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ABC VIERNES 2- -5- -2008 Sarkozy intenta restañar las heridas del eje franco- alemán en un homenaje a Merkel 31 nía 17 años; ella no tenía formación ni profesión, y eso él lo usó en su provecho durante 51 años se lamentó la mujer que vive en Enns, Alta Austria. Los chistes verdes eran sus preferidos. En nuestras reuniones, recuerda la cuñada, eran los que más le hacían reír. A Christine esto le parecía patético. Todos sabíamos que Josef y Rosemarie no tenían sexo desde hacía años confesó. Toda la familia solía reunirse una vez al año y, entre bromas y comentarios, parece ser que se reían de la calva de Fritzl. Sin pensarlo, el hombre, tan autoritario como vanidoso, decidió viajar hasta Viena para hacerse un implante y acallar las malas lenguas. Un drama con muchos errores Sorprende que a un condenado por violación, Josef F. se le concediera la adopción por tres veces. Que las autoridades se creyeran las cartas de su hija, dada sin más por desaparecida. Que construyera un zulo y nadie se enterara... Algo falla en Austria POR JOSÉ GRAU MADRID. El martirio de Elisabeth Fritzl (42 años) comenzó en 1977 en la casa paterna, en Amstetten (Austria) Tenía 11 años cuando su padre, Josef Fritzl (73 años) un perito electrónico, empezó a abusar sexualmente de ella. En 1982, a los 16, Elisabeth intenta huir, según han informado algunos vecinos, y aparece en Viena. La Policía no tiene constancia de este hecho. Siete años más tarde, en 1984, Josef Fritzl, durante el verano, tiende una trampa a su hija, la lleva al zulo secreto de la casa que ha construido (60 metros cuadrados por 1,7 metros de alto) la droga, la esposa y la deja allí presa. Esa mazmorra, refugio antiatómico, no tiene ventanas ni luz natural. Está cerrada herméticamente con una puerta maciza de acero y hormigón. Josef F. declara a la Policía que su hija se ha ido. Se la da por desaparecida desde el 29 de agosto de 1984. Elisabeth pide por carta que no la busquen, una misiva que su padre le obligó a escribir. En 1987, Elisabeth F. se queda por primera vez embarazada de su padre. En 1988 tiene a su primera hija, Kerstin, en el calabozo. Dos años después, en 1990, viene un hijo al mundo, Stefan. Como Kerstin, no verá la luz del sol hasta el 20 de abril de 2008. En septiembre de 1992 nace otra hija. En mayo de 1993 Fritzl hace como si hubiera aparecido como niña abandonada en el umbral de la casa de Josef F. y con una carta de Elisabeth, en la que reclama que se ocupen de ella. Los abuelos solicitan la adopción y las autoridades la conceden, un año después. En octubre de 1993 viene otra hija de Elisabeth al mundo, en la mazmorra, claro está. Por el mismo procedimiento, aparece en diciembre de 1994 ante la casa de los abuelos. También la adoptan. En la primavera de 1996, Elisabeth F. da a luz gemelos. Uno muere poco después del nacimiento. Josef F. quema el cadáver en la caldera de su casa, cerca del zulo. En agosto de 1997, por tercera vez siguiendo el procedimiento ya citado, el gemelo aparece en el portal del domicilio. En diciembre de 2002, Elisabeth alumbra otro hijo, Felix, el séptimo. Hasta hace unos días, el 20 de abril, al igual que sus hermanos mayores, Kerstin y Stefan, ese niño no había visto la luz del sol. En abril de este año, Kerstin se debate en el zulo entre la vida y la muerte. Ha cogido una infección. Le falta oxígeno. Elisabeth suplica a su padre que la vea un médico. El 19 de abril de este año, es decir, hará mañana quince días, Josef la lleva al hospital y relata la misma mentira: que su madre se la había dejado y le había pedido que se ocupara de ella. En la noche del 19 al 20 de abril, Josef saca del calabozo a su hija Elisabeth, y a sus hijosnietos, Stefan y Felix. Tienen 42, 18 y 5 años, respectivamente. Dice a su mujer, Rosemarie, que ha regresado la hija perdida, con