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ABC VIERNES 2 s 5 s 2008 VIERNES deESTRENO 81 Hay que enfrentarse a la vejez y a la muerte de manera natural Julieta Serrano s Actriz, protagonista de Un poco de chocolate Tras su presentación en Málaga, ha llegado a las pantallas Un poco de chocolate opera prima de Aitzol Aramaio, que protagonizan Julieta Serrano, Héctor Alterio, Bárbara Goenaga y Daniel Brühl JOSÉ EDUARDO ARENAS MADRID. Julieta Serrano forma junto a Héctor Alterio en Un poco de chocolate un dúo incombustible ante la vida y el futuro. En la adversidad, sus personajes- -dos hermanos de avanzada edad- -conservan una actitud positiva. Hablan del final del camino en un entorno con toques mágicos, en el que ella es el apoyo lúcido que percibe la degradación cerebral del hermano en un etéreo pasaje hacia el final y lo expresa con la increíble profundidad de sus ojos que lo dicen todo, a veces más de lo que ella quisiera como actriz. marido. Es un actor tan bueno y sensible que, lógicamente, te motiva Su declarada timidez nunca ha sido un obstáculo para ella a la hora de adaptarse a un equipo: El rodaje fue absolutamente maravilloso y plácido, aunque teníamos poco tiempo y se llevaba la producción muy ajustada Asegura que se disfruta del trabajo cuando notas que a la gente le gusta lo que está haciendo y se entrega. Parece el tópico de siempre, pero se creó una armonía en un equipo tan integrado que hace años que no había experimentado algo igual Su personaje participa en el fluir de la vida, como cuenta la historia y la novela de Unai Elorriaga Un tranvía en SP sin acentuar ningún tipo de drama ni sentimentalismo. Se enfrenta a la vejez y a la muerte como algo natural, porque la vida es así, un camino que nos conduce hacia ahí y tenemos que recibirlo de manera alegre. Ya has hecho un camino que te ha satisfecho en unos momentos y en otros no, evidentemente. En el transcurso del tiempo, él ha perdido a su mujer, yo a mi novio. Hay momentos duros, dramáticos y difíciles, y se refleja la admisión de que la vida también es alegre y que podemos ser, y somos, buenos a pesar de la violencia terrible que hay en el mundo, e igualmente dentro de nosotros, pero podemos rescatar esa parte de armonía y generosidad que apunta la película ¿Qué destacaría del filme para atraer al espectador? La 88 minutos EE. UU. 2008 105 minutos Género- -Thriller Director- -Jon Avnet Actores- -Al Pacino, Alicia Witt, Amy Brenneman, Leelee Sobieski Hartazón de Al Pacino E. RODRÍGUEZ MARCHANTE A Pacino, que le encanta escucharse, se le puede catalogar su filmografía por el volumen y el grado aguardentoso de su voz: desde el susurro ronco de sus grandes interpretaciones, hasta el chillido afilado de las peores. El profesor de universidad y psiquiatra forense Jack Gramm, personaje que interpreta Pacino en 88 minutos es de esos a los que les gusta gritar, lo cual coloca esta película de Pacino entre las flojillas... ¿Y qué es lo que grita Pacino durante esos 88 minutos ligeramente alargados? pues tantas chorradas que a uno le cuesta trabajo no tomarse como comedia este supuesto thriller El rumbo que toma el argumento está tan previsto como el del AVE a Sevilla, y la gracia consiste en ver cómo Al Pacino encarna al impresentable profesor, auténtico depredador sexual de todo lo que se mueve a su alrededor, lo que le da al thriller cómico un cierto toque surrealista: Al Pacino con su peinado a lo rupper y con una labia y un programa mental como de cantante de boleros se pasa hora y media pegado al móvil y revelándole al espectador multitud de secretos, la mayoría relacionados con que todas las mujeres que salen en la farsa, todas sin excepción, lo han perseguido o lo persiguen locas de amor. Hacia la mitad de la