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78 VIERNES deESTRENO VIERNES 2 s 5 s 2008 ABC OTROS HABITANTES DEL UNIVERSO MARVEL QUE INVADEN EL CINE Spider- Man El Hombre Araña Spider- Man fue creado por Stan Lee y Steve Ditko en 1962 para una historieta aparecida en Amazing Fantasy Su identidad secreta es Peter Parker, un joven que adquiere asombrosos poderes tras ser picado por una araña radiactiva. X- Men La Patrulla X Un grupo de mutantes, ideados por Stan Lee y Jack Kirby en 1963, han adquirido superpoderes de forma natural por cambios en su estructura genética. El debate es su integración en una sociedad humana que les teme y que a la vez le necesita. El increíble Hulk La Masa Otro hallazgo de Lee y Kirby. La versión más famosa del cómic presenta un Hulk de color verde, de mente infantil, que tan sólo desea ser dejado en paz, pero que es forzado continuamente a pelear en diversas batallas por fuerzas que intentan capturarlo. Los 4 Fantásticos Poderes cósmicos Enésimo mina de oro del dúo dinámico Lee- Kirby, donde cuatro personajes obtienen superpoderes por una radiación cósmica. El equipo marcó el resurgimiento de Marvel Comics a principios de 1960, otorgándoles un lugar principal el el mundo del cómic. El Capitán América Héroe antinazi Pensado por Kirby y Joe Simon, apareció en los años 40. Héroe antinazi, protagonizó diversas historias en la Segunda Guerra Mundial, pero cayó en el olvido. Revivió en los 50 como héroe anti- comunista. Iron Man contra la industria bélica Un nuevo superhéroe se hace celuloide. Es Iron Man dirigida por Jon Favreau y protagonizada por Robert Downey Jr. donde el hombre que inventaba máquinas de guerra en el cómic original (Stark) se convierte en su principal enemigo ahora en el cine POR ANTONIO ASTORGA MADRID. Huérfano de Albert Hoffman, a Robert Downey Jr. no le queda más remedio que enfundarse la armadura roja y dorada de Iron Man para expiar sus pecados de juventud ante millones de espectadores, y viajar a otros mundos. Considerado como uno de los mejores actores de la generación de los 90 (ganó el Bafta británico al mejor actor, y estuvo nominado a un Oscar por Chaplin de 1992) las vidas de Iron man y del actor ex- convicto y confeso adicto a las drogas han corrido paralelas al abismo del acero. Si el héroe de la factoría Marvel al que ahora da vida ha dejado grandes muescas de su afición por el juego, el alcohol y las mujeres, la carrera de Robert Downey Jr. estuvo a punto de irse a esparragar por su debilidad hacia los estupefacientes, con los que coqueteó desde su infancia. Siguiendo el espíritu underground del cine de su señor padre, el neoyorquino se abocó al lado oscuro con un completo currículum de arrestos, reincidencias y violación de su libertad condicional. Por ello dio con sus huesos en la prisión de Corcoran (California) durante más de un año, hasta que salió en 2000. Estrenó siglo con un Globo monumental de Oro ganado por su actuación en la serie Ally McBeal pero volvió a cruzar la delgada línea que separa el bien del mal, hasta que en el año 2003 un juez puso punto y final a los tres años de condicional que Downey Jr. cumplía tras pasar una temporadita en el averno rehabilitándose y preparándose a rajatabla para ser el tipo con más hierro de la tierra. Iron Downey Jr. quiere redimirse ahora ante los ojos del público, que ve en los superhéroes su reencarnación en el cuadrilátero de las gestas imposibles. Iron Man es el alter ego del hombre de negro Tony Spark, un despiadado y multimillonario industrial forjado en el negocio de las armas. La reputación de Spark es tan buena como mala. Su rostro ha ilustrado los titulares de los periódicos tanto como la faz de Downey Jr. ha llenado la sección de Gente de ABC. roes son geniales, pero superhéroes que fabrican armas y luego crean su propia armadura, se la enfundan y pueden salir volando son el sueño de todo friqui confiesa Downey Jr. al que ha dirigido Jon Favreau El actor se preparó a conciencia. Esquinó los estupefacientes, y participó activamente en el desarrollo creativo de película y guión. Se machacó en las pesas y doctoró en las artes marciales para estar a la altura de la exigencia física del hombre de hierro. Hace un año decidí que quería en serio ganar algo de tamaño, lo que no es fácil cuando ya te acercas