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20 ESPAÑA MARTES 29 s 4 s 2008 ABC Ministra, hay que cambiar los BMR El jefe de las tropas destacadas en Marjayún sugirió a Carme Chacón que jubile los vehículos blindados BMR por obsoletos, ya que, según dijo, incluso reforzados, son vulnerables a las minas s Visita relámpago al Líbano de la ministra de Defensa PALOMA CERVILLA E. ESPECIAL MARJAYÚN (LÍBANO) Ya lo comentó a los medios de comunicación en el avión que la trasladaba a Afganistán el 18 de abril: estaba dispuesta a visitar todas las misiones militares españolas en el exterior antes de que su avanzado embarazo de siete meses se lo impidiera. Y dicho y hecho, la ministra de Defensa, Carme Chacón, se embarcó de nuevo en la noche del lunes en el Airbus de la Fuerza Aérea Española y, a las dos y veinte de la mañana, despegó de la base de Torrejón de Ardoz rumbo al Líbano. Su objetivo: visitar la base Miguel de Cervantes en Marjayún (Líbano) y saludar a los 1.100 militares que, desde septiembre de 2006, se encuentran en este país en la misión de Unifil. Un cometido de alto riesgo que no quiso pasar por alto el jefe de las tropas españolas destacadas en ese país, Juan Bautista García Sánchez, cuando sugirió ayer a la ministra Chacón la necesidad de desarrollar su trabajo con vehículos nuevos que sustituyan a los blindados de ruedas BMR. Pese a que estos vehículos, que son los que hacen las patrullas de vigilancia, están dotados de inhibidores de frecuencias desde el ataque que hace diez meses costó la vida a seis militares españoles, tienen ya más de veinte años de antigüedad, por lo que no es extraño que los militares destacados en Oriente Próximo demanden su jubilación En concreto, García Sánchez dijo ante la ministra que los setenta vehículos BMR- M 1 enviados al Líbano han dado un servicio impresionante y un juego fantástico en esta misión, pero necesitan un cambio porque, según explicó, aun reforzados, son vulnerables a las minas. Defensa reaccionó de inmediato para tratar de amortiguar este episodio y se apresuró a recordar que hay tres proyectos en marcha para mejorar los blindados. Ha sido una estancia relámpago en un viaje menos agotador que el de Afganistán, pero en el que Chacón también puso a prueba su resistencia física. Después de un viaje de cuatro horas y media, aterrizó en el aeropuerto de Beirut, descansó brevemente y se montó de nuevo en helicóptero para llegar, media hora después, a la base española. Tres horas en la base para un viaje de nuevo más mediático que profesional, en el que la ministra sigue sin atreverse a lidiar con los medios de comunicación, al negarse a hacer declaraciones y someterse a las preguntas de la amplia comitiva de periodistas que la acompaña. A diferencia de Afganistán, donde se rodeó de una amplia delegación de la que formaba parte la secretaria de Estado de Cooperación, Leire Pajín, y el secretario de Estado de Defensa, Constantino Méndez, al Líbano ha viajado tan sólo acompañada por el jefe del Estado Mayor de la Defensa, Felix Sanz Roldán, y por miembros de su gabinete, con un perfil más técnico que político. Pero de lo que no ha prescindido es del equipo médico que la acompaña. De hecho, incluso en la base española se había diseñado un sistema de evacuación a la ciudad libanesa de Sidón, por si fuera necesario trasladar a la ministra. En este viaje, se ha tenido que enfrentar en solitario, y también por primera vez, a pasar revista a las tropas que la recibieron en un aeropuerto extranjero, el de Beirut. En esta ocasión, no tuvo a Sanz Roldán a su lado, y pasó revista junto a militares libaneses. Curiosa imagen la de una mujer embarazada pasando revista a las tropas en un país con población musulmana. Grupos de soldados contemplaban sorprendidos la escena. A su llegada a Beirut descendió del avión como si de una estrella mediática se tratara. Numerosas cámaras de televisión esperaban su salida, y enfocaban la puerta delantera del Airbus a la espera de que apareciera la imagen menuda de la ministra que, para este viaje, repitió indumentaria: camisa blanca y pantalón beige, aunque prescindió de las botas de Comitiva austera La ministra de Defensa, al fin sonriente en el momento de posar con las tropas en el Líbano AP Una cabra de la legión de peluche y un babero para el hijo de Chacón A su llegada a la base Miguel de Cervantes, Chacón fue recibida por el jefe de la Brigada Multinacional Este, el general de brigada Juan Bautista García Sánchez, y por el jefe de la fuerza de Unifil, el italiano Claudio Graciano. Escuchó el himno nacional, sin posición de firme y con las manos entrelazadas en la espalda, pasó revista a las tropas y realizó el tradicional homenaje a los caídos. Finalmente, una unidad de la Legión desfiló ante las autoridades. La visita finalizó con el tradicional brindis con el contingente, en el transcurso del cual recordó a los seis compañeros que perdieron la vida y a los dos heridos afirmando que los militares españoles representan la bandera de la generosidad y de la entrega Los militares le regalaron como recuerdo de su visita una cabra de la legión de peluche y un babero para el hijo que espera. En un viaje mediático Chacón no ha admitido preguntas de los periodistas desplazados campaña que los militares le dieron para Afganistán. Le hicieron daño, y optó un calzado deportivo más cómodo. En Beirut fue recibida por el embajador de España, Miguel Lenzo. Posteriormente, se subió a un helicóptero Superpuma y realizó en media hora el trayecto que separa a la base española de la capital libanesa. La ministra pudo ver desde el aire cómo los militares españoles han transformado lo que era un descampado árido en la base española más importante en el exterior. Aunque el sueño la venció una parte del viaje, pudo contemplar el espectacular trabajo realizado.