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32 INTERNACIONAL VIERNES 2 s 5 s 2008 ABC Rusia incrementa la tensión en el Cáucaso con el envío de 1.200 soldados adicionales a Abjasia ABC MOSCÚ. El Gobierno ruso ha iniciado el envío de nuevas tropas a la república secesionista georgiana de Abjasia, donde Moscú mantiene un contingente de paz que será incrementado en un 50 por ciento, hasta los 3.000 soldados. Según informó ayer la agencia rusa Ria Novosti, el ministro de Exteriores de Abjasia explicó que la misión rusa alcanzará el límite previsto en el acuerdo de alto el fuego, auspiciado por la ONU y firmado en Moscú el 14 de mayo de 1994, según Europa Press. Abjasia es parte formalmente de Georgia, pero funciona de manera autónoma- -con el apoyo de Moscú- -desde la guerra que enfrentó a independentistas y tropas georgianas entre agosto de 1992 y agosto de 1993. La presencia de cascos azules ruso está recogida en los acuerdos de paz, aunque el proceso de diálogo está suspendido desde 2006. Abjasia, en la costa del Mar Negro, era una de las zonas de recreo preferidas de la élite soviética. La actitud pro- occidental del Gobierno georgiano, que ha pedido la adhesión a la OTAN, irrita a Moscú, que ampara las pretensiones independentistas en Abjasia y en Osetia del Sur, reconocida también como parte de Georgia por la legislación internacional. Los sectores más duros del Kremlin, según Reuters, estarían presionando al presidente entrante, Dimitri Medvedev, para que adopte una actitud de oposición a Occidente. Y utilizan para ello las tropas rusas en suelo georgiano, una región volátil en la que la chispa del conflicto puede volver a saltar en cualquier momento. Rafael L. Bardají KOSOVO: ESPAÑOLES EN EL LIMBO i fuera un soldado español desplegado en Kosovo también querría que el máximo responsable del Ministerio de defensa, en este caso, la ministra Carmen Chacón, me hubiera hecho una visita, aunque fugaz, al menos igual que las realizadas a las tropas en Afganistán, Líbano y Bosnia. La vida de un español en uniforme vale lo mismo al sur del río Litani, en Herat o en Prístina. No puede haber distingos. Pero la ministra ha despachado Kosovo con un todo va bien allí y un no es el momento de la visita ¿Pero por qué no? Por una sencilla razón: porque el gobierno socialista anda prisionero de su esquizofrenia de Kosovo, a saber, no reconocer la independencia de aquella provincia, pero al mismo tiempo actúa como si esa ausencia de reconocimiento no significara nada. La ministra ha paseado y mostrado su embarazo por medio mundo en señal de que ella, pese a todo, ostenta el mando plenamente. De hecho, las tropas españolas han sido su telón de fondo para ese mensaje, no el motivo de sus preocupaciones. La mejor prueba es que no quiera ir a Kosovo a ver a nuestros soldados que están allí patrullando sin mandato de la ONU y en una situación, cuando menos, peculiar. Estar con ellos pondría el foco de atención sobre las contradicciones de Rodríguez Zapatero y su política exterior y de seguridad. Y entre los militares y su líder, Carmen Chacón no lo duda. No habrá visita a las tropas en la recién independiente Kosovo. No es lo que se merecen nuestros hombres y mujeres en uniforme que, al fin y al cabo, hacen lo que el gobierno les dice que hagan. No es justo que precisamente por eso se les ignore. ¿Es su misión acaso menos digna que la del Líbano? No. Pero tiene un pecado capital para este gobierno, que no cuenta con el aval de la ONU. Rodríguez Zapatero se niega a que la UE envíe su misión a la zona paralizando la decisión de Bruselas. Pero no se atreve a traerse a nuestros soldados, que sería lo coherente. Y encima, no deja que su ministra les vaya a visitar. S