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ABC MARTES 29 s 4 s 2008 MADRID 55 DIMES Y DIRETES Rafael Puyol Fundación Instituto de Empresa SANT JORDI icen de México que es una ciudad donde, cada día, la mitad de la población vende algo en la calle a la otra mitad. Salvadas las distancias del volumen de vendedores y de lo que se mercadea, el 23 de abril, día de Sant Jordi, ocurre algo parecido en Barcelona. Recuerda la ciudad la historia de quién luchó contra el malvado dragón para rescatar a la princesa que tenía retenida. Y cuenta la leyenda que al matar al animal surgió de su sangre un primoroso rosal cuya más hermosa flor regaló a la dama. El día 23 se conmemora también la muerte de Cervantes y Shakespeare por lo que ya tenemos los dos ingredientes básicos de la diada: la rosa, que regalan los hombres, y los libros, que obsequian las mujeres. Toda la ciudad se convierte en un mercado continuo de puestos multicolores donde se venden rosas de distintas tonalidades y libros a veces dedicados y a buen precio. En los puestos y balcones ondea la senyera que reivindica la singularidad catalana y algunas instituciones y los partidos políticos aprovechan la diada para ofrecer sus productos o trasladar sus mensajes, incluida la petición de firmas para apoyar la independencia del país. Se venden más rosas que libros y no se si la adjudicación de cada producto a un sexo resiste los postulados de la Ley de Igualdad. Pero es una fiesta que no requiere una justificación especial y que echa la gente a la calle, a las ramblas y paseos donde vendedores, profesionales o amateurs, ofrecen sus productos. Es una fiesta hermosa que reivindico para Madrid. Aquí la podríamos celebrar el Dos de Mayo y con los libros regalar violetas, nardos o madroños. Carecemos de dragón y no es fácil reemplazarlo por otro animal mitológico pero tenemos el oso y como bandera la roja de la Comunidad que refleja la pasión con la que el pueblo madrileño contribuyó a la independencia del país y cimentó las bases de una cultura común. Ya lo saben, el 2 de Mayo no se olviden de los libros... y de las flores. D La R- 5, una de las cuatro radiales de peaje que empezaron a funcionar hace cuatro años para duplicar las entradas a Madrid JAIME GARCÍA Las concesionarias de las radiales tendrán que pagar 1.000 millones a los expropiados El Tribunal Supremo sube un 25 el coste de las expropiaciones s Las empresas se enfrentan con el Ministerio para que se haga cargo del sobrecoste MERCEDES CONTRERAS MADRID. Las cuatro radiales de peaje, que empezaron a funcionar hace cuatro años para duplicar las entradas a Madrid, no han conseguido atraer a todos los coches previstos pero, además, están dando más quebraderos de cabeza a las empresas concesionarias que las construyeron. Las últimas sentencias del Tribunal Supremo, elevando más de un 25 por ciento el coste de las expropiaciones que se hicieron en su día, han despertado la alarma entre las constructoras que ahora se piensan muy mucho si se atreverán a presentarse a los futuros concursos de obra. Para empezar sólo dos empresas, Global Vía y Ploder, se han atrevido a optar por la R- 1, que deberá duplicar la nacional de Burgos. Más cuando el Ministerio de Fomento ya recoge en el pliego de condiciones que el posible sobrecargo correrá a cargo de las concesionarias. Dentro de poco será la Comunidad la que convocará los concursos para cerrar la M- 50 por el norte bajo el Monte de El Pardo y construir la R- 6 que tratará de descongestionar la nacional de La Coruña. Ambas necesitarán realizar expropiaciones de terreno y ambas se construirán por el sistema de concesión. Algo parecido puede pasar con el terreno necesario para realizar las ampliaciones del Metro o construir nuevas vías para el Metro Ligero. Pese a ello, en la Consejería de Infraestructuras no creen que puedan tener problemas ni en sus proyectos de carreteras ni de Metro convencional, ni de Metro Ligero. La sentencia de la R- 3- -dijeron- -ha sido negativa porque no sacaron a información pública un listado de los expropiados. Nosotros sí lo hacemos y se deja un tiempo, denominado periodo de audiencia, para que los afectados puedan presentar sus alegaciones. Otras veces, en lugar de expropiaciones se accede al terreno mediante la firma de un convenio En realidad, las sentencias del Supremo, que pueden suponer casi 1.000 millones de euros para las concesionarias de todas la radiales y de la M- 50, que se construyó sin peaje pero que también necesitó expropiaciones, son el primer paso hacia un tira y afloja de las constructoras con el Ministerio de Fomento. No hay que olvidar que las concesionarias expropian, pero lo hacen en nombre del Estado, o de una Comunidad autónoma, ya que la concesión, pasado el tiempo, revierte a la administración correspondiente. Así, las empresas han han decidido defenderse y, aunque ya no caben más recursos ante los Tribunales, tratarán ahora de que el Ministerio de Fomento se haga cargo del pago del sobrecoste que se ha producido en las mencionadas expropiaciones. Ante la sentencia del Supremo- -dijo Juan Lazcano, presidente de la Confederación Nacional de la Construcción (CNC) -se ha creado gran preocupación en el sector, con un importante impacto económico que está por ver cómo pueden asumirlo Dado que- -añadió- -en todo caso se expropia en nombre del promotor, en este caso el Estado, debería encontrarse alguna fórmula conjunta para evitar un importante quebranto en las empresas En todo caso- -concluyó el presidente de la CNC- -hay un principio básico y es el de la seguridad jurídica. El riesgo del valor de las expropiaciones no es razonable que se traslade al adjudicatario. Es lo mismo que ha pasado en la licitación de la Radial 1 Los afectados, por su parte, han esperado casi 10 años para ver el resultados de sus protestas. Fausto Sánchez, abogado de más de 400 afectados por la R- 3 y la R- 5, considera que debe haber, en total unos 7.000 recursos presentados por las expropiaciones. En este caso- -dijo- -el Supremo nos da la razón y dice que el procedimiento es radicalmente nulo por lo que se debería devolver los terrenos a sus propietarios. Como no puede ser, aumenta los precios en un 25 por ciento como indemnización sustitutoria de la ocupación ilegal En definitiva, los concursos de obra se ven, a partir de ahora, con mucho más temor y las empresas ya buscan algún método para que en los pliegos de condiciones se clarifique el posible pago de este sobrecoste que les retrae a la hora de presentarse a los concursos. Radicalmente nulo Listado de expropiados Fórmula conjunta Sobrecargo fijado Los afectados, por su parte, han esperado casi 10 años para ver el resultados de sus protestas