cinta, uno piensa: esto es que Jon Avnett, el director, ha escrito la historia junto a Pacino. Pero no, el guionista es otro, Gary Scott Thompson. Además de Al Pacino y de sus enamoradas (Alicia Witt, Deborah Kara Unger, Leelee Sobieski, Amy Brenemann... hay un psicópata que pretender matar a Pacino, lo que convierte la película en uno de eso productos tic- tac que empujarían al espectador a comerse sin miramientos las uñas. A mi modo de ver, dos cosas le impiden a la intriga cumplir su función: la primera es la torpe puesta en escena (Al Pacino con su móvil en la oreja) y la segunda, más clara, que enseguida te pones de parte del que amenaza a Pacino. Julieta Serrano, en una escena de la película actriz explica: Existen la bondad y la generosidad, la aceptación de lo que te sucede sin querer controlar, ni exigir, ni poseer a los demás. Si te abres y das, seguro que recibes sin pedir. La película es una fábula que, al igual que los cuentos, esconde una verdad muy profunda. Se ofrece en una clave aparentemente ligera, porque ha- ABC El soporte de Héctor Alterio Es la opera prima de Aitzol Aramaio detrás de la cámara. Julieta explica que todo lo resumido es labor de Aitzol, de lo que quiere y sabe sobre mi personaje, que es el soporte de Héctor, con el que trabajé en el año 1991 al formar compañía para interpretar Largo viaje de un día hacia la noche de Eugene O Neill. Él interpretaba a mi bla de algo etéreo y sensible Marcos y Roma (Bárbara Goenaga y Daniel Brühl) son la pareja joven que llega a sus vidas de manera inesperada para compartir sus anhelos, sus tristezas y un montón de preguntas. Más información sobre la película: www. unpocodechocolate. com Un poco de chocolate España 2008 Género- -Drama Director- -Aitzol Aramaio Actores- -Héctor Alterio, Daniel Brühl, Julieta Serrano, Bárbara Goenaga Las mejores intenciones FEDERICO MARÍN BELLÓN El primer largo de Aitzol Aramaio ofrece innegables ventajas: deja bien claro adónde nos quiere llevar y, por encima de todo, el destino es hermoso. Héctor, Julieta, Bárbara y Daniel son además cuatro guías fantásticos. que hacen hasta lo imposible para que el público se sienta transportado, no ya a un lugar, sino a un estado de ánimo. El personaje de Alterio pierde a ratos la cabeza, pero el corazón y las piernas le funcionan como nunca y ataca sin temor la cumbre que le propone el debutante, una empresa que sólo parecía posible sobre el papel original de la novela. Que Julieta Serrano mantenga el paso no vendrá marcado con signos de admiración en su currículum. Más llama la atención la facilidad con la que un mozalbete centroeuropeo se sienta a nuestra mesa sin dela- tarse en los modales. No diremos, por justificar el mal chiste, que Daniel Brül podría ser el salvador de nuestro cine, pero tampoco nos sobran los actores capaces de aprovechar la ventaja de la lengua para desprender una porción de la naturalidad que se gasta el alemán. Después de este esbozo algo abstracto del planteamiento utópico de la cinta, llena de alegres ocurrencias, el espectador puede aceptar como verdadera la insólita reacción de la pareja mayor cuando vuelve a casa y descubre al intruso, está en condiciones de asumir incluso las soluciones mágicas de la trama, sin perderse en el ir y venir de difuntos que perviven en la memoria dañada del protagonista. Su indulgencia no bastará, sin embargo, para pasar por alto la imposibilidad (o casi) de atrapar la magia. No basta con conjurar a los dioses y mezclar los ingredientes precisos para que ocurra el milagro justo cuando la cámara está en marcha. Más fácil es captar otro prodigio, la ternura que rezuma Bárbara Goenaga en cada plano. Con ánimo de no llenar la página de babas, bastará con decir que sus padres no exageraron con el nombre.