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ABC JUEVES 1 s 5 s 2008 MADRID 47 EL DIÁLOGO SOCIAL, PRIMERA NECESIDAD Tenemos una inmejorable oportunidad para retomar y fortalecerlo, realizando propuestas que permitan suavizar los efectos de la desaceleración económica Arturo Fernández Álvarez Presidente de CEIM y vicepresidente de la CEOE esde hace casi doce décadas, se viene celebrando el Día Internacional del Trabajador coincidiendo con la fecha del Primero de Mayo. Esta celebración ha servido siempre a las organizaciones de trabajadores para reivindicar los avances conseguidos en el terreno sociolaboral y proponer nuevos objetivos. En esta ocasión, la celebración del Día del Trabajo se enmarca en una coyuntura económica y social en la que destacan tres signos de especial preocupación para los agentes sociales. La tasa de paro ha crecido más de un punto porcentual en el primer trimestre de 2008, hasta situarse en el 9,6 de la población activa. La tasa de inflación alcanzó en marzo el 4,5 y las previsiones de creci- D miento de nuestra economía para este año y el próximo reflejan un descenso de entorno a dos puntos porcentuales sobre el máximo del 4,1 alcanzado en el primer trimestre de 2007. Desde el punto de vista empresarial también nos encontramos con otros hechos, como el aumento de la morosidad, el descenso de las ventas o las dificultades de acceso a la financiación, elementos que suponen problemas reales no sólo para el desarrollo diario de la actividad y el mantenimiento de los puestos de trabajo, sino para emprender nuevos proyectos de inversión que generen nuevos empleos. En este contexto de dificultades, los empresarios de Madrid queremos aprovechar la celebración del Primero de Mayo para sumarnos a las peticiones de otros agentes sociales, para promover medidas que nos permitan afrontar la crisis en las mejores condiciones posibles. Y recordar que la experiencia en relación con los frutos del diálogo social ha sido históricamente muy positiva, gracias al componente dinamizador y estabilizador de los acuerdos y pactos sociales alcanzados. De las grandes cuestiones que al inicio de la transición tenía planteadas este país, sin duda la que mejor se ha resuelto es la de las relaciones laborales, cuya conflictividad que tanto preocupaba en aquellos tiempos se ha reconducido a través del diálogo social. Los diferentes gobiernos de la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento de Madrid han utilizado y fomentado la concertación y el diálogo social, en un marco constitucional que reconoce la necesaria y deseable colaboración y participación de los agentes sociales, organizaciones empresariales y sindicales, en planificación y colaboración en la gestión de los asuntos públicos de naturaleza socioeconómica. De esta forma, instrumentos como el Pacto por el Desarrollo, el Empleo y la Formación (1995) o el Acuerdo por el Empleo y el Crecimiento Económico (2004) han resultado piezas esenciales para alcan- zar los buenos y reconocidos resultados en materia de crecimiento económico, de empleo y de renta per cápita que ha venido mostrando nuestra región. La inminente firma del III Plan Director de prevención de riesgos laborales es la muestra más reciente de colaboración entre Ejecutivo y agentes sociales en la mejora de todos los aspectos relativos al mercado de trabajo. Madrid está a la cabeza en cuanto a nivel de renta per cápita entre las regionales españolas, su tasa de paro se sitúa dos puntos por debajo de la media nacional (incluso es inferior en cuanto al paro femenino) y somos una de las regiones más competitivas y valoradas por los mercados y los organismos internacionales para el desarrollo de la actividad económica. Mantener y mejorar esa posición en los próximos años, a través de medidas eficaces de reactivación económica es, sin duda, uno de los objetivos centrales de la acción del gobierno re- El diálogo social es nuestra propuesta y compromiso en este Primero de Mayo gional en los próximos meses. Tenemos, por tanto, ante nosotros una inmejorable oportunidad para retomar y fortalecer el diálogo social, realizando propuestas a la sociedad que permitan suavizar los efectos de la desaceleración económica, con nuevos planteamientos de futuro. Es también en estos momentos cuando los agentes sociales debemos cobrar ese protagonismo reconocido por la Constitución y las leyes, al ser una referencia para el colectivo de empresarios y trabajadores, cuya representación institucional ejercemos. Pocas dudas existen de la necesidad de contar con un adecuado clima de paz social, en una situación que puede requerir la adopción de medidas que necesitan de colaboración institucional de empresarios y trabajadores para que su implantación favorezca una mayor aceptación y no genere mayores niveles de incertidumbre. El diálogo social es nuestra propuesta y nuestro compromiso en este Primero de Mayo en el que todos debemos reflexionar y concienciarnos de que es precisamente el trabajo y el esfuerzo personal y colectivo lo que nos permitirá seguir siendo una sociedad avanzada en bienestar y calidad de vida y un modelo ejemplar para las generaciones futuras.