportes) F. Álvarez (Comunicación- TV) A. Sotillo (S 6 y D 7) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) y S. Guijarro. PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA CONSEJERO DELEGADO: JOSÉ MANUEL VARGAS PRESIDENTE DE HONOR: GUILLERMO LUCA DE TENA Área Financiera: Jorge Ortega Área de Márketing: Javier Caballero Área de Publicidad: Adolfo Pastor Área Técnica: José Cañizares Área de Recursos Humanos: Raquel Herrera EL LABORISMO SE DERRUMBA A peor derrota en cuarenta años parece un síntoma lo bastante evidente como para pensar que el largo periodo de dominio laborista en la política británica está llegando a su fin. Eran unas municipales solamente en Inglaterra y Gales, pero es indiscutible que una elemental proyección de los resultados de este fin de semana habría situado al frente del Gobierno al conservador David Cameron con una más que holgada mayoría parlamentaria. Para el actual primer ministro, Gordon Brown, no hay consuelo posible ni argumento capaz de disimular una evidencia como la que le han transmitido las urnas. El laborismo parece haber entrado en la etapa final de un largo periodo de dominio de la política británica en el que pretendió llevar a cabo una renovación intelectual de la izquierda, pero no ha logrado salir de sus laberintos ideológicos. La derrota es tanto o más sangrante para los laboristas porque no solamente han sido batidos por los conservadores, lo que entra dentro de la normalidad, sino que se han quedado por detrás de los liberal- demócratas en número de votos. Aunque el reparto de concejales ha logrado suavizar los efectos de la catástrofe, la cifra final de sufragios es otra de estas evidencias incontestables que confirman la debacle de los laboristas. Muchos analistas intentarán calcular ahora si esta catástrofe se habría producido en el caso de que Tony Blair hubiera continuado en el puesto, en lugar de dejar paso a su amigo y correligionario. Se trata de un vano ejercicio, porque el hecho es que en este momento el responsable de las riendas del Gobierno es Brown y es él quien debe recoger los frutos- -por amargos que sean- -que ha cosechado el laborismo. Para los británicos, el estilo de este antiguo ministro de Economía que pasó a ponerse al frente del Ejecutivo no ha generado confianza y, mucho menos aún, en medio del terremoto en el sistema financiero que ha afectado a la economía británica con más fuerza que a otros países europeos. Un Gobierno que no ha sido capaz de reaccio- L nar con claridad y que, por el contrario, se ha mostrado vacilante y dubitativo en la estrategia idónea para afrontar la crisis, y que además ha amagado con la siempre dolorosa receta de subir los impuestos, no podía sino cosechar el descontento de los ciudadanos. Por el contrario, los conservadores de David Cameron han sabido acudir a esta convocatoria electoral con una imagen de solidez, unidad y coherencia- -sin descartar elementos excéntricos como el vencedor en Londres, Boris Jhonson- lo que demuestra otra vez que los electores prefieren confiar en partidos que prueban que tienen líderes capaces de liderar a sus seguidores con claridad y armonía, porque se supone que sabrán hacer lo mismo si se les confían las riendas del Gobierno. Hay pocas cosas que los laboristas puedan hacer en el año y algunos meses que quedan de legislatura. Primero, porque no es previsible que la situación de deterioro económico cambie radicalmente, Y segundo, en relación a los futuros gestos electoralistas y demagógicos, los laboristas ya son conscientes de que con los resultados de estas elecciones municipales en la mano lo más probable es que, en adelante, sus competidores liberal- demócratas sean los más beneficiados, porque a ellos han ido destinados ahora los votos que ha perdido el partido de Gordon Brown. Es posible que las campañas euroescépticas lideradas por un sector de los conservadores hayan hecho mella en la estabilidad del Gobierno laborista, pero sería un grave error que Brown tratase de recuperar votos con maniobras por este lado, en estos momentos cruciales en los que se está llevando a cabo la ratificación del Tratado de Lisboa. El mayor servicio que ha hecho el Partido Laborista a la UE y al Reino Unido- -y Tony Blair especialmente- -ha sido intentar reforzar los anclajes europeos de Gran Bretaña. Sería imperdonable que por intentar una improbable recuperación electoral se pusiera en juego este elemento estratégico fundamental. FALSA GRIETA EN GALICIA E L BNG pretende ahora desmarcarse de la nefasta gestión del bipartito gallego con un duro ataque a sus socios por parte de su portavoz en el Parlamento gallego. Los adjetivos aplicados a las consejerías dirigidas por el PSOE son muy llamativos; entre ellos, inexistente nula invisible o negativa Por contraste, se supone que los departamentos encabezados por un nacionalista merecen los máximos elogios, provocando así una grieta artificial entre los partidos aliados. Se trata, como es notorio, de una maniobra táctica de cara a las elecciones que tendrán lugar dentro de un año. El BNG es corresponsable del fracaso de un Ejecutivo débil y sin ideas, cuyo presidente, Emilio Pérez Touriño, resulta ahora descalificado por sus propios socios. No es creíble que las intenciones de los nacionalistas vayan más allá de una tormenta en un vaso de agua, puro oportunismo para rebañar algún voto suelto. La opinión pública no se llama a engaño: el BNG no tiene intención alguna de romper el tripartito porque todas sus expectativas pasan por una reedición de esta misma fórmula, mejorando en lo posible sus cuotas de poder. Unidos para superar juntos en escaños a Manuel Fraga, socialistas y nacionalistas han trabajado poco y mal, con una notable falta de coordinación y unos cuantos episodios de deslealtad mutua. Los electores deberán valorar, sin duda, esta nueva muestra de la desunión interna de un Ejecutivo a cuyos miembros sólo les une el interés coyuntural por repartirse el poder. MENOS MUERTES AL VOLANTE S iempre son dramáticas las muertes en carretera. La pasada madrugada murieron cuatro sevillanos de entre 18 y 21 años en el siniestro más grave en lo que va de puente, que hasta ayer se había cobrado una veintena de vidas. Sin embargo, las últimas estadísticas de la DGT invitan a un prudente optimismo. Con la premisa de que mientras se produzcan muertes al volante siempre habrá mucho trabajo por hacer- -concienciación social, mejora de la red viaria, campañas de prevención... lo cierto es que abril ha sido el cuarto mes consecutivo en el que se produjeron menos de 200 fallecidos en accidentes y que la siniestralidad se ha reducido en un 20 por ciento desde diciembre. Por el momento, hay 169 personas más con vida que en 2007. Con la cautela que aconseja el análisis de cifras provisionales para no incurrir en un nefasto triunfalismo, la tendencia apunta en la buena dirección, lo que probablemente es atribuible a la progresiva sensibilización de miles de conductores y al endurecimiento de las sanciones reguladas para paliar esta tragedia.