a los 40 observó Downey Jr. Antes de hacer el ridículo como un destripaterrones con mallas de cuerpo fofo, el hijo de Robert Downey Sr. entrenó con dureza para adquirir el premio extra de la fuerza en la máquina recreativa del cine. Como ya no es ningún chaval, principió reforzando tendones, continuó con lo huesos y culminóp en los músculos subcutáneos para poder levantar el peso que pretendía. Pura cuestión de supervivencia. Al final, su esfuerzo fue recompensando por el dios Marvel, que le dio los musculitos de acero necesarios como para poder meterse en la piel dorada y roja de Iron Man Robert Downey Jr. que incluso intentó la carrera musical, en ocasiones veía alienígenas o arañas trepando los edificios más altos de la ciudad. Eso le recordaba sus fines de semana de mediados de los años noventa, cuando sucumbía a la tentación Hoffman, que vivía en el piso de arriba hasta el miércoles. Vacaciones en la sombra Un día Spark se despierta con el pie cambiado y decide dejar de ser un bala perdida. Casi como Downey Jr. que creció leyendo Iron Man y SpiderMan comics que le han acompañado en sus vacaciones a la sombra. Siempre me ha atraído Iron Man porque tenía una inteligencia y un ingenio increíbles. Los superhé- Los superhéroes que fabrican armas y luego crean su propia armadura, se la enfundan y pueden salir volando son el sueño de todo friqui dice Robert Downey Jr. Su abuela estaría orgullosa Downey Jr. hizo en carne inmortal y rosa el mayor número de escenas arriesgadas. La primera media hora con la armadura de Iron Man es como llevar el disfraz de Halloween más alucinante del mundo -confiesa- Te la estás colocando, te ves de repente en el espejo, y piensas: ¡Sí señor, la abuela se sentiría orgullosa! Y descubrió que su propia experiencia vital tenía mucho en común con la del personaje... Cuando es capturado por un grupo de insurgentes, y herido por un fragmento de metralla que se acerca a un corazón ya debilitado, Tony Stark se ve forzado a crear un arma devastadora para Raza (al que da vida Faran Tahir) el pez gordo de la mesnada insurrecta. Stark pone a funcionar su cerebro para crear una armadura que le mantenga con vida, y le posibi- Iron Man EE. UU. 2008 126 minutos Género- -Acción DirectorsJon Favreau ActoressRobert Downey Jr. Terrence Howard, Gwyneth Paltrow ¡Qué viva Mazinger! J. C. Hay que reconocer que nos han tocado de lleno la moral, la fibra y el corazoncito retrovintage: en algún rincón de alguna parte seguro que aún reposan, en lento proceso de fosilización, mi camiseta, careta y álbum de cromos del indiscutible titán mitológico de la in- fancia española de los últimos años setenta: Mazinger Z (admiraciones y reclinatorios) Por eso se nos hacía la memoria nostálgica agua y azucarillos al ver esos vuelos chorreantes y esos cohetes pepineros de la anhelada versión cinéfila de Iron Man (que, no nos engañemos, como héroe del cómic no pasó de la zona templada) y recordar a nuestro ídolo, y eso que a quien se parece es a Grengus C 3 sin boina de latón. Ni te cuento si la Paltrow se hubiese transformado en Afrodita A para arrear algún zambombazo pectoral a los malotes con bigote de turno. Paremos de rebobinar, por favor, y centrémonos en el divertido trabajo de Jon Favreau, que ya dio muestras de manejo inteligente de muñecos articulados en Zathura aunque este personaje sea el perfecto Peter Pan de la muchachada Marvel. Porque lo bueno de Iron Man es su naturaleza casual y campechana, sin los tormentos plomizos de Hulk o Batman ni la torpeza zangolotina de Spider- man. Él se fabrica a lo McGyver su traje torero de inspector Gadget posatómico y él se lo pavonea a su amigo el sargento negro y al mundo en rueda de prensa. Así, el highlight del show es, evidentemente, la sa- bia elección de Robert Downey Jr. para dar vida a este entrañable fantasma llamado Tony Stark. Sólo por verle acercarse a una barra y espetar: Póngame un whisky, me muero de hambre después de confundir al mismísmo Stan Lee con el vejete de Playboy merece la pena pagar la millonada de la entrada. Por eso y por el mega- robot que se saca de la manga un Jeff Bridges calcado al capitán Spaulding, que no llega a la villanía de Gelbros J 3 pero casi. Ea, dos estrellitas porque, increíblemente, hay gente a la que Mazinger Z, ni fu ni fa. Desaprensivos...