dos nietos más El 22 de abril, la Policía exige pruebas de ADN de Kerstin, de Josef Fritzl, de Rosemarie y de sus hijos, para establecer la identidad de la paciente. En un programa local de la TV de Baja Austria, se apela el 25 de abril a la madre de Kerstin a que vaya al hospital, que la necesita su hija. Elisabeth oye el llamamiento e implora a su padre que le permita ir. El 26 de abril, Josef, Elisabeth, Stefan y Felix acuden al hospital. El médico que atendía a Kerstin, Albert Reiter, y que sospechaba de la situación, avisa a la Policía. Ésta detiene a Josef y a Elisabeth a la salida de la clínica. A la madre, por abandono de los hijos. Hay interrogatorios separados. Elisabeth explica su terrible historia de sufrimiento. Josef queda detenido. Ella, en libertad. El domingo, 27 de abril, Josef F. indica a la Policía cómo se entra en el calabozo, tras explicarles el complejo mecanismo electrónico instalado. El pasado lunes, 28 de abril, Josef confiesa sus crímenes. La juez ordena su ingreso en prisión. Las víctimas (Elisabeth, sus hijos, y su madre, Rosmarie) se someten a tratamiento médico y psiquiátrico. Desde el lunes, Josef Fritzl se halla en una cárcel de Santk Pölten. El martes, 29 de abril, las pruebas de ADN confirman que Josef es el padre de los seis hijos que Elisabeth había alumbrado en la mazmorra paterna. Ese mismo ADN se halla en la carta que Josef había entregado al médico en el hospital de Amstetten. Josef F. había obligado a su hija que redactara que veía la posibilidad de volver en breve a la casa paterna. Josef Fritzl ha viajado dos veces a Tailandia, nación conocida por ser el paraíso de los pederastas. Uno de esos viajes fue entre el 6 de enero y el 3 de febrero de 1998. Su cuñada, Christine R. confirmó ayer que, hace 40 años, Josef fue encarcelado por la violación de una mujer en Linz, cuando ya tenía cuatro hijos con mi hermana Tendría tres más con Rosmarie, su mujer. Josef es sospechoso, además, del asesinato de una chica de 17 años, Martina Posch, hace 22, en Mondsee, donde tenía un restaurante. Amstetten amaneció ayer en calma, en un día marcado por el Día del Trabajo y el Día de la Ascensión, en el que cientos de niños de la pequeña ciudad celebraron su primera comunión. La actividad se detiene en casi todo el mundo, no así la de los policías que siguen protegiendo la casa del horror mientras los numerosos periodistas llegados de todas partes permanecen amontonados ante la casa que fuera hasta ahora la morada de la familia Fritzl. El acusado se encuentra tras las rejas, en la fiscalía de Baja Austria, y, por consejo de su abogado, Robert Mayer, no ha vuelto a declarar. El carcelero de Amstetten debe realizar sus paseos por el patio de la fiscalía a solas, por temor a ser agredido por los otros presos. Mientras, a su esposa, su hija maltratada, de 42 años, y cinco de los niños nacidos en el zulo, los está cuidando un amplio equipo de profesionales en la clínica para enfermos especiales de Amstetten- Mauer. Kerstin, de 19 años, la mayor de las hijas, sigue en coma profundo en el hospital de esa ciudad y no se espera que su estado cambie en los próximos días. El canciller federal de Austria, el socialdemócrata Alfred Gusenbauer, expresó que su Gobierno no va a permitir que todo el país sea tomado como rehén por un criminal despiadado que actuó solo El mandatario intenta que el horrendo caso de Amstetten no manche la imagen del país alpino, apenas un mes antes de inaugurarse la Eurocopa de fútbol 2008, a celebrarse en Austria y Suiza. Silencioso y aislado Fue un médico del hospital de Amstetten el que sospechó de la situación y delató a Josef F. a la Policía Tratamiento psiquiátrico ABC. es Vídeos de la casa de los horrores austriaca en abc. es internacional Una mujer pasa, ayer, ante un diario de Austria, que se pregunta: ¿Cuánto sabían las autoridades? AFP